miércoles, 24 febrero 2021 21:49

Robos y violencia: el desastre migratorio en Canarias muestra su otra cara

Canarias vivió en los últimos meses de 2020 una catástrofe migratoria como no se experimentaba en años, aunque la pandemia relegó en ocasiones la noticia a un segundo plano. Con casi un mes de 2021 a las espaldas, los problemas persisten, y el drama migratorio muestra su segunda cara. No solo el Estado sigue pagando a los hoteles para alojar a 2.800 extranjeros al día, y no solo el CATE de Barranco Seco es igual de ineficiente de lo que fue el muelle de Arguineguín. La gran masa de migrantes irregulares cobijados en los saturados municipios canarios está dando lugar a incidentes, peleas y violencia que ya empieza a alterar a los vecinos de las islas.

Enfrentamientos con la policía, robos y peleas, son el tipo de incidentes que denuncia la alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno (Ciuca), que explica a MONCLOA.com que, con un total de 1.200 migrantes llegados a las costas canarias en lo que va de enero, y unos campamentos militares que aún no se han puesto en funcionamiento por lo que considera una grave ineficiencia del Gobierno, el problema migratorio persiste y ahora los conflictos sociales surgen.

Los sucesos que más titulares han acaparado han sido la pelea entre hasta ocho personas en un aparcamiento del municipio colindante de Maspalomas, y la revuelta en una playa de la localidad de Puerto Rico en la que varios menores extranjeros no acompañados lanzaron sombrillas, piedras y hamacas a agentes de policía.

Pero, tal y como señala la alcaldesa de Mogán a MONCLOA.com, incidentes protagonizados por inmigrantes se ven en Mogán “todos los días”. La líder de Ciuca (Ciudadanos para el cambio), lamenta que, cuando los migrantes muestran un mal comportamiento en los hoteles donde se hospedan, son expulsados, quedando desamparados en la calle. Esto no ayuda a mantener la seguridad, circunstancia que Onalia Bueno trasladó este martes en una Junta de Seguridad en la que estaba presente el delegado del Gobierno, Anselmo Pestana. La alcaldesa defiende opciones como la que expone el abogado Arcadio Díaz: poner a esos migrantes conflictivos a disposición judicial, de forma que se reduzca el riesgo de problemas en las calles.

En la mencionada Junta, el delegado del Gobierno expuso que los campamentos militares, que se llevan necesitando desde hace meses para descongestionar la situación y a los hoteles, estarán listos en unas “dos semanas”.

La alcaldesa lamenta de nuevo la tardanza del Gobierno, recordando que el nuevo Centro de Atención Temporal a Extranjeros (CATE) de Barranco Seco, en funcionamiento desde mediados de noviembre, es el único que está ejerciendo la labor de atención a los llegados en patera, con deficiencias similares a las del puerto de Arguineguín. Al igual que ocurría en el sobrepoblado muelle, en el polvorín de Barranco Seco los migrantes también están siendo retenidos más tiempo del límite legal, que son 72 horas.

SANCIONES A HOTELES EN CANARIAS

Frente a todo ello, la alcaldesa de Mogán ha cumplido su palabra sobre el ultimátum que dio a los hoteles. Dijo que el 31 de diciembre sería el último día que permitiría a los alojamientos turísticos hospedar a migrantes, entendiendo que esta era una solución provisional que resulta insostenible mantener en el tiempo. Desde tal fecha, Bueno está incoando ya el expediente de hasta diez hoteles, que pueden ir de los 6.001 euros a los 150.000 euros.

Además, la alcaldesa explica a MONCLOA.com que ha denunciado a la Intervención General del Estado y al homólogo en Canarias por financiar a estos hoteles. Algunos de ellos, “están ganando mucho más dinero con los inmigrantes que con los turoperadores”, afirma Onalia, esgrimiendo que el alojamiento del migrante cuesta 50 euros al día, frente a los 30 de un turista.

LOS MENORES, LOS MÁS PROBLEMÁTICOS

Con 1.200 llegadas a Canarias en lo poco que va de 2021, Bueno señala que el problema migratorio sigue prácticamente igual, con la diferencia de que están llegando más personas procedentes de África Subsahariana, y las corrientes tienden a dividirles más entre las islas.

La alcaldesa lanza el dato de que el 60% de los incidentes registrados en las calles corresponden a migrantes extranjeros no acompañados, por lo que son los más jóvenes los que tienden a protagonizar actos vandálicos. Onalia menciona hasta 3 robos en un restaurante en un día, y otro robo en un pub, sucesos en los que se ha podido identificar a los autores por las cámaras de seguridad. En Mogán, hay registrados 600 de estos menores.

Estos incidentes se estarían dando también en otros municipios, aunque la alcaldesa apunta a que otros alcaldes socialistas no se quejan públicamente de esta violencia por su signo político. No obstante, el secretario provincial del colectivo de guardias civiles AUGC apunta a que es en el sur de Gran Canaria donde se concentran los casos.

Paralelamente, Bueno indica que ha trasladado su “máxima preocupación” en la Junta de Seguridad antes mencionada, debido al esperado repunte en xenofobia. En los últimos días, han circulado audios de un grupo de WhatsApp en los que un grupo de hombres intenta organizarse para salir a las calles para asaltar a migrantes. “Estamos creando un grupo para reventar a todos los que pillemos” dice un hombre en un audio.

En este contexto, Bueno ha solicitado refuerzos policiales; han llegado 21 GRS (Grupos de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil) que, no obstante, se planea que abandonen el municipio el 24 de enero. Bueno reprocha, que, por un lado, el municipio de San Bartolomé de Tirajana regido por Conchi Narváez (PSOE) ha recibido ya el doble de refuerzos que Mogán, y por otro, que los 40 GRS enviados a San Bartolomé podrán quedarse, mientras que el Gobierno planea retirar los enviados a Mogán, teniendo esta última localidad mayor número de menores migrantes.

El delegado de Gobierno, por su parte, ha explicado a Onalia que la necesidad de permanencia de estos GRS habrá que ir analizándola.

EL PROBLEMA DE ARGUINEGUÍN SE REPITE (PERO AHORA NO SE VE)

La situación del CATE en Barranco Seco no es mucho mejor que la que se vivió en Arguineguín. No obstante, tal y como deslizan desde la isla, ahora el problema “no se ve”. Habiéndose desplazado del puerto turístico de Mogán al arenal de Barranco Seco, el asentamiento no deja ahora imágenes tan impactantes, aunque los acogidos siguen pasando en el lugar más de las 72 horas que pueden permanecer allí legalmente. Las condiciones tampoco son las óptimas: goteras y frío, y un suelo convertido en barrizal por el paso de Filomena.