domingo, 7 marzo 2021 16:30

Los cinco grandes tabúes sobre el sexo durante el embarazo

Es algo que sucede, de lo que no se habla demasiado y de lo que aún quedan muchas dudas. Nos referimos a practicar sexo durante el embarazo. Los hombres, y también las mujeres, cuentan con una gran cantidad de cuestiones relativas al mismo. A pesar de ello, parece que continua siendo un tabú de la sociedad que, poco a poco, va viendo cada vez más luz.

Un estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México en el año 2010, titulado “Comportamiento Sexual de Varones en el Embarazo: Casos de la Ciudad de México”, arrojó algo de luz a determinados asuntos sobre los que los hombres tienen miedo y que pocas veces, o nunca, se atreven a preguntar. Esta es una buena oportunidad de apartar mitos y de solucionar preguntas y tabúes con los que lidiamos a diario.

Si alguna vez te lo has preguntado, descubre los cinco grandes tabúes sobre el sexo durante el embarazo.

El apetito sexual no disminuye con el embarazo

apetito sexual embarazo

Una de las cosas que muchos hombres piensan es que, cuando una mujer está embarazada, se esfuman sus ganas de mantener sexo. A pesar de que cada persona es un mundo y lo primero que debemos hacer es comunicarnos de la forma adecuada con nuestra pareja, lo cierto es que esto no tiene por qué ser así. Es decir, el deseo sexual no desaparece de un día para otro.

En todo momento, debemos pensar que sí que existen etapas en las que se puede reducir algo el apetito sexual. Sin embargo, esto no será un cambio drástico debido al embarazo. Además, no siempre sucede, por lo que no tenemos de qué preocuparnos. Todo dependerá de cada mujer y de cómo vivamos esos momentos, en ocasiones algo tensos, con la pareja.

Hay muchos casos en los que, a tan solo unos días de nacer el bebé, la pareja continua manteniendo relaciones. Aunque, eso sí, las posiciones sexuales deben ir cambiando o, más bien, adaptándose, para que ambas partes disfruten del momento íntimo en la cama. Con una buena comunicación y predisposición, podremos mantener viva la llama.

¿Se puede practicar el sexo anal?

sexo anal

Otro de los grandes tabúes que aparecen cuando se conoce el embarazo, es que no se podrá practicar sexo anal durante la gestación. De acuerdo a los expertos que estuvieron a mando del estudio mencionado, la verdad es que no hay ningún peligro en hacerlo ni ninguna razón para suspender esta práctica.

Sea cual sea la postura que elijamos, mantener relaciones con una mujer embarazada no puede ser peligroso. La razón es que el bebé estará siempre protegido por los músculos del útero, así como por el líquido amniótico. Debido a ello, no podremos hacerle daño en ningún caso.

Una de las cosas que nos tenemos que sacar de la cabeza es que determinadas posturas pueden causar daño en el feto. Esto no es así y, además, tampoco una posición sexual podrá conseguir que el bebé nazca de forma prematura. Como decíamos, debe reinar la comunicación, para que ambas partes se sientan a gusto y disfruten. No obstante, no se tiene por qué dejar de practicar sexo pensando en un posible daño durante el embarazo.

Dudas resueltas sobre la postura de “el misionero”

postura

En la mayoría de los casos estudiados durante la investigación de la Universidad, los hombres afirman tener miedo a lastimar al bebé a través de determinadas posiciones sexuales. Una de las mencionadas fue la de “el misionero”, en la que el varón se coloca sobre la mujer para proceder a la penetración.

Sin embargo, como decíamos, ante esto no debemos tener ningún miedo. Cualquiera de las posturas sexuales que conozcamos está permitida durante el embarazo si la pareja está cómoda y no siente ningún dolor. Una buena idea, de hecho, es continuar poniendo en práctica aquellas posiciones que ya conocemos.

Conforme vaya pasando el tiempo y la gestación avance, podremos ir adaptando cada una de las posturas pensando en los cambios en el cuerpo de la mujer. Llegará un momento en el que lo que antes resultaba cómodo luego ya no lo sea. No obstante, no por eso debemos dejar de practicar sexo, sino adaptar este e ir cambiándolo con el paso de los meses.

Las posturas sexuales recomendadas durante el embarazo

posturas sexuales embarazo

Como hemos mencionado anteriormente, lo ideal es empezar con las posturas sexuales que mejor conozcamos y con las que ya nos sintamos cómodos. El sexo durante el embarazo no debe cesar, sino solo cambiar. Cuando pase el tiempo y los cambios físicos vayan a mayor, siempre podemos adaptar las posiciones para lograr el placer.

En caso de que se nos hayan acabado las ideas, algunas de las mejores posturas para lograr esa comodidad y disfrutar más del momento pueden ser la de estar cara a cara, de lado en la cama, para aumentar además la sensualidad y potenciar otros sentidos, como el tacto o la vista.

No nos podemos olvidar del misionero, que iremos modificando de acuerdo a los cambios durante el embarazo. La mujer se puede colocar encima del hombre para estar más cómoda y poder así disfrutar de una noche de pasión o incluso podrá tumbarse sobre él. También podemos ayudarnos de otros elementos, como una silla o un sillón, para ir variando en las posiciones. Por último, otra de las más recomendadas es la del hombre detrás.

¿Nacerá antes el bebé si practicamos sexo?

bebe sexo

A pesar de que durante el orgasmo femenino se produce oxitocina, las cantidades en este caso no serán suficientes para provocar el parto. Sin embargo, sí hay ocasiones en las que una pareja ha tenido sexo cuando el útero y el feto han estado listos y esta práctica ha sido determinante a la hora de que el nacimiento se produjera más rápido.

En todo momento debemos tener claro que el embarazo no debe ser una excusa para no tener sexo, ya que el bebé no puede sufrir daño alguno. Podemos practicar la intimidad en diversas posturas, así como también proceder a la masturbación.

Siempre que nos sintamos cómodos y el embarazo vaya bien y de forma saludable, todo está permitido. Es también importante mantener una buena comunicación con el médico, al que le preguntaremos todas nuestras dudas para que nos aconseje y guíe sobre qué es mejor en todo momento. Eso sí, es el momento de dejar de lado los miedos.