lunes, 25 enero 2021 02:42

Expertos señalan que el Papa da “estabilidad” a las funciones de las mujeres en el altar

Expertos en Derecho Canónico consideran que la modificación realizada por el Papa Francisco en el Código de Derecho Canónico para que las mujeres puedan ejercer el ministerio de lector y acólito es un “gran paso” y da “estabilidad” a las funciones que las mujeres ya venían desempeñando en el altar.

La copresidenta de la sección de Derecho Canónico del Colegio de Abogados de Madrid, Mónica Montero, ha explicado que es “un gran paso” porque se trata de “un reconocimiento para la mujer” que ahora ya va a poder desempeñar estas funciones con carácter “permanente”.

La diferencia entre temporal y estable es muy importante, da esa visibilidad permanente a las mujeres cuando se encargan de las lecturas, de preparar el altar, lo que permite ahora es que a esas actividades que antes se venían haciendo con carácter temporal, que recoge esa tradición ya patente, se les dé esa estabilidad”, ha explicado Montero en declaraciones a Europa Press.

Así, en la práctica, las mujeres van a seguir realizando las mismas funciones que ya realizaban, como “leer la Palabra de Dios o dar la comunión en casos excepcionales”, pero ahora, al ser con carácter permanente, “se requerirá una capacitación así como una petición al obispo”, según ha puntualizado.

En esta misma línea, el profesor en la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad de Navarra Antonio Viana ha explicado que la decisión adoptada por el Papa hace “estable” un encargo que antes el párroco hacía a las mujeres de forma ocasional.

“Una cosa es una participación ocasional en una celebración y otra cosa es recibir un ministerio litúrgico que te encargue eso. El encargo estable no se daba antes, es lo que se da ahora”, ha precisado Viana.

Si antes en el Código de Derecho Canónico se reservaban los ministerios de acólito y lector a los laicos varones, ahora se abre la posibilidad también a las mujeres porque se entiende, según Viana, que “no son encargos que tengan que ver con el sacramento del orden”, reservado a los hombres, sino que “la raíz es bautismal”.

El experto también señala que deberá ser el obispo o su delegado quien confiera estos ministerios a las mujeres candidatas, que pueden ser laicas vinculadas a la parroquia.

Si bien, Viana aclara que esto no es un paso hacia la apertura del sacerdocio a las mujeres pues “en la doctrina de la Iglesia queda claro que el sacramento del orden solo puede ser conferido a varones”, pero sí avanza en la dirección de “una mayor participación” de las mujeres y, en general, “de todos los fieles laicos”.

El experto apunta que podría organizarse por parroquias, es decir, que una mujer sea acólita y lectora en varias iglesias. En todo caso, recuerda que el documento firmado por el Papa deja claro que este ministerio “es una forma de colaboración y no es un cargo que lleve consigo un sueldo que pague la Iglesia”.