domingo, 18 abril 2021 10:43

El análisis de aguas residuales refleja persistencia del SARS-CoV-2 en Euskadi

Los resultados de las analíticas de las aguas residuales en Euskadi reflejan la persistencia de restos del material genético del SARS-CoV-2 en las aguas residuales, según los datos recabados hasta la fecha en el marco del proyecto Urbeha, que se han puesto a disposición de la ciudadanía a través de la web de la Agencia Vasca del Agua-URA.

Según ha explicado URA, “la evidencia científica ha confirmado la presencia de restos genómicos del virus SARS-CoV-2 en las excreciones humanas” y, por tanto, que es posible su detección en las aguas residuales urbanas.

Desde la Agencia vasca han señalado que “una persona infectada, tenga síntomas o no, excreta SARS-CoV-2, de media, dos días después de la infección”, mientras que “las pruebas diagnósticas, principal indicador epidemiológico, se realizan normalmente varios días después”.

En este marco, el eje principal de este proyecto se basa en la vigilancia microbiológica de las aguas residuales y en la construcción de “un modelo adecuadamente ajustado, que sea capaz de pronosticar los cambios en la prevalencia de la Covid-19 en la población con varios días antes de antelación respecto a los test diagnósticos”.

De confirmarse, ha destacado URA, esta metodología serviría para anticiparse al inicio de una posible epidemia e, “incluso, en fases más avanzadas de la epidemia, este sistema nos permitiría conocer si el número de personas infectadas aumentan o disminuyen”. Por tanto, ha añadido, “se podría saber cómo se está propagando el virus en función de la evolución de las concentraciones detectadas en las aguas residuales”.

De este modo, el proyecto Urbeha trabaja en la construcción y ajuste de un modelo predictivo contrastado que permita generar un sistema de alerta temprana epidemiológica, a partir del seguimiento de la presencia del material genético del SARS-CoV-2 en las redes de saneamiento y en las estaciones depuradoras de aguas residuales de la Comunidad Autónoma del País Vasco, que asista al Departamento de Salud del Gobierno Vasco en la toma de decisiones.

Según han indicado desde URA, las experiencias previas en la utilización de esta herramienta “han demostrado su sensibilidad, incluso cuando la prevalencia de la covid-19 presenta niveles bajos en la población”.

Esta labor de seguimiento de las aguas residuales se ha venido haciendo en el último año de manera coordinada con la iniciativa del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de vigilancia microbiológica en aguas residuales y aguas de baño, como indicador epidemiológico para un sistema de alerta temprana para la detección precoz de SARS-CoV-2 en España, llamada proyecto VATar Covid 19.

URA, junto con los Consorcios de Bilbao Bizkaia, Añarbeko Urak y Txingudiko Urak, ha completado en Euskadi la labor de vigilancia de las aguas residuales en zonas que no se incluían en el proyecto del Ministerio, cuyos datos se reportan a una base de datos común. Esta iniciativa en Euskadi ha sido renombrada como Urbeha, en la que participan los entes gestores del ciclo urbano del agua y Salud Pública.

Los datos de las analíticas provienen de las muestras que se toman una vez a la semana en el influente y efluente de la Estación Depuradora de Agua Residuales de Loiola (San Sebastián), el influente de la Estación Depuradora de Agua Residuales de Atalerreka (Hondarribia) y seis puntos de la Red de Saneamiento del Bilbao Metropolitano.