miércoles, 23 junio 2021 09:56

La Audiencia Nacional confirma que hay indicios para juzgar al comisario Salamanca por el caso Tándem

La Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha desestimado el recurso de apelación presentado por el que fuera comisario jefe del aeropuerto de Barajas Carlos Salamanca contra el auto de noviembre de 2020 por el que el juez de ‘Tándem’ acordaba el fin de la instrucción de la pieza ‘King’.

En su auto, el juez instructor, Manuel García-Castellón, proponía juzgar a Salamanca y al empresario Francisco Menéndez Rubio por un presunto delito de cohecho y otro contra los derechos de los ciudadanos extranjeros. Apuntaba que el comisario, quien fuera responsable de la comisaría del aeropuerto de Barajas desde junio de 2006 a enero de 2015, facilitó la entrada de ciudadanos ecuatoguineanos por el aeropuerto a cambio de dádivas que le proporcionaba el empresario Menéndez Rubio.

Salamanca, no conforme con la resolución del Juzgado Central de Instrucción número 6, señaló hasta tres quejas que iban desde denunciar que el magistrado hacía una presunción contra reo para justificar el relato de hechos, hasta apuntar que se había dado una vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva por un cambio de criterio a mitad de procedimiento ya que el juez inicialmente abogaba por sobreseer la causa.

También alega que se ha dado una inexistencia de diligencias probatorias, y recuerda que tras la reapertura de la pieza sólo se tomo declaración a un testigo que era el dueño de un restaurante en el que los dos procesados se reunían.

La Sala indica en su resolución que tanto el Ministerio Fiscal como Podemos (que ejerce la acusación popular) se han opuesto al recurso de Salamanca, y recuerda que según la Ley de Enjuiciamiento Criminal en auto por el que se pasa a procedimiento abreviado no requiere un relato pormenorizado de los hechos aunque sí debe incluir la determinación de hechos punibles y la identificación de las personas imputadas.

“Es indudable que en el presente caso se dan los elementos necesarios para acordar la continuación del procedimiento respecto del recurrente”, dicen, para luego añadir que el instructor desgrana en su auto los indicios tenidos en consideración para llegar a su conclusión.

Además rechazan que haya vulneración de la tutela judicial ya que las diligencias se han practicado desde “una perspectiva independiente y racional”, e inciden en que “solo la falta de motivación genera indefensión” por lo que desestiman la queja de que se hubiera dado arbitrariedad por el cambio de criterio en el juez.

Por otro lado, señalan que tras analizar los testimonios y estudiar los indicios presentados “se deduce indiciariamente la participación del apelante en hechos que pudieran ser constitutivos de infracción criminal”. Y subraya que los documentos aportados por Salamanca para demostrar su amistad con el empresario con el objetivo de justificar los regalos que recibía “carecen de relevancia”.

EL RELATO DE HECHOS

Según el relato que hace el juez de los hechos, Menéndez Rubio –empresario vinculado con la petrolera nacional de Guinea Ecuatorial Gepetrol– en el marco de la colaboración con sus clientes ecuatoguineanos para que realizaran negocios ilícitos en España, habría recibido a través de la mercantil Framen Consultores y Asesores más de 21 millones de euros sólo entre 2011 y 2012.

Ese dinero habría sido recibido por servicios facturados “que se consideran irreales” ya que el empresario actuó a modo de “cortafuegos para enmascarar el origen del dinero procedente de sus socios guineanos”.

El objetivo, añade el magistrado, era “recabar la prestación de servicios de apoyo” para dichos clientes de naturaleza tal que”únicamente se podrían prestar mediante el abuso de la condición policial”, para lo que buscó el concurso del entonces comisario Carlos Salamanca.

García-Castellón, en su auto, indica que Menéndez Rubio conoció a Salamanca entre 2011 y 2012 a través de los servicios que éste venía prestando a Fernando Luengo, otro empresario español con negocios en Guinea Ecuatorial y que venía aprovechándose del cargo que ostentaba el comisario al frente de la Comisaría del aeropuerto de Madrid-Barajas “a cambio de dádivas de carácter suntuario”.

