viernes, 23 abril 2021 16:23

Las Palmas se obsesiona con el turismo y destina medio millón a promocionar un castillo

Hay una gran desesperación en las regiones de costa de España. La pandemia ha convertido el turismo en un recuerdo nostálgico cuya falta se ha cebado con muchos sectores económicos del país. Es por eso que la vacuna ha llegado como agua de mayo en un momento en el que los gobiernos municipales y autonómicos esperan recuperar su afluencia turística cuanto antes de la mano del buen tiempo. Sin embargo, hay territorios que no han esperado ni un minuto para recuperar la afluencia turística y ya se han puesto como locos a invertir exorbitantes cantidades de dinero en promocionar sus regiones, como es el caso de las Palmas de Gran Canaria, que han tirado la casa por la ventana con una inversión que ha quitado el hipo a más de uno.

El resumen es que Las Palmas tiene intención de gastarse, tal y como ha podido saber MONCLOA.com, 443,315.28 euros en azafatas, taquilla, informático y de plataforma web de venta de entradas así como suministro de equipos de venta de entradas para el Castillo de La Luz, para promocionar a nivel turístico el territorio. Vamos, que un acto de medio millón de euros en plena pandemia buscará que potenciales turistas de otros países quieran visitar Las Palmas este próximo 2021 para recuperar un 2020 terrible para las arcas canarias. Pero la polémica está servida, dado que el acto de medio millón parece excesivo en un momento en el que se están empezando a comprar las primeras dosis de la vacuna de Pfizer.

Solo el gasto que prevé asumir el gobierno de Las Palmas de Gran Canaria equivaldría a 26.077 dosis de la vacuna de Pfizer y BioNtech. Es decir, que se podría aportar inmunidad a más de 13.000 personas, dado que se necesitan dos dosis de la vacuna para conseguir una respuesta inmunitaria oportuna. En cualquier caso, desde el gobierno canario justifican su decisión como algo que traerá grandes beneficios económicos al país tras seducir a una buena cantidad de turistas europeos y americanos de que visiten las islas españolas.

La justificación que dan en Las Palmas no es algo que haya seducido demasiado a la oposición. “El Castillo de La Luz se convierte en el pasado año 2014 en la Fundación de Arte y Pensamiento Martín Chirino. Un espacio que recoge veinticinco piezas únicas del escultor pertenecientes a su colección privada, unas piezas que realizan un recorrido por toda su trayectoria artística”, comentan en un documento al que ha tenido acceso este medio.

Aún así, no se tratará de un evento puntual, de ahí el elevado importe de la polémica adjudicación. “La duración prevista para el contrato es de DOS (2) AÑOS, contados a partir del día siguiente de la firma de este, prorrogable, anualmente, por DOS (2) AÑOS más, siendo la duración máxima del contrato de CUATRO (4) AÑOS”. Con todo esto, Las Palmas no ha esperado ni medio minuto en reactivar todo su potencial turístico para atraer a los incautos.

España espera recibir en los próximos meses hasta cuatro millones de dosis de la vacuna de Pfizer para vacunar a la mitad, aproximadamente. Esto hace que no solo el gasto en compra, sino la distribución y el almacenamiento de estas dosis se haya convertido en un caro reto para los gobiernos autonómicos, pero Las Palmas parece estar económicamente desahogada, dado el importe del contrato que acaba de aprobar en el momento clave en que acaba de hacerlo. Aún así, parece que al final el contrato no será tan desmesurado. Las Palmas tiene previsto gastarse casi medio millón, pero puede que la oferta se reduzca a literalmente la mitad: 221,657.64 euros en total.

EL COLAPSO MIGRATORIO

Esto se produce en un contexto en el que precisamente Canarias no está en su mejor momento: pocos turistas y muchos inmigrantes sin papeles. Las islas han experimentado un anómalo incremento de inmigrantes que ha reventado el puerto de Arguineguín, en el municipio de Mogán. Tras recibir en solo 7 días a la misma cantidad de inmigrantes que en todo 2019, unas 2.600, el campamento de Cruz Roja ubicado en este muelle está completamente desbordado, llegando a reunir en sus carpas a 1.352 migrantes, de los que 400 permanecen a la intemperie por pura falta de espacio. Pero lo cierto es que otras regiones de la isla también están igual de colapsadas por la llegada de sin papeles.

Con hasta 300 migrantes diarios llegando a las costas canarias, desde el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria indican que la gran cantidad de personas concentradas en el muelle hace imposible mantenerles en buenas condiciones. Desde el Ayto. explican que han ofrecido “varios espacios” para diluir esta aglomeración, medida que aun así no resuelve el problema.

EL PAGO INCOMPLETO

Entre tanto, el Gobierno de España hace malabares por controlar esta situación insostenible, pero no parece haber dado con la tecla. El Gobierno se ha gastado en torno a 20 millones de euros en regalos para “ayudar” a Marruecos a controlar mejor la inmigración y sus fronteras. Sin embargo, tal y como informa Onalia Bueno, la alcaldesa de Mogán, un municipio de Las Palmas de Gran Canaria, nada ha cambiado. Los inmigrantes siguen llegando sin control y Marruecos no parece haber hecho nada para evitar que las islas colapsen. Los están metiendo en hoteles, en campamentos improvisados e incluso pagando billetes para llevarlos a la península. Pero lo que preocupa al Ejecutivo es que tras haber aprobado la compra de 150 todoterrenos de última generación, 18 camiones militares y 65 cámaras térmicas con sus visores, el gobierno africano sigue sin hacer nada.

El Gobierno de Marruecos parece tener claro que hasta que no se materialicen los regalos no harán nada. O eso, o simplemente los 20 millones de euros no han servido absolutamente para nada. Mientras se filtran algunos documentos a los que ha tenido acceso MONCLOA.com en los que se confirma la intención del Gobierno de Pedro Sánchez de gastarse una buena cantidad de dinero en “ayudar” (o “sobornar”, según comentan fuentes de la oposición a este medio) al Ministerio del Interior de Marruecos a controlar sus fronteras, las pateras siguen circulando sin control.