sábado, 10 abril 2021 19:42

Las largas colas y horas de retraso para vacunarse en el Wanda desesperan a todos

La campaña de vacunación en Madrid se complica por su éxito. Las colas en el Wanda Metropolitano son ya una imagen tradicional en la campaña de vacunación en Madrid. La masa de gente espera más de una hora de media para poder entrar en el estadio del Atlético de Madrid y recibir el pinchazo. Uno de los principales problemas que tiene este centro es el acompañamiento de familiares de quienes tienen la cita. La misma estampa ocurre en el Hospital Zendal, cuyas colas dan la vuelta al centro.

Asimismo, la espera se hace más larga por la previsión de quienes tienen la cita médica. Algunos llegan con bastante tiempo de adelanto, como si así consiguieran antes su turno. Otros incluso consiguen vacunarse antes de lo previsto, según apuntan fuentes sanitarias consultadas por este medio, saltándose la cola y el horario establecido, aunque no el día.

Y es que, pese a que está preparado para vacunar a mayores de 60 a 65 años, la mayoría sanos y sin problemas de movilidad, las familias acompañan al afortunado para entrar en el hospital, pese a ser un centro con contagiados de Covid-19.

Según ha podido saber MONCLOA.com, el tiempo de espera del martes llegó a las dos horas en el Zendal y más de una hora y media en el Wanda, un tiempo que pocos o ninguno pueden permitirse perder debido a las obligaciones laborales, entre otras.

La mayoría de los citados fueron pinchados con la vacuna de Astrazeneca, un polémico compuesto prohibido ahora para mayores de 80 años y cuyos efectos secundarios pueden provocar la muerte. De hecho, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha advertido del vínculo directo entre este compuesto y la aparición de trombos. Esta polémica vacuna, que se inocula a personas de entre 60 y 65 años, necesita dos dosis. La mayoría de quienes fueron el martes tendrán que volver a esperar de nuevo la cita, en menos de un mes, para recibir la segunda inyección de este compuesto.

VACUNACIÓN EN EL HOSPITAL QUE PRETENDE CERRAR IGLESIAS

Las largas colas en el Zendal, el hospital público que quiere cerrar Pablo Iglesias como medida estrella de cara a las elecciones a la Comunidad de Madrid del próximo 4 de mayo, son también imagen tradicional durante esta campaña. La formación morada ha intentado montar una dura campaña contra Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad y candidata ‘popular’, a través del Zendal. Hasta ahora, Podemos había utilizado a sus diputados para cargar contra el Zendal, pero en esta campaña Iglesias ha endurecido aún más su mensaje.

Iglesias
Pablo Iglesias. Foto. TVE.

Iglesias, quien no ha pisado una residencia de ancianos durante la pandemia pese a tener la competencia mientras ocupaba la vicepresidencia del Gobierno durante el estado de alarma, pretende dar lecciones ahora sobre gestión pública en temas sanitarios. Cabe recordar que cerca de 30.000 personas fallecieron en estos centros durante la parte más dura de la crisis sanitaria.

El ahora candidato de Podemos a la Asamblea de Madrid ha recibido una querella de Abogados Cristianos, precisamente por su actuación en las residencias. La querella es posible ahora porque el líder de los “comunistas” -como les tilda Isabel Díaz Ayuso- ha perdido su condición de aforado. Eso sí, mantiene un sueldo vitalicio al haber sido cesado por el Ejecutivo, aunque anunció su dimisión por incompatibilidad con la ley electoral de Madrid.

zendal

SÁNCHEZ PROMETE MULTIPLICAR EL RITMO DE VACUNACIÓN POR 7,5 VECES

En el Zendal la vacunación, al contrario de lo que decía el PSOE de Ángel Gabilondo ‘el aburrido’, se han mantenido durante la Semana Santa. Como prueba de ello, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha recibido la inyección durante los días festivos, así como el resto de la cúpula de su Ministerio, incluido el Viernes Santo, festivo en toda España.

El Zendal ha atendido a casi 38.000 personas durante la Semana Santa. Desde el inicio de la campaña de vacunación, se han inmunizado a un total de 2,85 millones de personas en toda España. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha prometido cinco millones de vacunados en tan sólo tres semanas. Es decir, multiplicar por 7,5 veces el ritmo actual, todo de cara a las elecciones de Madrid.

Todo ello sin incrementar el personal sanitario, y obligaría a vacunar en todos los espacios públicos o privados más grandes, más cuando el proceso de vacunación es responsabilidad única de las Comunidades Autónomas, no del Ejecutivo central.

PRESIÓN SOBRE MADRID

De esta forma, el Gobierno de Sánchez promete unas cifras sin tener responsabilidad directa sobre ellas, una presión añadida a las regiones, como Madrid, Andalucía y Cataluña, que tienen el mayor número de habitantes.

Sánchez continúa esgrimiendo la “cogobernanza” para cumplir con los plazos, pese a que han sido las Comunidades Autónomas quienes han tenido que velar por los ciudadanos para poder distribuir material sanitario durante la pandemia y negociar con los equipos de fútbol y empresas privadas para utilizar los espacios público, como el Wanda Metropolitano. Madrid, por ejemplo, se ha desmarcado de esta estrategia debido al castigo de Sánchez en la entrega de vacunas, como ha ocurrido durante los meses de enero y febrero.