martes, 15 junio 2021 09:40

El olvido convierte en una ratonera el Puerto de San Isidro

A todos nos ha conmocionado el alud que ha arrastrado una quitanieves y cobrado la vida de dos operarios en la vertiente asturiana del Puerto de San Isidro. Un alud de casi cinco metros de altura que arrastra una fresadora de 15 toneladas, la destroza. La fuerza de la naturaleza en su máxima esencia. Lo peor de todo, como denuncian los medios locales y los habitantes de los concejos de esta zona del Puerto de Pajares, es que no es un suceso aislado. La espectacularidad del suceso ha generado más impacto, pero llevan años reclamando una solución de seguridad. El olvido han convertido al Puerto de San Isidro en una ratonera para los vehículos y trabajadores de la zona.

DESDE DESPRENDIMIENTOS DE PIEDRAS A ALUDES: LAS TRAGEDIAS DEL PUERTO DE SAN ISIDRO

Durante muchos años fue el único punto de contacto medianamente circulable entre la Meseta y Asturias. La apertura de la autovía, como en otros muchos puntos de la geografía española, supusieron un progresivo abandono. Aún así, y a pesar de que en muchos puntos se ha convertido en una zona negra de accidentes, siguen siendo muchos los que utilizan esta carretera y las locales para pasar entre ambas comunidades.

En los últimos cuatro años, las tragedias se han sucedido: En 2017, una persona fallecía después de que una piedra se precipitara sobre su vehículo cuando circulaba por la carretera AS-112, la carretera que da acceso al puerto de San Isidro, en el concejo de Aller. En aquel año, los alcaldes de los concejos del entorno reclamaron obras de intervención en la calzada, lastrada por los efectos de los temporales que azotan con regularidad la zona. Tardaron más de dos años en aprobar un estudio para reforzar la zona de las viseras.

A los pocos meses de este suceso, un nuevo muro de hielo, un fenómeno que ya no es nuevo en el lugar, volvía a dejar incomunicados a varios concejos del inicio del puerto de San Isidro. Este vídeo, que se ha vuelto a hacer viral en redes sociales y por WhatsApp como una imagen de la situación a la que se enfrentan los servicios de rescate del operario desaparecido, pero que NO ES VERDAD QUE SEA DE ESTOS MOMENTOS -fact check-, es una muestra de la nevadona.

Unos días antes, otro alud de nieve bloqueó durante horas el paso al puerto de San Isidro, dando al traste con los esfuerzos para abrir las carreteras: cuando ya estaba limpio un carril y se ultimaba la reapertura total un nuevo desplome de nieve volvió a cubrir la calzada.

A lo largo de 2019 y 2020, nuevos aludes han cortado en diferentes momentos las carreteras, quedando los habitantes bloqueados durante varias horas. Se da la circunstancia de que una de las zonas más afectadas es el acceso a la estación invernal de Fuentes de Invierno.

LA ZONA DE LAS VISERAS: UNA LARGA RECLAMACIÓN

Hace apenas un mes, otro tremendo alud cortaba de nuevo la AS-253 en la conocida como la ‘zona de las viseras’. Los lugareños no se extrañan, pues es una zona de habitual colapso, aunque no entienden cómo es posible que no se implemente una solución a largo plazo en la zona, pues es la carreta de acceso principal a la estación invernal de Fuentes de Invierno. Entonces, el Principado de Asturias sólo destinó una partida de menos de 55.000 euros, y solo para el proyecto de reparación y ampliación de las pantallas protectoras y viseras antialudes del puerto de San Isidro, que no para la ejecución.

Ya en 2017, el entonces alcalde de Aller reclamaba una protección que parece no llegar: «La seguridad en esta calzada está más que comprometida», señaló entonces al periódico regional El Comercio. Los daños que sufre esta ruta son constantes, y permanecen demasiado en el tiempo, afirmaba entonces. Cuatro años después, otra tragedia a puesto de relieve el olvido de la zona.

Ya en el momento de la instalación de las primeras viseras de Riofrío, la zona donde ha tenido lugar la tragedia de San Isidro, los tribunales de justicia dejaron claro que la responsabilidad por las consecuencias de los aludes corresponde al Principado. En las labores de rescate hemos estado a punto de revivir la misma tragedia: una nueva nevadona ha generado un alud que ha levantado la máquina de los operarios mientras intentaban llegar a la zona de rescate.