El falso paso atrás de Trump inquieta el triunfo de Joe Biden

El Congreso de EEUU ratificó la victoria de Joe Biden este jueves, casi veinticuatro más tarde de lo que cabría esperar. Fanáticos de Donald Trump, que habían hecho públicas sus intenciones de protestar por los resultados electorales, fueron más allá y accedieron al Capitolio sobrepasando a los escasos 2.000 agentes que protegían la zona. Un hecho que conmovió a todo el mundo y que se saldó con cuatro muertos, catorce policías heridos y más de cincuenta personas detenidas en las cuatro horas que duró el asedio. La ‘revuelta’ parece haber llegado a su fin, aunque Trump no ha dado un paso atrás definitivo.

Sí, la victoria de Joe Biden fue ratificada. A toda prisa, eso sí, después de que Mitch McConnell, líder republicano del Senado, redujera los tiempos de intervención. Además, solo se cuestionó la validez de los resultados en tres estados (Arizona, Georgia y Pennsylvania), pese a los seis que estaban previstos. Al final, Biden fue respaldado en una jornada teñida de gris, por culpa de unos fanáticos que irrumpieron en el Capitolio por sorpresa para todos. Sin embargo, aún persiste el miedo a que vuelvan a producirse actos de este tipo.

Trump, en un intento por tranquilizar a todos, advirtió de una “transición ordenada”. Sí, reconoció alto y claro que su Presidencia ha llegado a su fin tras un solo mandato. “A pesar de que estoy totalmente en desacuerdo con el resultado de las elecciones, y los hechos están de mi lado, habrá una transición ordenada el 20 de enero”, comentó a través de un comunicado en Twitter que fue publicado por Dan Scavino, uno de sus principales asesores. El expresidente de EEUU está vetado en las principales redes sociales tras ‘incitar’ a las revueltas que se produjeron en el Capitolio.

Dentro de estas ‘amables’ palabras se esconde la falta de aceptación de la derrota. Trump admite su marcha, no pero se da por perdido. “Siempre he dicho que continuaríamos nuestra lucha para asegurar que solo se contaban los votos legales. ¡Aunque esto representa el fin del mejor primer mandato en la historia presidencial, solo es el comienzo de nuestra lucha para Hacer a Estados Unidos Grande de Nuevo!», prosigue el citado texto publicado en Twitter. Unas palabras que siembran cierta intriga de cara a lo que pueda suceder en un futuro cercano, en un ambiente tenso tras lo vivido el jueves.

LOS POLÍTICOS ESPAÑOLES, DIVIDIDOS

El caos se vivió en EEUU, pero trascendió a todos los rincones del mundo. En España, ‘golpe de estado’ se convirtió en tendencia a los pocos minutos de conocerse el asalto al capitolio. Los principales líderes políticos (y algunos que ya no ejercen) alzaron su voz para opinar acerca de lo que había sucedido. Pablo Iglesias no tardó en culpar a la “ultraderecha”, mientras Vox se posicionaba del lado de Trump.

Precisamente ese gesto de Santiago Abascal ha sido criticado por todos, hasta por el propio Pablo Casado, que cada vez trata de distanciarse más de la tercera fuerza política. Todos, a excepción del partido ‘verde’, se han mostrado en contra de los hechos sucedidos en EEUU alegando que es “antidemocrático”.

Un discurso que también ha compartido Albert Rivera. El que fuera líder de Ciudadanos, no obstante, ha sembrado cierta política al ligar lo que hicieron los fanáticos de Trump con los “populistas” de Unidas Podemos. Rivera, en su cuenta de Twitter, condenó los hechos del Capitolio y los comparó con los que se vivieron en España en 2016 con el famoso ‘Rodea el congreso’ que apoyaron Iglesias y Errejón entre otros, y con las protestas en Andalucía, poco después de que PP, Ciudadanos y Vox sumaran mayoría.