Sánchez e Iglesias discrepan sobre el nuevo papel de Yolanda Díaz en el Gobierno

El papel que debe jugar la actual ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en el Gobierno de coalición tras la marcha del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, es el escollo que mantiene abierta la negociación entre el presidente Pedro Sánchez y el líder de Unidas Podemos sobre cómo debe ser su relevo en el Ejecutivo, según explican fuentes conocedoras de la negociación.

En concreto, Sánchez discrepa con Iglesias sobre la conveniencia de que Díaz asuma la vicepresidenta segunda y compatibilice este cargo con el Ministerio de Trabajo, como ha propuesto el líder ‘morado’, y como ella misma dio por hecho este lunes en un mensaje que difundió en las redes sociales.

VICEPRESIDENCIA TERCERA Y TRABAJO

La alternativa pasa por que Díaz asuma la Vicepresidencia Tercera y pueda así conservar Trabajo. Ese cambio evitaría que, en el organigrama del Ejecutivo, una ministra con una cartera económica, como es Trabajo, se sitúe por delante de la vicepresidenta tercera de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, con quien además Díaz protagoniza importantes pulsos dentro del Gobierno, como el de la derogación de la reforma laboral.

La cuestión sobre el rango que tendrá la Vicepresidencia de Díaz se sigue negociando entre ambos socios de coalición, según las fuentes consultadas. Y es que Unidas Podemos mantiene que es compatible el rango de vicepresidencia segunda y la cartera de Trabajo. Lo que está claro es que Díaz no renunciará a su Ministerio, por lo que se trata de consensuar si será vicepresidenta segunda o tercera.

«Tiene todo el respeto Unidas Podemos en su participación en el Gobierno y en su composición, y en el reparto que hicimos de esas funciones, hay una Vicepresidencia Segunda que representa a Unidas Podemos en el Gobierno», ha afirmado Sánchez ayer en su comparecencia, aunque no detalló si ese rango implicaba combinar también el Ministerio de Trabajo.

Fuentes gubernamentales explican que la intención de Sánchez en esta nueva reestructuración, provocada por la salida de Iglesias para ser candidato en las elecciones autonómicas de Madrid, es mantener la «coherencia», y no realizar muchos cambios.

Sánchez e Iglesias han mantenido este martes un «breve» encuentro para abordar esta cuestión y, según ha informado Moncloa, ambos están de acuerdo en los cambios, pero deben todavía «rematar» algunos «detalles».

Esos detalles pasan por el papel que debe jugar Díaz y por cómo conjugar esa coherencia en la estructura del Gobierno con la Vicepresidencia Segunda que le corresponde a Unidas Podemos, según el acuerdo que Sánchez e Iglesias firmaron hace más de un año para conformar la coalición.

En todo caso, la ministra de Hacienda y Portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha avisado este martes en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros de que le corresponde al presidente Sánchez y a nadie más decidir la estructura de su Ejecutivo.

CORRESPONDE AL PRESIDENTE DECIDIR LOS CAMBIOS

«Corresponde solo y exclusivamente al presidente», ha defendido. «Es una prerrogativa que tiene, de las pocas que tiene, se le reserva la capacidad cuando estime oportuno de dar detalles sobre la incorporación de nuevos miembros», ha ahondado.

Así lo ha asegurado, después de que Iglesias diera este lunes por hecho que sus propuestas para relevarle en el Ejecutivo se harán realidad; propuestas que planteó en el vídeo con el que este lunes anunció que dejaba el Gobierno para ser candidato de Podemos en Madrid, y que difundió sólo minutos después de informar a Sánchez de su decisión.

Montero también ha dejado claro que Calviño va a seguir al frente de la llamada Comisión Delegada para Asuntos Económicos, que viene trabajando con «mucha intensidad» durante todo este año a consecuencia de la pandemia, según ha defendido.

Por su parte, la vicepresidenta cuarta de Transición Ecológica, Teresa Ribera, presente en la rueda de prensa, también ha querido posicionarse sobre esta cuestión, al asegurar que debía preservarse la estructura actual según la cual hay una vicepresidencia social, otra económica y otra medioambiental. «Esas tres vicepresidencias corresponden a la idea de una sociedad moderna basada en la sostenibilidad», ha reivindicado.

Por otra parte, Montero ha asegurado que la salida de Iglesias no va a afectar al trabajo del Gobierno, y ha garantizado la estabilidad de la legislatura.

Fuentes del sector socialista del Ejecutivo reconocen que el perfil de Díaz es más dialogante que el Iglesias, como demuestran los numerosos acuerdos que ha alcanzado con les agentes sociales, y que podría servir para suavizar las tensiones internas que se han vivido hasta ahora entre los socios o, al menos, para que estas se desarrollen con menos ruido.