miércoles, 21 abril 2021 17:01

La ausencia de un perito judicial aplaza el juicio a la ‘rica’ de la CUP

Un juzgado de lo Penal de Barcelona ha aplazado el juicio contra la número 9 de la lista de la CUP por Barcelona y exportavoz de Arran, Mar Ampurdanès. El motivo es la ausencia del perito judicial, que tenía que aportar documentación a la causa.

“Ha faltado una de las partes”, han asegurado fuente judiciales a MONCLOA.com. Las mismas fuentes desconocen los motivos de esta ausencia y el juez aún no ha fijado una nueva fecha para iniciar el caso en sala.

Además de Ampurdanès se han presentado en el juicio de este miércoles otros cinco miembros de Arran y Alerta Solidaria, dos grupos de extrema izquierda vinculados con las tesis de la CUP.

A Ampurdanès se la juzga por el intento de asalto a la sede del PP en 2017. Entonces era portavoz de Arran, el grupo que ha reivindicado los ataques contra el turismo en 2017 y que protesta de forma violenta contra la encarcelación de Pablo Hasél en las últimas semanas. La propia encausada ha asegurado que la quema de un furgón policial es “nuestra lucha“.

La exportavoz de Arran fue detenida en 2017 en un ataque de Arran contra la sede del Partido Popular en Cataluña. En la cristalera pegaron decenas de carteles e intentaron forzar la puerta para asaltar el inmueble.

La Fiscalía ha pedido una cuantía total de 36.000 euros a los seis militantes de Arran, a quienes se les acusa de desórdenes públicos y daños. La organización consideraba “muy elevadas” estas cuantías, más cuando acumulan una treintena de casos con penas parecidas.

El importe de las multas alcanza los 5.400 para cada acusado y si el juez lo admite, una indemnización de 1.319 euros al PPC para sufragar la limpieza de los cristales y arreglar los desperfectos.

LA VIOLENCIA CONTRA EL TURISMO

En la época del intento de asalto a la sede del PPC, Ampurdanès justificaba los ataques al turismo. “Son acciones de autodefensa en el sentido en que la violencia es la que sufrimos por parte de este modelo de turismo que expulsa a la gente de sus barrios”, afirmaba en una entrevista a El Periódico.

“El miedo que haya podido causar esta acción en las personas ocupantes del autobús no tiene ninguna comparación con el miedo que puede sufrir una persona al ser desalojada de su casa”, justificaba la entonces portavoz de Arran. “Hay vecinos que no tienen acceso a una vivienda en su barrio pero en cambio sí que hay multitud de pisos para todos los turistas”, continuaba.

Los ataques a los autobuses turísticos eran constantes en la Ciudad Condal. “Totalmente”, respondía cuando le preguntaban si eran legítimos estos actos violentos. “En ningún caso tenemos que renegar de ellas o ir a dar explicaciones a nadie“, afirmaba. “Si esta actitud supone una persecución por parte de la policía la asumiremos y estaremos esperando su actuación pero no iremos a responder ante nadie”, decía. “Tenemos toda la legitimidad para hacer lo que hemos hecho. Por eso no pagaremos los 1.849,24 euros que nos pide TMB”, zanjaba.