PNV: «La vacuna contra las fake news que alimentan el odio» son «las noticias de verdad»

La eurodiputada del PNV, Izaskun Bilbao, ha defendido este lunes que «contra el discurso del odio y las falsas noticias que lo alientan» hacen falta «noticias de verdad, empatía, diversidad, una educación que enseñe a separar el trigo de la paja y algoritmos más transparentes en las redes sociales». En el día internacional de la libertad de prensa, ha lamentado que «la persecución del periodismo y la precarización de los periodistas colaboran objetivamente con este problema».

La intervención de la eurodiputada vasca se ha producido esta tarde en Bruselas en el seno de la comisión de asuntos políticos, seguridad y derechos humanos de la Delegación de EuroLat, una agrupación de parlamentarios de la eurocámara y de distintas asambleas parlamentarias de América latina y región del Caribe, como los parlamentos de Mercosur, el Parlandino, el Parlatino y el parlamento latinoamericano.

EuroLat adopta y presenta resoluciones y recomendaciones a varias organizaciones, instituciones y grupos ministeriales responsables del desarrollo de la Asociación Estratégica Birregional. En el orden del día, la parte europea ha presentado un documento de trabajo para colaborar en ambas regiones del mundo para combatir «los discursos de odio y proteger los derechos de las víctimas de la violencia y discriminación que produce», según ha informado el PNV.

Izaskun Bilbao ha comenzado su intervención emplazando a que «la prevención de los discursos de odio sea tan global, completa y compleja como las causas que los han hecho progresar». «Nuestra Unión ha demostrado que promover la diversidad como nexo entre personas muy diferentes es fuente de convivencia, de paz, de desarrollo y justicia social. El odio y sus impulsores se basan, precisamente, en la idea contraria. Pintan un mundo en blanco y negro en el que unos, nosotros, los buenos, somos los elegidos, los que tenemos derechos. El resto, los demás, los otros, no merecen respeto ni consideración», ha dicho.

Frente a ese esquema de pensamiento «que degrada el debate público, empatía y diversidad», la eurodiputada vasca ha animado a quienes tienen responsabilidades políticas a «promover el acuerdo frente a la polarización, porque la vida de verdad y la convivencia cotidiana son posibles porque hay acuerdo y negociación en cada casa, en cada comunidad de vecinos. Y ese esquema debe funcionar también en los parlamentos».

En el día internacional de la libertad de prensa, ha insistido en que «necesitamos además unos productores y difusores de noticias contrastadas» y ha lamentado que «la persecución de los periodistas y la precarización de este noble oficio colabora objetivamente con la expansión del discurso del odio». En ese sentido, ha advertido de que «las falsas noticias se colocan más fácilmente cuantos menos profesionales de la información puedan elaborar y difundir noticias de verdad».

Finalmente, ha abordado los cambios en la adquisición y difusión de conocimientos que ha traído la revolución digital y ha apostado por combatir el conocimiento superficial. «Necesitamos una educación que enseñe a separar el trigo de la paja aprovechando el acceso a la mucha información que proporciona el entorno digital. Y prestemos atención a los algoritmos que se dedican a lo contrario promoviendo en las redes el discurso más nocivo porque genera tráfico, desestabiliza o impide debates de verdad. Hay demasiados intereses aliados con esos objetivos que están destruyendo nuestra convivencia», ha defendido.

MULTILATERALISMO

En la misma reunión de esta comisión los participantes han analizado los cambios que el Covid debe introducir en las políticas de la cooperación y en el impulso del multilateralismo en las relaciones internacionales. La eurodiputada vasca ha resumido que «la crisis del Covid se convertirá en oportunidad si pone de moda en todo el mundo el crecimiento sostenible e inclusivo. Vacunar sí, pero también contra la pobreza y la desigualdad».

Ha destacado que la pandemia ha enseñado mucho sobre profesiones esenciales, deslocalizaciones y «nos ha confirmado que un sistema de salud robusto, accesible e igualitario es el tesoro que pensábamos, una de las bases de una sociedad justa». «Ha demostrado el valor de la ciencia y la investigación. Y ha puesto de relieve que las desigualdades existentes en estos aspectos entre diferentes zonas del mundo no son ni inteligentes ni sostenibles», ha agregado.