domingo, 18 abril 2021 14:12

El PP critica el acto que presidirá Sánchez para destruir armas de ETA

La portavoz del PP en la Comisión de Interior del Congreso, Ana Vázquez Blanco, ha criticado el acto simbólico de destrucción de armas de ETA que este jueves se organiza bajo la presidencia del jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, al considerar que está ideado para “blanquear su indignidad”.

“Él y Marlaska quieren un baño de multitudes para blanquear su indignidad”, ha asegurado la diputada en un comentario en Twitter, en referencia a Pedro Sánchez y al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Ana Vázquez alude a la gestión del Gobierno y del Ministerio del Interior para sostener su crítica, dirigida especialmente contra Pedro Sánchez: “Él que no luchó contra ETA; él que pacta con Bildu, él que acerca a 151 presos de ETA; él que no hace nada por resolver los 370 crímenes de ETA; él que da el pésame a los terroristas y no a las FCS (Fuerzas y Cuerpos de Seguridad)”.

Sánchez presidirá este acto que se celebra en el Colegio de Guardias Jóvenes Duque de Ahumada de Valdemoro (Madrid) y que contará con la asistencia de varios ministros, así como miembros del Poder Judicial y el Ministerio Fiscal, y también autoridades autonómicas y locales.

Entre los asistentes, según ha señalado este martes Interior, estarán representantes de asociaciones y fundaciones de víctimas, además la Guardia Civil, Policía Nacional, Ertzaintza, Mossos d’Esquadra, Policía Foral de Navarra, policías locales, funcionarios de Instituciones Penitenciarias y Fuerzas Armadas.

La cita en las instalaciones de la Guardia Civil servirá como acto simbólico de destrucción de más de mil armas incautadas a organizaciones terroristas como ETA y Grapo, un evento organizado por impulso del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, con sede en Vitoria, cuya nueva sede se inaugurará en próximas fechas.

En total, se destruirán con una apisonadora y trasladarán a una fundición 1.400 armas en poder de la Audiencia Nacional e incautadas desde 1976. Se trata de armamento que ya ha agotado su recorrido judicial y no sirve como prueba. El 90% de estas armas pertenecieron a ETA, mientras que una pequeña parte fueron utilizadas por los Grapo y otros grupos terroristas.