miércoles, 21 abril 2021 17:14

Cuatro policías heridos en Melilla tras actuar contra un conductor sin carné

Cuatro agentes de la Policía Local han requerido asistencia sanitaria después de participar en una acción en el barrio de la periferia de Melilla, Reina Regente, contra un conductor que carecía de carné de conducir y su acompañante que derivó en la intervención de familiares.

Los policías hicieron uso de la pistola eléctrica para reducir al varón que ejercía más violencia mientras otro que participó en el suceso logró huir cuando fue sacado a la fuerza del vehículo policial.

Un portavoz de la Policía Local ha informado de que los hechos se produjeron sobre las 15,00 horas cuando los agentes que patrullaban por calle Acera de Reina Regente observaron a dos sujetos circulando en un turismo, ambos sin hacer uso de la mascarilla ni del cinturón de seguridad, y reconocieron al conductor de anteriores intervenciones, que carecía de carné de conducir.

Tras ordenarles el alto y una vez junto al vehículo, les indicaron que mostrasen sus documentos y se mantuvieran dentro, mientras se realizaban las gestiones de identificación y comprobaciones pertinentes.

“Lejos de atender las consignas de los agentes, el conductor las desobedecía, llegando a salirse del turismo y volver a introducirse en él, pero esta vez en el asiento trasero”, ha apuntado.

Realizadas las gestiones pertinentes, los agentes recibieron información desde la sala operativa sobre que efectivamente el conductor carecía de permiso de conducir y nunca lo había tenido, por lo que procedieron a su detención como presunto autor de un delito contra la seguridad vial, siendo a su vez informado de sus derechos e introducido en el vehículo policial.

ACUDIERON FAMILIARES

Mientras los agentes gestionaban el servicio de grúa, el portavoz policial ha explicado que “se personaron en el lugar unos familiares del detenido, exigiendo a los agentes a gritos que lo soltaran, diciendo que no podían detenerlo y tratando a su vez de abrir las puertas traseras de la patrulla, para sacarlo, aunque sin lograrlo ya que las puertas tenían los seguros activados”.

“Lejos de deponer su actitud –ha añadido– introdujeron sus brazos dentro del vehículo policial en el receptáculo destinado a los policías y empezaron activar todos los botones que estaban a la vista, consiguiendo desactivar el seguro de las puertas traseras”, ha añadido.

Acto seguido regresaron a la cabina trasera, braceando y empujando a los agentes y desobedeciendo sus órdenes, logrando esta vez sí abrir la puerta trasera y sacar a detenido del vehículo policial, logrando huir a la carrera, “tras el acometimiento y la agresividad que ejercían ambos (familiares) hacia los agentes, impidiéndoles que pudieran interceptarlo”, han agregado.

Una vez los indicativos policiales de apoyo en el punto solicitado por los actuantes procedieron a detener a la persona que más violencia ejerció contra los agentes, “aunque dada su corpulencia y la actitud agresiva que empleaba para no ser reducido y engrilletado”, los agentes usaron “la fuerza proporcional a la resistencia y violencia ofrecida”, empleando la pistola eléctrica.

Por último, ha aseverado que el resto de implicados que no fueron detenidos van a ser “denunciados correspondientemente”.