jueves, 15 abril 2021 05:23

Denunciado un bar en Málaga y 73 clientes por incumplir las medidas sanitarias

Efectivos de la Policía Local de Málaga actuaron el pasado miércoles 17 de marzo en un bar en Málaga y denunciaron al establecimiento y a 73 clientes que incumplían las medidas preventivas frente al COVID.

En concreto, según han informado desde la Policía Local en un comunicado, el establecimiento está ubicado en calle Convalecientes y congregó a un gran número de personas tras organizar una fiesta que denominó ‘Italian Party’.

Así, varias unidades del Grupo de Investigación y Protección (GIP) de la Policía Local de Málaga, cuyos agentes prestan servicio de paisano, se desplazaron hasta el lugar, comprobando que la afluencia era de unas 80 personas, la mayoría de ellas sin usar mascarilla y sin cumplir el distanciamiento social de seguridad, además de algunos de ellos fumando en las propias mesas o a una distancia insuficiente.

Dicho comportamiento, a pesar de ser observado por los trabajadores del local, no era censurado por estos, constando un solo cartel en el exterior, y ninguno dentro, que anunciara la obligación de usar mascarilla, salvo en el momento de la consumición.

Ante ello, el riesgo que tales hechos conllevaban para la salud pública y la cantidad de gente allí reunida, se solicitó el apoyo de unidades del Grupo Operativo de Apoyo (GOA) de la Policía Local de Málaga, momento este en el que, al percatarse de la presencia policial uniformada, los camareros comenzaron de forma rápida a indicar a los clientes que se pusieran las mascarillas y se separasen mientas les advertían textualmente: “Aquí está la policía”.

Los policías locales identificaron y denunciaron a un total de 73 personas por el incumplimiento de las medidas preventivas estipuladas frente al COVID-19.

En cuanto al establecimiento fue denunciado en acta por incumplimiento de las medidas de prevención y contención aplicables en Andalucía ante el COVID-19 por infracción grave al suponer la situación un grave riesgo a entre 15 y 100 personas, así como en acta de establecimiento por carecer de permiso de música.

Con posterioridad, agentes de la Policía Local de Málaga volvieron a personarse en la misma calle con motivo de la presencia de una nueva aglomeración de personas en la vía pública, algunos de ellos con gorros irlandeses conmemorativos de la festividad de San Patricio.

La pronta presencia policial, que se ha visto implementada en el centro de la ciudad para evitar aglomeraciones e incumplimientos hacia las medidas preventivas frente al COVID-19, motivó que los congregados se marcharan del lugar a la carrera, interceptando los agentes a uno de ellos, natural de Bélgica y de 23 años, que estaba tocando una trompeta ante el resto, quedando el instrumento musical intervenido y levándosele tres actas de denuncia, una por infringir la ordenanza de ruido, otra por carecer de autorización municipal y una tercera por incumplir el uso de mascarilla.

DETENIDO POR ATENTADO UNO DE LOS PARTICIPANTES DE UNA FIESTA EN UN PISO

Por otro lado, agentes de la Policía Local de Málaga procedieron el pasado domingo 14 de marzo a la detención de un individuo de nacionalidad argentina y 23 años como presunto autor de un delito de atentado y resistencia a agentes de la autoridad.

Los hechos tuvieron lugar sobre las 09.00 horas, después de que, al parecer, varios jóvenes llevasen celebrando una fiesta en un piso sito en calle Hurtado de Mendoza durante toda la noche.

Los agentes se entrevistaron con la propietaria de la vivienda, a la que los vecinos habían llamado con motivo del ruido y molestias, personándose junto a la mima en la vivienda y procediendo a identificar a la inquilina a la que se lo había alquilado.

En el momento en el que está le estaba haciendo entrega de la documentación a través de la puerta a un policía local, al alargar el brazo para cogerla, uno de los individuos que había en el interior apartó de un empujón a la mujer y, de forma sorpresiva, cerró la puerta con violencia, llegando a atrapar el brazo del agente entre la puerta y el marco y empujar con insistencia, incluso con el brazo atrapado, siendo necesario que recibiera con posterioridad asistencia en un centro médico por ello, hasta, finalmente, lograr los agentes abrir la puerta a pesar de la resistencia que el individuo ofreció, procediendo a su detención.

A pesar de que los agentes pudieron constatar que no menos de cinco personas ya se habían marchado de la fiesta, además del detenido había cinco personas más en el interior, siendo todos ellos denunciados por el incumplimiento de las medidas sanitarias.

A todo ello se suma que la propietaria del inmueble, entró con el consentimiento de la inquilina y ante la presencia policial al interior, pudiendo comprobar que habían provocado daños tanto en muebles como en electrodomésticos, sin poder valorar los mismos.