martes, 2 marzo 2021 10:25

Organizaciones ecologistas alertan de las “amenazas” de los proyectos de renovables en Montes de Torrero

Las organizaciones ecologistas SEO/BirdLife, Amigos de la Tierra Aragón, Ecologistas en Acción de Zaragoza, ANSAR, la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos y Fondo Natural han alertado este viernes de “las graves amenazas que suponen los nuevos proyectos fotovoltaicos y eólicos en los Montes de Torrero, al sur de la ciudad de Zaragoza”.

En una nota de prensa, han criticado “la pretensión del INAGA de autorizar de forma definitiva una planta solar fotovoltaica de 58 hectáreas de superficie en Acampo Estrén”, en el término municipal de Zaragoza.

Han indicado que este proyecto afecta directamente a un espacio protegido por la Unión Europea como la Red Natura 2000, en concreto al Lugar de Interés Comunitario (LIC) ‘Planas y estepas de la margen derecha del Ebro’, y en menor grado a la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) ‘Río Huerva y las Planas’.

La planta de generación de energía solar fotovoltaica, compuesta por un total de 215 unidades de producción, es decir, 73.602 paneles solares, está promovida por la empresa Agroalimentaria Aragonesa y ocuparía suelo natural y agrícola de secano, y la totalidad de la planta solar se incluye dentro del LIC, han indicado.

Además, “en esa finca está constatada actualmente la presencia permanente de aves esteparias durante la época de reproducción, estando algunas de ellas especialmente amenazadas en toda Europa como la alondra ricotí, la terrera marismeña y la ganga ibérica, cuyas poblaciones están en grave declive por la pérdida de hábitats”.

Han afirmado que “hay estudios científicos que determinan la incompatibilidad del rocín con alteraciones de su medio si se producen a menos de 4,5 kilómetros de distancia a sus lugares de reproducción”.

A esto han añadido que “estas plantas solares en el medio natural y agrícola suponen la ocupación de suelo y una profunda transformación del hábitat natural debido a los desmontes, caminos, zanjas, pistas, tendidos eléctricos y a los vallados o subestaciones eléctricas que se construyen, además de los propios paneles solares”.

Todo ello “implica la pérdida y la fragmentación de entornos esteparios de interés prioritario en su conservación para Europa, factor que produce la pérdida una singular biodiversidad”.

Para las organizaciones ecologistas “resulta inaceptable” que el INAGA dictamine y resuelva la evaluación de impacto ambiental de este parque solar fotovoltaico “autorizando y simplemente proponiendomedidas que consideramos cosméticas e insuficientes, como dos bebederos o balsas, acuerdos con propietarios colindantes para realizar cultivos apropiados para la fauna, censos o posaderos para rapaces como el cernícalo primilla”.

A su juicio, ninguna de estas medidas “compensa ni restaura, sino que más bien agrava, el perjuicio al hábitat de la alondra ricotí o rocín, cuyo territorio se verá alterado, reducido y terriblemente dañado por las zanjas para el cableado y la ocupación de suelo por parte de los paneles”.

“Especialmente grave es también el levantamiento de vallados perimetrales pues son un elemento barrera que atenta contra el tránsito de especies y factor de muerte por colisión con las alambradas”, han manifestado.

Las aves esteparias propias de espacios abiertos como gangas y sisones, o como los aláudidos que vuelan en grandes bandos, o rapaces planeadoras, como los milanos, que sobrevuelan la zona, pues visitan el vertedero cercano, y aguiluchos cenizos o pálidos, además de las especies nocturnas como chotacabras, alcaravanes y rapaces nocturnas, son todas especialmente vulnerables frente a los vallados”.

Las asociaciones han aseverado que “no se puede consentir más industrialización y ocupación de suelo natural, pues ya ha habido una pérdida de miles de hectáreas de suelos esteparios por los polígonos industriales PTR López Soriano y Empresarium Terinza y los vertederos de residuos industriales, más decenas de aerogeneradores y kilómetros de tendidos eléctricos”.

“Poco queda de la singular estepa de Zaragoza”, han asegurado, indicando que “el informe de la Unidad de Conservación de Medio Natural del Ayuntamiento de Zaragoza advierte de que la planta solar va en la ‘zona A’, la de mayor valor, del Plan Especial de la Estepa Sur y que sería incompatible”, han continuado, lamentando que “aunque el citado Plan está recogido en el PGOU de 2001 y no se ha aprobado aún, el INAGA no lo considera vinculante”.

Igualmente, “al no estar aprobado todavía por parte del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, el ya iniciado Plan de Conservación de las Aves Esteparias, que incluiría una mayor protección de la alondra ricotí y la ganga, entre otras especies, el INAGA no quiere verse obligado a respetar la presencia de estas aves”.

“Los retrasos del Gobierno de Aragón en cumplir con la legalidad aprobando estos planes de especies incluidas dentro de su Catálogo de Especies Amenazadas, o los del Ayuntamiento de Zaragoza por aprobar el Plan de la Estepa no son inocentes, sino perfectamente calculados para permitir que estos proyectos desarrollistas sigan adelante mancillando nuestro patrimonio natural”.

Las organizaciones ecologistas han hecho notar que, además, el Gobierno de Aragón impulsa actualmente la ampliación de Plaza desde el en una parcela de 33 hectáreas de suelo estepario y agrícola en la carretera de Madrid.

Las organizaciones ecologistas igualmente han rechazado el vecino proyecto del parque eólico Montañés, también en los Montes de Torrero, en el entorno del Cabezo de las Zorras y el Barranco del Montañés, dada la presencia de rocín y del milano real.

“En parques eólicos que afectaban al rocín en Soria se han pronunciado los tribunales rechazando dichos proyectos, sin embargo en Aragón se autorizan, poniendo en serio peligro tanto las especies amenazadas como el éxito del proyecto”.

Han expresado que “el parque eólico Romerales II, en las inmediaciones, ya ha causado bajas de buitres leonados, aves esteparias y de milanos reales, que es una especie en peligro de extinción, a la que hipócritamente el propio Gobierno de Aragón dedica recursos económicos para criar en La Alfranca y reintroducirlo en la estas zonas, donde acaban muriendo o mutilados por las palas de los aerogeneradores”.

Las entidades ecologistas recurrirán estos proyectos y están dispuestas a llevar a Bruselas la afección a Red Natura 2000 esteparia, “dado el precedente que pudiera suponer una instalación industrial en un espacio protegido”.