miércoles, 16 junio 2021 00:53

El Gobierno lamenta que los militares del chat “hayan dañado” la imagen de las Fuerzas Armadas

El Gobierno ha defendido que los militares retirados que participaban en un chat en el que hacían referencia a un golpe de Estado “se representaban únicamente a sí mismos”, aunque lamentan que “hayan dañado” la imagen de la Institución militar, de la que recuerdan que ya no son parte.

Así ha respondido el Ejecutivo a una pregunta escrita formulada por Junts en el Senado en la que piden explicaciones al Gobierno de Pedro Sánchez por este chat de altos cargos del Ejército ya retirados, en el que mostraban su deseo de “fusilar a 26 millones de españoles”, según una información de ‘Infolibre’.

En este punto, el Gobierno ha querido defender la labor de las Fuerzas Armadas que “trabajan al servicio de todos los españoles, sin distinción y sin esperar nada a cambio”.

Con todo, el Gobierno reivindica que los militares se educan en unas reglas de comportamiento que se adquieren con un método continuado de formación y exigencia personal, “totalmente acordes con los valores democráticos y en la Carta de las Naciones Unidas”.

“Todos los miembros de las Fuerzas Armadas son garantes de la Constitución, norma fundamental del Estado que inspira sus actuaciones, incluyendo el deber y el compromiso de neutralidad política”, apunta el Gobierno.

Eso sí, el Ministerio de Defensa a través de este escrito justifica que las opiniones particulares de ciudadanos que adquirieron tiempo atrás la condiciones de militares retirados “ya no están sujetos al deber de neutralidad política ni a responsabilidad disciplinaria, ya que son exclusivamente suyas y no son de ningún modo representativas del colectivo del personal militar, ni de los más de 20.000 militares retirados”.

Asimismo, reivindican los “valores constitucionales” de las Fuerzas Armadas y su “permanente disposición de servicio, eficacia y su espíritu de sacrificio” que son, según destacan desde el Gobierno, “motivo de orgullo para la sociedad española, cuyo respeto se ganan a diario con discreción y con su buen trabajo, el de siempre y el extraordinario que han prestado en las operaciones Balmis y Misión Baluarte”.