domingo, 16 mayo 2021 14:12

Saltarse la segunda dosis podría prolongar la pandemia, según un estudio

La confusión e incertidumbre del público sobre la importancia de las segundas dosis y la continuación de las precauciones de salud pública amenazan con retrasar la vuelta a la normalidad, según una investigación dirigida por la Universidad de Cornell (Estados Unidos) y publicada en la revista científica ‘New England Journal of Medicine’.

En una encuesta representativa a nivel nacional de más de 1.000 adultos estadounidenses realizada en febrero, menos de la mitad de los encuestados dijeron que creían que las vacunas de Moderna y Pfizer-BioNTech proporcionaban una fuerte protección contra el COVID-19 una o dos semanas después de la segunda dosis. Una quinta parte creía que las vacunas proporcionaban una fuerte protección después de una sola dosis, y otro 36 por ciento no estaba seguro.

Entre los encuestados vacunados (el 19% de la muestra), apenas la mitad dijo que se les había informado sobre el tiempo de protección de la vacuna, y solo una escasa mayoría dijo que se les había aconsejado seguir usando mascarillas, distanciamiento social y evitar las multitudes.

“Muchos estadounidenses, incluidos muchos de los que ya han recibido una primera dosis de la vacuna, siguen confundidos sobre el momento de la protección y la necesidad de una segunda dosis. Además, una gran proporción de los vacunados dicen estar desinformados sobre las orientaciones respecto a la necesidad de seguir tomando medidas profilácticas”, explican los investigadores.

Los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) confirman la preocupación de los autores sobre el seguimiento de la vacuna, ya que muestran que casi el 8 por ciento de los estadounidenses (más de 5 millones de personas) que recibieron una primera inyección de Moderna o Pfizer-BioNTech el mes pasado no habían recibido la segunda dosis programada.

El equipo de investigación advirtió de que el problema podría ser más grave para los grupos raciales y étnicos minoritarios que históricamente han tenido mayores tasas de abandono de las vacunas multidosis. La encuesta reveló que los encuestados negros y latinos eran significativamente menos propensos que los blancos a creer que las vacunas proporcionaban una fuerte protección después de la segunda dosis, y significativamente más propensos a no estar seguros.

“Si no se combate el desgaste de la segunda dosis entre los miembros de los grupos minoritarios, se corre el riesgo de magnificar las disparidades raciales existentes en el número de víctimas del virus”, apuntan los científicos en su artículo.

En cuanto a la necesidad de seguir usando mascarillas después de la vacunación, los investigadores encontraron un amplio apoyo. Más del 80 por ciento de los encuestados estaban de acuerdo o muy de acuerdo, y el apoyo era mayor entre los mayores de 60 años, los que ya estaban vacunados y los negros. Los republicanos eran significativamente menos partidarios que los demócratas del uso de la mascarilla después de la vacunación.

Menos de un tercio de los encuestados vacunados afirmaron que se les había informado de que se desconocía su riesgo de transmitir el virus a otras personas, una de las principales razones para seguir usando mascarillas en muchos entornos. En particular, una mejor educación en el momento de la primera dosis es “muy prometedora” para combatir el abandono de la segunda dosis.