martes, 15 junio 2021 15:59

Nace en la Sierra de Andújar el primer bisonte europeo andaluz

La Sierra de Andújar (Jaén) ha acogido el nacimiento en semilibertad del primer bisonte europeo andaluz. Ha visto la luz en una finca privada de más de 1.000 hectáreas situada en El Encinarejo donde se está llevando a cabo un proyecto de conservación asociado a una investigación liderada por la iniciativa privada. En dicha finca se está apostando por una gestión natural del espacio integrando conservación con usos sostenibles del espacio como el ecoturismo o la caza.

De esta forma, conviven ciervos y gamos, conejos, perdices, linces, águilas imperiales y una representación de la fauna de la pradera a la que en noviembre de 2020 se le unió un grupo de 18 bisontes llegados desde Polonia, doce hembras y seis machos.

Precisamente, una de esas hembras, que ya llegó preñada, es la que ha dado a luz al primer bisonte europeo nacido en semilibertad en Andalucía, según ha indicado uno de los responsables del proyecto y del Centro de Conservación en España del bisonte europeo, Fernando Morán.

El nacimiento se ha producido en lo más recóndito del bosque, un lugar alejado de todo y que mantuvo a la madre desaparecida varios días de la manada. El nuevo ejemplar macho con poco más de una semana de vida pesa más de 30 kilos y ya, junto a su madre, ha iniciado el acercamiento al resto de la manada.

Los humanos también le protegen ahora. La propiedad de la finca ha organizado un acceso alternativo a la vía pecuaria que pasa junto a la finca para que no se altere de forma brusca su mundo y además lo vigilan desde una distancia prudencial, asegurándose que todo va bien. Las primeras semanas son críticas para ser aceptado por el resto de los bisontes.

Según Morán, el nuevo ejemplar nacido en Andújar simboliza el resultado del esfuerzo y trabajo de muchos por hacer realidad este proyecto y es un paso más en la conservación mundial de esta especie, que se desarrolla en toda Europa y España con fuerza y de forma privada, sin ayuda oficial.

El Gobierno de Polonia a través del Polish State Forest preparó en otoño de 2020 una manada de ejemplares seleccionados por su genética para aportar la máxima variabilidad al proyecto que se iba a iniciar en Andújar. De hecho, con los ejemplares que se seleccionaron se espera que no se necesite variables sanguíneas nuevas en un periodo de entre cinco y seis años.

Desde su llegada se está realizando un seguimiento intensivo de la adaptación de la especie a la Sierra de Andújar y viceversa. Cámaras de foto-trampeo, GPS, estudio de uso del hábitat por drones y muchas horas de observación para conocer la interacción del bisonte europeo con encinas, linces, buitre negro, águila imperial.

Se espera que el bisonte mejore los procesos naturales de la dehesa mientras tiene la oportunidad de vivir en un área lo suficientemente grande como para desarrollar su propia biología de forma natural. Además, se pretende contribuir a la conservación de ese herbívoro y la posibilidad de que se aleje un poco más de la extinción.

En la actualidad hay más de 150 ejemplares en España y en 2020 nacieron diez de ellos. Los bisontes están repartidos entre parques zoológicos y núcleos zoológicos de diversa entidad, algunos con cientos de hectáreas a su disposición.

Aún no hay legislación para que puedan ser fauna salvaje en libertad en España, aunque este año más de 50.000 mil personas han apoyado y solicitado al Ministerio de Medio Ambiente que se le dé una legalidad a este animal acorde a la normativa europea Red Natura 2000.

La siguiente prueba de fuego de los bisontes en Andújar será afrontar su primer verano, con temperaturas que superan ampliamente los 40 grados. Según Morán, no tendría que haber problemas puesto que ya se ha llevado a cabo una experiencia similar en Extremadura y las altas temperaturas no afectaron a la manada.

Se cumplen ya siete meses de la llegada de los bisontes a Andújar y la respuesta está siendo “buena”. Según Morán, los animales se han adaptado al medio, pero también el medio está respondiendo de forma adecuada a estos grandes herbívoros que ya habitaron la península ibérica durante 1,2 millones de años, de hecho la península, según Morán, fue su “reservorio durante todas las glaciaciones”.

No obstante, los últimos fósiles apuntan a hace más de 10.000 años. Las pinturas rupestres dieron cuenta de ellos. Ahora, con el nacimiento de esta cría se da un paso más en la introducción del bisonte en la península.

El proyecto de Andújar es el de mayor extensión, aunque ya se está trabajando en nuevos enclaves en Andalucía para poder replicar esta experiencia.