sábado, 10 abril 2021 20:01

La trampa del pago fraccionado del IRPF por los ERTE: te quedas sin ayudas

El Gobierno de Pedro Sánchez ha vendido como un ayuda el fraccionamiento del pago del IRPF a los afectado por un ERTE. Los beneficiarios podrán solicitar esta medida que consiste en pagar la Declaración de la Renta durante seis meses y sin intereses. En principio, podría aliviar la carga a miles de familias, pero detrás se esconde una perversa realidad.

Para poder tener acceso a las ayudas estatales o autonómicas es requisito indispensable estar al corriente de pago con la administración, tanto tributaria como con la Seguridad Social. Así lo establecen las condiciones de numerosas subvenciones y beneficio disponibles.

Quienes decidan fraccionar el pago cierran la puerta a las subvenciones públicas; ni a ayudas, como las percibidas por maternidad; ni tampoco aquellos que por estar en ERTE hayan recibido demás durante la prestación y no hayan devuelto las preceptivas cantidades, como ha ocurrido en numerosos casos, e podrían quedar sin el paro si no han satisfecho el importe. Además, este problema se ha agravado como consecuencia del ataque informático que ha inutilizado el Servicio Público de Empleo (SEPE) durante semanas.

MATERNIDAD Y OTRAS PRESTACIONES, EN EL AIRE

Según la normativa de las numerosas ayudas concedidas por el Estado a las personas, para poder cobrar éstas es necesario haber pagado toda la liquidación del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y estar al corriente de los pagos y deudas con la Seguridad Social.

Así, por ejemplo, se denegará el pago de la ayuda a la maternidad, ya que es requisito indispensable haber satisfecho “el importe de base liquidable” del IRPF. De cara a los ERTEs y quienes han percibido dinero de más tendrán que “devolver las cantidades que el Servicio Público de Empleo Estatal haya abonado indebidamente”.

RECHAZO PARA ACCEDER A SUBVENCIONES

El Gobierno deniega el acceso a las subvenciones si no “se está al corriente del cumplimiento de las obligaciones tributarias o de Seguridad Social”. Además, se tiene que estar al corriente de estos pagos durante todo el proceso para poder acceder a las ayudas.

“En cuanto a las obligaciones tributarias están obligados a justificar el cumplimiento todos los beneficiarios salvo que hayan sido exonerados por la Administración“, señala la normativa, que incluye otros requisitos como estar dado de alta en el Impuesto de Actividades Económicas y se acredita mediante el alta o el último recibo; o “haber presentado las declaraciones o documentos de ingreso del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas”.

Sin embargo, además en el caso de que, por haberse concedido aplazamiento o fraccionamiento en el pago de las deudas tributarias no hubieran tenido lugar los ingresos correspondientes, deberá acreditarse dicha circunstancia mediante copia de la Resolución en que se conceda dicho beneficio”. Para ello, estos contribuyentes tendrán que realizar un esfuerzo extra por la obligación de presentar en “original, copia autenticada o compulsada y deberán incluir el número de identificación fiscal”.

EL COBRO INDEBIDO DEL SEPE

Por otro lado, quienes hayan hayan percibido dinero indebido por parte del SEPE tendrán que devolverlo si quieren recibir las prestaciones correspondientes. Para recibir una subvención el beneficiario debe “estar al corriente en el pago de las cuotas y demás conceptos de recaudación conjunta de las mismas“; también “estar al corriente del pago de los capitales coste-renta y otras cantidades que deban ingresar las empresas que hubieran sido declaradas responsables por prestaciones a su cargo”. Para ello, se acreditarán todos los documentos certificados ante la Tesorería de la Seguridad Social. “Además en la certificación citada anteriormente deberá figurar si el beneficiario resulta o no deudor de la Seguridad Social” y si se está o no al corriente de pago.

Los numerosos errores en el SEPE han creado más de un quebradero de cabeza a los trabajadores incluidos en ERTE. En algunos casos no se han llegado a pagar las cuotas, mientras en otros se han registrado cobros indebidos. Así, había que notificarlo al SEPE lo antes posible para evitar las sanciones.

LOS ERRORES DEL SEPE

El SEPE mantuvo dos errores durante meses. Miles de empleados salieron del ERTE, para volver a trabajar, pero continuaron percibiendo la cuota pública, un montante indebido que había que devolver. En otros casos, la Seguridad Social llegó a pagar hasta diez veces más por la prestación, obligando a devolver la cantidad.

Para solucionarlo, el SEPE instaba a realizar una cita previa al perjudicado, pero la alta demanda impedía realizarlo en los plazos estipulados. Eso sí, había que comunicar la situación de forma oficial mediante un correo electrónico, como prueba de buena fe. En determinadas prestaciones por ERTE era factible visualizar el cobro indebido, aunque no era real tras la regularización.