viernes, 23 abril 2021 04:15

El exgerente del PP desconoce si la reforma de la sede se pagó en ‘b’

El ex gerente del PP Cristóbal Páez ha afirmado este miércoles ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga el presunto pago con dinero de la caja ‘b’ de la reforma de la sede del partido que desconoce si parte de estas obras se sufragaron con dinero negro, ya que él “no estaba en el número”, sino que era el ex tesorero ‘popular’ el que “decidía lo que se pagaba, cómo y cuándo” los servicios de los arquitectos.

Así lo ha dicho a preguntas del fiscal Anticorrupción Antonio Romeral durante su declaración como acusado, en el que ha insistido en que él, junto a Antonio de la Fuente –cuñado de Bárcenas y ex jefe de seguridad del PP–, se dedicaron a las tareas relacionadas con la “obra física”.

En este sentido, ha afirmado que él estuvo presente en la elaboración del presupuesto y del contrato con Unifica, empresa que realizó la reforma, pero que la última decisión de todo la tenía Bárcenas, sobre quien ha dicho que “lo tenía todo atado y bien atado”. De hecho, ha subrayado que él “no estaba en el número” y no decidía nada relacionado con el pago de las obras.

Así, preguntado por si sabe si el también tesorero del PP Álvaro Lapuerta y Bárcenas (que hasta 2008 fue gerente del partido) se reunieron con el ocio de Unifica, Gonzalo Urquijo –también acusado–, para negociar la forma de pago de las obras, Páez ha dicho que no sabe si eso ocurrió.

En cualquier caso, ha apuntado que duda de que Lapuerta asistiera a un encuentro de ese tipo porque “era un hombre que tenía un grado de demencia importante” en esas fechas y, en su opinión, ya no tenía capacidad para negociar.

El fiscal, como ha hecho en los anteriores interrogatorios, ha repasado numerosas facturas, certificaciones, presupuestos y documentos relacionados con la reforma de la sede de la calle Génova de Madrid. Páez se ha limitado a decir si reconoce su firma o no y ha reiterado que no llevaba el tema contable.

INTERMEDIACIÓN PARA QUE LOS ARQUITECTOS COBRARAN

Ha explicado que era el interlocutor del partido con Unifica y que por ello intermedió en alguna ocasión para que la empresa cobrara por sus servicios cuando ésta reclamaba el anticipo de alguna cantidad porque “se retrasaban los pagos”. Entonces, ha indicado el ex gerente, se lo comentaba a Bárcenas y éste era quien decía si se podía abonar alguna cantidad o no y cuánto.

“Quien decidía lo que se pagaba, cuándo y cómo era Bárcenas y por circunstancias, que él sabrá mejor que nadie, había etapas que no había dinero”, ha subrayado, al tiempo que ha aseverado que no cuestionó ninguna decisión de su jefe ni conocía cómo funcionaba la contabilidad del partido porque el extesorero era “muy reservado en su trabajo”.

De hecho, ha enfatizado que ni siquiera cuando ascendió a la Gerencia del partido tuvo “acceso a las cuentas”, ni sabía el “dinero que había en el banco” ni el presupuesto de la formación política, porque Bárcenas, ya como tesorero, no quería quedarse sin tareas qué hacer.

“GRATIFICACIÓN” FUERA DE NÓNIMA

Páez, para quien Anticorrupción pide un año y medio de prisión, también ha admitido que en 2007 y 2008 recibió dos sobres con 6.000 euros cada uno por parte de Lapuerta y Bárcenas como compensación por su trabajo como responsable de Recursos Humanos, antes de ocupar el cargo de gerente.

Según ha dicho, este pago se debe a que él mismo pidió a Bárcenas un aumento de sueldo al entender que su salario no se correspondía con sus funciones e hizo “cosas que tuvo un reflejo económico” en el partido al reducir ciertos gastos. Aunque el extesorero le dijo que esa subida no se podía hacer, Páez ha relatado que en 2007 le llamaron los encargados de la Tesorería y le dieron una “gratificación” porque, según le trasladó el propio Lapuerta, estaban “muy contentos” con su trabajo.

