jueves, 2 diciembre 2021 05:20

Ribera bloquea nuevos sistemas de reciclaje por miedo a la reacción de Ecoembes

La vicepresidenta del Gobierno «verde» Teresa Ribera mantiene su idilio con Ecoembes. Desde el Ejecutivo no se escuchan apenas voces que consideren que este monopolio que gestiona los residuos plásticos en España haga un favor al sistema de economía circular. Es un secreto a voces que el reciclaje en España ofrece unas cifras lamentables (en torno a un 20%, según Greenpeace) y que el presunto culpable es Ecoembes. Sin embargo, Ribera, en calidad de máxima responsable de Transición Ecológica, aún bloquea la entrada de nuevos sistemas de reciclaje que podrían contribuir a mejorar ese porcentaje de envases reutilizados, eso sí, a costa de romper el imperio millonario del monopolio. Pero Ribera, entre tanto, seguirá concediendo entrevistas a medios patrocinados por Ecoembes y acudirá a presentaciones de esta sociedad anónima sin ánimo de lucro. Aunque se caiga en el último momento por motivos sin justificar.

Son fuentes del propio Gobierno las que aseguran que hay un pulso importante dentro del Ejecutivo. Dirigentes del PSOE y de Unidas Podemos presionan día tras día para que Ribera ceda y apruebe en una nueva ley enmarcada en esa transición ecológica la entrada de nuevos sistemas de reciclaje, como el de devolución, depósito y retorno (SDDR) que utilizan en prácticamente todos los países de la UE. Sin embargo, y a pesar de que tanto los socialistas como los dirigentes de Unidas Podemos están de acuerdo en que hay que romper el monopolio y el imperio de Ecoembes, aún el proceso está estancado. Y entre tanto, caen pequeños detalles que dejan entrever la buena relación que mantiene la vicepresidenta con Ecoembes.

El problema es que Ribera se ha plantado en el «no», pero no necesariamente porque esté de acuerdo con el sistema de economía circular impuesto por Ecoembes, sino porque tiene miedo de la reacción que este monopolio tendría si rompen su dominio en el mundo del reciclaje. Las fuentes confirman que este conglomerado de empresas envasadoras «presionan» constantemente al Gobierno para que no deje pasar a estos nuevos sistemas como el SDDR. Y Ribera, de momento, ha cedido sin contemplaciones.

La estrategia de Ecoembes, según detallan las fuentes del Gobierno consultadas por MONCLOA.com, no solo es «presionar» al Ejecutivo para evitar que se rompa su imperio, sino que también consta de una importante parte mediática que trabaja su imagen de cara a los españoles. Un ejemplo de ello son recientes reportajes en los que se habla de cómo hay empresas extranjeras relacionadas con el reciclaje que están agasajando a dirigentes del Gobierno para entrar por la puerta grande en España. Todo, según aseguran las fuentes, informaciones viciadas que buscan asociar a los nuevos sistemas de reciclaje con el enemigo. Pero nada más lejos de la realidad, dado que, tal y como informa Greenpeace, cualquier empresa que se sumara a nuestro país para reciclar contribuiría a mejorar ese dato lamentable del 20% de los envases reciclados.

Desde Unidas Podemos tienen clara su postura. El problema es ese balance que hace el PSOE entre introducir en el país nuevos sistemas de reciclaje y las consecuencias que podría tener el hacerlo tras la reacción de Ecoembes. Mientras este miedo se hace con el ministerio de Transición Ecológica, elevado a una vicepresidencia, Ribera se ha dedicado en el pasado a conceder entrevistas a blogs como Circle by Ecoembes, un «medio» del monopolio al que la vicepresidenta acudió en 2017, incluso antes de pertenecer al Ejecutivo.

El Gobierno aún tiene que presentar una nueva ley que rompa el dominio del reciclaje que recae sobre Ecoembes. El problema es que fuentes del Ejecutivo manifiestan que hay temor entre las filas de los ecologistas socialistas y de Unidas Podemos a que Ribera no solo no la presente, sino que lo haga blindando y favoreciendo los intereses de este monopolio considerado como una sociedad anónima. No es un miedo infundado, dado que la nueva Ley de Residuos y Suelos Contaminados favorece directamente los intereses de Ecoembes. 

La transición ecológica, por tanto, será a medias. No solo porque parece que Ribera no prevé abrir un frente contra Ecoembes, que no olvidemos que a pesar de que sobre este conglomerado de las principales envasadoras pesa la obligación de hacerse cargo de todos los residuos plásticos que generen, tan solo se hacen cargo del 20% de los envases, según los datos de la asociación ecologista Greenpeace, sino porque tampoco tiene intención de abrir otros importantes frentes como el oligopolio de las eléctricas y el autoconsumo sostenible u otros asuntos que son prioridad, según Unidas Podemos, en España.

UN PÉSIMO RECICLAJE

Tanto Greenpeace como Unidas Podemos, así como otras muchas asociaciones ecologistas han insistido en que es fundamental para España el introducir nuevos sistemas de reciclaje que rompan el monopolio de Ecoembes. Toda Europa cuenta con ellos, pero en España es una asignatura pendiente dado el poder de este monopolio, según relatan las fuentes del Gobierno.

Ecoembes está últimamente en el punto de mira de más de una asociación ecologista. Primero fue Changing Markets quien elaboró un informe en el que dejaban entrever las vergüenzas de quienes presuntamente reciclan en España. Pero ahora ha sido Greenpeace quien ha elaborado un estudio a través del cual señalan que Ecoembes, un conglomerado formado por las principales empresas envasadoras, solo recicla un 25% de los residuos plásticos. Residuos que generan ellos mismos. ¿Para qué sirve entonces el contenedor amarillo? Greenpeace quiere que entren en juego otros sistemas de reciclaje, pero hay fuerzas que impiden que lleguen a España, según relatan desde la ONG ecologista.

Greenpeace acusa directamente a Ecoembes de “mentir” tanto en los datos de cifras de reciclaje como en la gestión de los residuos. Destaca que esta sociedad anónima sin ánimo de lucro, según la definió el diputado de Unidas Podemos Juantxo López de Uralde, es además un “obstáculo” para el reciclaje en España. Por eso, con este informe, piden al ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico que diseñe una ley de residuos ambiciosa que ponga en su sitio a quiene todavía no han elaborado un sistema eficiente de reciclaje.