miércoles, 24 febrero 2021 21:55

Garrido aprovecha el temporal para hacer campaña y Aguado agudiza su marcaje

El consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, utiliza cualquier excusa para resaltar dentro del partido y de la administración. Si no es la presentación de una línea de metro que atraviesa la capital, es presumir de cómo funciona el suburbano tras el temporal de nieve. Sin embargo, en Ciudadanos saben que las aspiraciones de Garrido son más ambiciosas y pasan por apartar al vicepresidente de la Comunidad y candidato de Ciudadanos, Ignacio Aguado, del poder. Por eso, el líder autonómico de la formación naranja ha incrementado su marcaje a Garrido. A cada acto que da el consejero, ahí se presenta el equipo de Aguado para evitar que se haga la foto. Un marcaje propio de un buen defensa, porque el candidato naranja pierde apoyos y ya solo le queda estar a la defensiva.

El equipo de Aguado está algo desbordado. Su política de acción interna solo se preocupa por “hacerse la foto” y evitar que los cimientos sobre los que se sostiene el liderazgo del candidato naranja no se desmoronen. Y más si un consejero que ya fue presidente de la Comunidad de Madrid y que dio el salto desde el PP a Ciudadanos ante la sorpresa de los agentes políticos. Es por eso que a cada paso que da el responsable de Transportes de la Comunidad, Aguado le marca de manera obsesiva. Y más desde que Garrido fichara a Ferrán Boiza, su nuevo jefe de gabinete y exredactor jefe de El Mundo, a quien el vicepresidente considera una auténtica amenaza.

Si Ciudadanos celebra un acto para exaltar la labor de la Comunidad de Madrid en materia de transportes tras Filomena, ahí está Aguado, respirando en la nuca de su consejero. Y si Garrido acude a “cortar la cinta” en la presentación de una línea de metro ambiciosa que atraviesa de forma diagonal toda la ciudad de Madrid, ahí se planta el equipo de Aguado para evitar que las cámaras y el mérito solo recaigan en el consejero de Transportes. 

El verdadero problema para el núcleo duro de Aguado es que Garrido tiene más experiencia y un equipo más solvente a nivel de medios que el del vicepresidente, al menos es la sensación que se tiene dentro de Ciudadanos en la Comunidad. El expresidente autonómico ha sido capaz de desprenderse del efecto Cifuentes y se ha convertido en el político más relevante de Ciudadanos en la capital hasta el punto de que es capaz de darle la vuelta a cualquier situación y aprovechar cualquier coyuntura. Prueba de ello es que cae la nevada de la década en la capital y quien es capaz de vender mejor su gestión es Garrido; eso sí, siempre con Aguado detrás, haciendo un inútil marcaje. 

Aún así, Garrido se mueve mejor gracias a su nuevo jefe de gabinete. Las buenas relaciones que mantiene Ferrán Boiza con otros medios de comunicación han permitido al consejero tener un peso mediático que ensombrece la gestión de Aguado. Por el momento, el vicepresidente solo se convierte en tendencia cuando aparece con una pala en una acera pidiendo a los madrileños que retiren nieve de las aceras. Sin embargo, Garrido es capaz de capitalizar el éxito de que el metro (que no olvidemos que circula bajo tierra) funciona tras el temporal. Y todo esto a quien entierra es al vicepresidente poco a poco mientras el consejero de Transportes se abre un hueco para aspirar al liderazgo de Ciudadanos tan solo con el suburbano como arma arrojadiza. Hasta la nevada le ha venido bien.

El equipo de Aguado está desbordado. De hecho, el vicepresidente de la Comunidad de Madrid es perfectamente consciente de esta realidad y ya busca nuevo jefe de gabinete. Quiere a alguien que le ayude a remontar y por eso busca un perfil con experiencia de gestión en la propia comunidad autónoma, pero de momento no ha habido suerte. Entre tanto, el núcleo de Aguado solo tiene la estrategia de marcar de forma casi obsesiva a Garrido, aunque no pueden evitar que conceda entrevistas particulares a los grandes medios digitales.

Es tal el peso que ha adquirido Garrido en pocos meses tras tomar la decisión en firme de destronar al vicepresidente y líder de Ciudadanos, que se permite el lujo de lanzar mensajes más propios del candidato oficial del partido. De hecho, con Filomena, el trabajo del equipo del consejero de Transportes ha sido eficiente, dado que solo Garrido ha dado la cara por el partido y ha ejercido una defensa de la gestión de la Comunidad de Madrid. Ni la propia presidenta ha dado la cara, pero ahí está el aspirante a liderar Ciudadanos asegurando que la autonomía que administra sí que se anticipó a la nevada de la década. “Hemos sabido anticiparnos al temporal preparando máquinas quitanieves y personal para hacer frente a las consecuencias de Filomena”, ha comentado con Aguado sentado a su lado, sin decir mucho.

AGUADO CONTRAATACA

El vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, no es ajeno a las quejas que hay dentro de su propio partido. Hay quien dice que su equipo es demasiado joven e inexperto y dentro de la formación naranja culpan, en parte, al vicepresidente de que el partido vaya tan mal en las encuestas electorales. Por este motivo, Aguado ya está buscando una solución a este problema, empezando por cesar a su jovencísimo jefe de Gabinete, Joaquín Barga, y buscando un sustituto que esté a la altura; Pues según ha podido comprobar MONCLOA.com, el vicepresidente ya ha tanteado a algunas personas para ocupar este cargo con vistas solucionar uno de los problemas que más le pesan al líder de Ciudadanos en la Comunidad de Madrid: sale poco en la tele.

Barga tiene poca experiencia. Tiene muchos estudios (es graduado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid. Tiene un máster en Comunicación y Marketing Político y otro en Consultoría Política por la Fundación Ortega y Marañón) pero poca experiencia laboral, dado que acaba de cumplir los 30 años este 2020. Evidentemente, en Ciudadanos culpan a Aguado de que las encuestas vayan tan mal al partido, pero también señalan que ha tenido poco ojo a la hora de elegir a su equipo más estrecho, unas quejas que no son ajenas al vicepresidente en absoluto. Y aunque tiene una buena relación con Barga, tal y como ha podido comprobar este medio, Aguado ya busca sustituto.