martes, 20 abril 2021 12:30

Los obispos contabilizan 8 denuncias por abusos sexuales a menores

Los obispos españoles han recibido en las oficinas de protección a menores puestas en marcha en las diócesis un total de 8 denuncias de casos de abusos sexuales a menores por parte del clero, ocurridos en el pasado o casos nuevos ocurridos en estos meses; y han descartado crear un fondo de indemnizaciones económicas para las víctimas.

“El número de denuncias, casos nuevos ocurridos este año o casos antiguos recibidos ahora en las oficinas, incluso no prescritos, es muy pequeño, sobre 8 casos”, ha informado este jueves el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello.

Estos son los casos que han recibido las oficinas de atención a víctimas de abusos por parte del clero, puestas en marcha por todas las diócesis españolas hace ocho meses, aunque a estas hay que sumar 150 personas que han acudido a las oficinas no con la intención de presentar una denuncia sino de “ser escuchadas”.

En cuanto a las 8 denuncias que han recibido en estos meses en las oficinas, según ha precisado, algunas venían de “murmuraciones que han dado pie a abrir una investigación” y en otros casos, ha indicado que “cuando existe la más mínima verosimilitud de que la denuncia tiene fundamento, inmediatamente se ha comunicado a las autoridades civiles”.

El también obispo auxiliar de Valladolid ha citado datos de un informe de ANAR según el cual, en los últimos 12 años, “el 0,2%” de los casos eran abusos cometidos por sacerdotes, una cifra “reducida” pero que a los prelados les parece “especialmente grave” y que piden poner “en contexto” con los datos de abusos en otros ámbitos.

“Decimos con pena que estamos ante un grave problema social y con vergüenza de que en este grave problema social hemos participado personas consagradas, pero con esperanza de que en este último tramo, los datos externos reconocen que el número de personas vinculadas a la Iglesia que han causado abusos es muy pequeño”, ha remarcado.

En este sentido, también ha criticado que “parece que hay una plantilla en los medios que viene a decir que, si en otros lugares de Europa han aparecido un 4% de sacerdotes implicados en abusos, en España también tiene que ser un 4% y si solo reconocen un 0,2%, es que están ocultando el 3,8%”.

“No es así”, ha indicado el portavoz de los obispos, precisando que “quizá el número de abusadores eclesiásticos ha sido menor en España, por la misma manera de vivir en la sociedad española, de la relación con el pueblo”.

NO HAN ENCARGADO UN ESTUDIO DE CASOS PASADOS

En todo caso, ha reconocido que desconocen la cifra total de casos de abusos en la Iglesia de España en las últimas décadas, si se tienen en cuenta los abusos en el ámbito religioso, por ejemplo, en los internados donde se produjeron “muchos” de los casos. Según ha precisado, tampoco han encargado un “estudio general” sobre casos del pasado aunque esperan que los datos de las oficinas les irán dando la pauta a seguir.

Argüello ha anunciado asimismo que van a poner en marcha en la sede de la Conferencia Episcopal Española un servicio de coordinación para ofrecer recursos a diócesis y congregaciones religiosas para prevenir los abusos y atender a víctimas: ayuda de tipo jurídico, apoyo desde el punto de vista de la comunicación y programas formativos, entre otros.

Si bien, ha precisado que no se plantean crear un fondo para dar indemnizaciones a las víctimas de abusos –como hacen otras conferencias episcopales como la alemana–, más allá de las que dicten los jueces. En todo caso, ha afirmado que sí ofrecerán una “primera indemnización” no económica sino en forma de terapias o acompañamiento.

“Si hay responsabilidad penal y civil subsidiaria, hay que responder, pero además en situaciones en que no haya sentencia judicial, pero en diálogo concreto con la persona sea preciso ofrecer cualquier ayuda, se realiza, pero para eso no hace falta la dedicación de un fondo predeterminado”, ha explicado.

INMATRICULACIONES

Por otro lado, preguntado sobre los 34.961 bienes que la Iglesia inmatriculó desde 1998 con la reforma de la Ley Hipotecaria llevada a cabo por el Gobierno de Aznar y hasta 2015, según el listado publicado por el Gobierno la semana pasada, Argüello ha insistido en la actitud de “colaboración” de la Iglesia Y ha asegurado que en la mayor parte de los casos en que ha habido “conflicto” por un bien lo han “resuelto” en el pueblo concreto.

En todo caso, ha dicho que “puede haber algún error”, asuntos “que se hayan hecho mal” y les consta que “hay ayuntamientos que están queriendo repasar”. Por ello, ha asegurado que están abiertos a “dialogar” si aparece una institución o persona que considera que tiene “mejor derecho” a alguno de los bienes aparecidos en el listado.

Por otro lado, sobre la norma del Papa por la que las mujeres podrán ejercer como lectoras y acólitas, los obispos españoles aprobarán unas “pautas de discernimiento” para las diócesis, en las que se desplieguen las funciones que podrán desempeñar y de cara a la formación para estos cargos.

Igualmente, durante el encuentro, los prelados han recibido información sobre la puesta en funcionamiento de las políticas de ‘compliance’ en las instituciones de la Iglesia. Juan Murguía, miembro del Comité de Gobierno corporativo de la OCDE, explicó a los prelados las implicaciones que tienen estas políticas y el modo más adecuado de ponerlas en funcionamiento.

Entre otros temas, los obispos también han abordado la aplicación del Plan de formación en los Seminarios y han debatido sobre el foro que han organizado los obispos para hacer propuestas sobre el currículo de Religión ante la nueva Ley de educación, la LOMLOE. “Echando de menos la falta de diálogo previo, queremos, en el desarrollo curricular de la ley y en su aplicación en las CCAA, seguir expresando este diálogo”, ha subrayado Argüello.

Lo que quieren, según ha añadido, es “defender” sus “legítimos derechos y de los padres” a que sus hijos reciban una enseñanza “moral y religiosa”; que la Religión “pueda aportar en esta gran transición que se está viviendo, ante los desafíos transhumanistas, una propuesta espiritual, trascendente y moral”.