domingo, 18 abril 2021 04:40

Pablo Iglesias deja Galapagar por la calle Serrano… y lo hace de la mano de Lilith

Poco a poco se van perfilando las listas electorales de los seis candidatos a las elecciones del 4M a la Asamblea de Madrid. A lo largo de estos dos últimos días, el goteo de nombre en todas las formaciones ha sido constante. Desde el fichaje, esperado, de Toni Cantó para el PP de Madrid (con pulla de Ayuso incluida), al salto regional de Iglesias y su obligación de dejar sus cargos actuales, o los movimientos en Ciudadanos y el PSOE, que buscan ambos el efecto Illa sin el Illa correspondiente. Sin embargo, los focos han vuelto a apuntar hacia el todavía vicepresidentes segundo del Gobierno. En especial por un nombre: Lilith Verstrynge. La asesora de Pablo Iglesias sigue a su líder en la aventura autonómica, y lo hace como un apoyo simbólico.

LILITH VERSTRYNGE Y PABLO IGLESIAS 

La historia entre Lilith Verstrynge y Pablo Iglesias viene de los momentos iniciales de Unidas Podemos. El padre de ella, Jorge Verstrynge, fue uno de los impulsores (aunque en su haber político se incluye ser secretario general de Alianza Popular con Manuel Fraga). Aunque ninguno de los dos ha explicado el momento exacto en el que se conocieron, si durante ese germen de la formación, o en la Facultad de Ciencias Políticas, al final ella terminó de becaria del grupo parlamentario de Iglesias en Europa. Terminó su estancia allí y regresó a la vera del líder de Unidas Podemos.

Cuando Pablo Iglesias consiguió su cartera en el Gobierno de Coalición, se llevó a su despacho a las personas de su máxima confianza: el ex Jemad, Julio Rodríguez como director de su Gabinete y Lilith Verstrynge en calidad de asesora. En este año de gobierno de Coalición, se ha encargado de los mensajes y discursos de Iglesias como vicepresidente, cargo que ha compaginado como asesora parlamentaria del grupo en el Congreso y su responsabilidad en el área de Transición Ecológica de la formación.

Una joven políglota, preparada, a la que siempre se le achaca que esté donde ha llegado por su cercanía con el líder de Unidas Podemos. Ahora, de nuevo, se remarca esta proximidad y confianza, y se extrapola a lo sentimental. Desde PeriodistaDigital se ha hecho correr el rumor sobre la posibilidad de que Pablo Iglesias hubiera abandonado Galapagar para instalarse en la calle Serrano, en compañía de Lilith Verstrynge.

Desde Unidas Podemos insisten en que se trata únicamente de acusaciones sin fundamento. Ella ha salido al quite para reafirmarse en su idoneidad como política. Algo en lo que incluso Irene Montero la ha apoyado.

LOS EQUILIBRIOS DE PODER EN LA LISTA DE UNIDAS PODEMOS EN MADRID

Toda vez que Pablo Iglesias ya ha confirmado cuál será su lista completa (incluida Lilith Verstrynge) para concurrir a las primarias de la formación y ser candidato oficial de la formación a la Comunidad de Madrid, se perfilan los pies de plomo con los que ha tenido que jugar.

No olvidemos que su paso adelante ha supuesto un ‘tortazo’ a la candidatura de Isa Serra, que ha sido quien se ha desgastado estos dos años frente a Ayuso. Como bálsamo, la incluye como número dos de la formación. También los líderes regionales de Unidas Podemos han conseguido mantener sus posiciones de ‘seguridad’: Jesús Santos, ocupará el número 3, y la actual directora del Instituto de las Mujeres, Beatriz Gimeno, en cuarto lugar.

Si mantienen los mismos diputados que tienen ahora, serían los cuatro que entrarían en la Asamblea de Madrid. A continuación, Pablo Iglesias ha hecho una mezcla entre sus personas de confianza (quienes le han acompañado en el gabinete ministerial, como Lilith Verstrynge, en el número 9), y los actuales diputados regionales.

Finalmente, se incluyen otros cargos y militantes de Unidas Podemos que se han unido a la campaña de Pablo Iglesias como candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid.

Sin embargo, ojo, porque esta es la lista a las primarias internas. Después hay que meter a los correspondientes miembros de IU Madrid, en correlación con los acuerdos de coalición, por lo que es posible que haya movimientos que puedan no gustar especialmente en la formación morada.