Y explica que el empresario Menéndez Rubio habría abonado entre 2012 y 2015 a Carlos Salamanca “dádivas de lujo, en dinero y en especie, tanto para él como para sus familiares más cercanos, a fin de facilitar como comisario jefe de la comisaría del aeropuerto de Madrid Barajas, o en recompensa por ello, la entrada ilegal en España de responsables de Gepetrol y de su suegra Sara Blanca Donoso”.

TRATAMIENTO VIP PARA LOS GUINEANOS, CON VEHÍCULO OFICIAL

El comisario también habría dispensado tanto al empresario como a sus socios guineanos “un tratamiento VIP consistente en recogerles a su llegada a Madrid en la escalerilla del avión y trasladarlesen vehículos oficiales hasta la salida del aeropuerto, parasustraerles de la preceptiva vigilancia y control de aduanasde España y por tanto de la Unión Europea”. De esta manera, les facilitaba “la posibilidad de introducción de elevadas cantidades de dinero en efectivo sin efectuar la preceptiva declaración de movimientos de medios de pago”.

Esos empresarios guineanos carecían de visados, por lo que el comisario facilitaba su entrada ilegal en territorio español “prevaliéndose de su cargo para que se concediera de forma arbitraria la autorización administrativa pertinente”. Así, expedía de forma excepcional visados en frontera e “incumplía groseramente” así los requisitos legalmente establecidos.

“Con plena conciencia y para satisfacer los intereses espurios que le eran encomendados, incumplía de forma deliberada y grosera los requisitos exigidos, al ordenar directamente la expedición de los mismos careciendo de competencia para ello, ya que podían otorgarse dichos visados en frontera únicamente por la Comisaría General y cuando concurrieran situaciones de carácter excepcional para resolver situaciones urgentes de tipo humanitario, de interés nacional o derivadas de obligaciones internacionales, las cuales en modo alguno concurrían en los supuestos”, señala el auto.

De hecho, se citan algunas de las actuaciones del comisario, como la de marzo de 2012, cuando permitió la entrada ilegal en España de Aracely Tela Mboni, empleada de Gepetrol. O las de 2013 cuando facilitó la entrada ilegal en España a Pergentino Mba Nguema Aleme, miembro de Gepetrol y vinculado estrechamente al ministro de Minas Crispín Edu Tomo Maye –sobrino político del dictador guineano Teodoro Obiang– también a través de la compañía petrolífera con base en Seychelles GE-GEOLOGY LIMITED.

También permitió el día 23 de julio de 2013 la entrada ilegal enEspaña de la ciudadana de nacionalidad ecuatoriana Sara BlancaDonoso, nacida el 10 de febrero de 1949 y madre de MónicaDolores Delgado Donoso, pareja sentimental de Francisco Menéndez Rubio, recuerda el juez.

EL PORSCHE CAYENNE Y OTRAS DÁDIVAS PARA CARLOS SALAMANCA

En el auto, el juez, además de listar los nombres de las personas que entraron en España por Barajas gracias al comisario, también detalla los regalos que recibió a cambio de sus servicios. Entre ellos destaca que Luengo en 2010 le compró un Porsche Cayenne cuyo valor rondaba los 65.000 euros.

En 2012 también recibió un Porsche Panamera de Menéndez cuyo valor era de más de 116.000 euros y tres relojes de lujo comprados con cargo a las cuentas de Framen Consultores por un valor aproximado de 80.000 euros –cabe recordar que en el registro de su domicilio se le incautaron hasta 61 relojes de los que al menos 14 eran originales y 42 imitaciones–.

También fue premiado el comisario con viajes, como uno a Londres con su mujer con todo pagado, y con la cesión de un palco en el Santiago Bernabeu para disfrutar de los encuentros del Real Madrid en las temporadas disputadas entre 2012 y 2013.