Ha añadido que le “molestó” que ese dinero no fuera en nómina, algo que le comentaron que no se podía hacer, pero que se lo guardó “sin sentir vergüenza” porque era algo que se “había ganado”, al igual que un año después cuando recibió otros 6.000 euros justo antes de ocupar la Gerencia del partido. Preguntado por el fiscal si sabía de dónde salieron esas cantidades, Páez ha afirmado que en ambas ocasiones vio el dinero ya guardado en el sobre.

BÁRCENAS LE PUSO “EN UN COMPROMISO” CON LA CUSTODIA DE DOCUMENTACIÓN

Por otro lado, Páez se ha definido como una “persona de confianza” de Bárcenas, no solo porque fue quien movió su contratación en el PP para ocuparse del “personal porque había un malestar grande dentro de la casa”, sino porque cuando estalló el caso Gürtel en 2009 le pidió que le guardara una serie de “contratos, facturas, unas hojas de cálculo” que tenía “hasta el año 1996”. No obstante, ha asegurado que lo que “vulgarmente se conoce como los ‘papeles de Bárcenas’ no los vio” nunca.

Aunque Bárcenas aseguró en su declaración que entregó las anotaciones de la caja ‘b’ a Páez y por ello sospechó de él cuando se filtraron los ‘papeles’ a ‘El País’ en 2013. El ex gerente ha precisado que no sabía bien qué documentos le estaba mostrando porque “no quería prestar atención”.

“No tenía curiosidad, tenía miedo porque no quería que me comprometiera”, ha dicho al tiempo que ha recordado que el ex tesorero del PP le informó de que dejaba otra carpeta con más documentación referente a otros años a otra persona.

“BÁRCENAS ME ARROJÓ UN MECHERO”

A preguntas de su abogado, Páez ha relatado cómo esta relación se fue enturbiando a raíz de que el tesorero siguiera yendo a trabajar a Génova a pesar de que había dimitido de su cargo. “Me sorprendió después de todo lo que pasó que continuara allí, y ese fue el origen del conflicto”, ha explicado.

En ese tiempo, en el que él era ya gerente del partido, la situación era “incómoda” porque él se encontraba en medio del “fuego cruzado” entre la entonces secretaria general del PP María Dolores de Cospedal y el extesorero.

De hecho, ha recordado un episodio que precipitó su salida del partido. Ante la situación insostenible en la que despachaba con Bárcenas y Cospedal, habló con el presidente del partido, Mariano Rajoy, y éste le dio orden de que sólo hiciera gestiones del día a día con la secretaria general, algo que sentó mal al extesorero que decidió empezar a hacerle el vacío.

Según su relato, en un momento dado Bárcenas le llamó a su despacho y le arrojó “un mechero” que pudo “esquivar”. “Me fui y le dije que no me tratara así, me amenazó, me dijo ‘estás muerto, estás acabado’ y tuve miedo”, ha recordado, para luego explicar que tras intentar localizar a alguien en la planta noble de Génova decidió irse a casa.

A pesar de que de camino le telefoneó Bárcenas para pedirle disculpas, él seguía con miedo porque “estaba desquiciado” y pensaba que era capaz de matarle, por lo que Cospedal le instó a quedarse en casa y a despachar telefónicamente una vez por semana.

Un mes después, Rajoy les reunió a Bárcenas y a él, y le pidió “que no le complicara la vida y que volviera” a su puesto. “Regresé pero Bárcenas seguía yendo porque le permitían que fuera, de hecho estuvo hasta 2013, y yo me marche en 2010 porque para mi la situación era insostenible”, ha añadido.

Después de Páez ha declarado la última de las acusadas, la arquitecta de Unifica, Laura Montero, que se encuentra en el banquillo por las acusaciones populares. En su declaración, ha afirmado que figuraba como directora de obra, pero que no era un cargo con capacidad de decisión financiera en la empresa, pues todas sus actuaciones eran supervisadas por sus jefes, Gonzalo Urquijo y Belén García.

En este sentido, ha indicado que, aunque se encargó de la reforma del PP, no estuvo ni tuvo conocimiento de ninguna reunión en la que se negociara la forma de pago. Asimismo, ha agregado que si envió alguna factura fue porque así se lo había ordenado Urquijo.