miércoles, 23 junio 2021 08:06

El ‘Rey del Cachopo’ acusa al fiscal de “juego sucio” y cuestiona la investigación

El juicio contra César Román, el ‘Rey del Cachopo’, por el homicidio de Heidi Paz ha quedado visto para sentencia con la última palabra del acusado, quien ha cuestionado en un extenso alegato la investigación policial acusando al fiscal de “juego sucio” y aseverando que en su vida ha puesto “la mano encima a una mujer”.

“Es una salvajada lo que hicieron con esa chica. Lo asesinos están fuera y yo dentro de la cárcel comiéndome el marrón porque no se ha querido investigar”, ha señalado visiblemente enfadado dirigiéndose al jurado popular que impartirá Justicia en base a los hechos que declare o no probados.

Tras tomar la palabra durante más de una hora, la vista oral ha llegado a su fin tras catorce sesiones, de las que según el fiscal se desprenden doce indicios para sustentar una condena de César Román. El próximo lunes se entregará el objeto del veredicto al jurado popular, que tendrá tres días para deliberar.

En su informe, el fiscal Miguel Mínguez cree que los hechos probados en el juicio determinan que acabó con la vida de Heidi Paz la madrugada del 5 de agosto de 2019 y procedió a posteriori a seccionar el cadáver para dificultar su identificación.

Frente a su acusación, la letrada defensora, Ana Isabel Peña, ha reclamado la libre absolución contra su defendido al no haber prueba que enerve su presunción de inocencia. “Considero que la investigación ha evitado que se haga justicia con la víctima y con César. Estoy convencida de que se hizo un traje que se acoplará perfectamente a nuestro cliente”, ha denunciado.

“UNA SALVAJADA”

En su última palabra, el acusado ha cargado contra los agentes del Grupo VI de Homicidios por hacer “una investigación única y exclusivamente para señalarle”, creando “un traje a medida” para que todos los indicios apuntaran contra él sin investigar al entorno de la víctima.

“No se sabe cómo ha muerto y si ha muerto de muerte natural. Y si no sabemos cómo ha muerto, cómo podemos asegurar que alguien la ha matado y si ha habido un homicidio. Si se hubiera contado la verdad, lo tendríamos con pruebas y no hay ninguna”, ha recalcado.

Se ha quejado de que no se ha podido defender, incluso ha dicho que en la cárcel de Soto del Real los presos del ‘procés’ tenían ordenadores personales mientras a él se lo denegaron. Hace dos meses, la presidenta del tribunal, Araceli Pedices, accedió a que tuviera uno.

“Todo lo que dices no vale de nada. Se escucha a mi exmujer y dice cosas que no tienen nada que ver. Nunca ha denunciado que tirara a su sobrina de un taxi. Le di a ella un empujón. Perdí los papeles. Ese día se me fue la olla. Llevo todo la vida controlándome y aquel día me equivoqué. Desde entonces eres un maltratador. En mi vida he puesto la mano a una mujer, a un hombre sí. No entra en mis valores”, ha señalado.

Finalmente, ha insistido en que no se sabe quién la mató; “si una organización criminal o su anterior pareja”. “Con un caso como este se suben escalafones. Llevo dos años y medio en prisión. Es una salvajada lo que hicieron con esa chica. Lo asesinos están fuero y tu dentro comiéndote el marrón porque no se ha querido investigar”, ha concluido.

RESPETO A LOS DIFUNTOS

En su exposición, el fiscal ha reseñado que los difuntos merecen un respeto y sus familiares. “En este caso se privó a la familia de enterrar las partes que no han aparecido”, ha aseverado el representante del Ministerio Fiscal, quien solicita quince años de cárcel para el acusado por un delito de homicidio, con la agravante de parentesco y razón de género, y profanación de cadáver.

El fiscal ha enumerado los indicios, un total de doce, que permiten enervar la presunción de inocencia del ‘Rey del Cachopo’, de 47 años. En primer lugar, ha mencionado que el móvil de Heidi estaba en poder del acusado, dado que la Policía lo localizó en el piso que alquiló César en Zaragoza para ocultarse. En el terminal constaba la última llamada realizada por la joven a su pareja a las cinco de la madrugada y que sería su última conexión.

Según el fiscal, la muerte de Heidi se produjo ese día aludiendo a la pericial en la que se habló de que las larvas de insectos aparecidos en la maleta en la que se halló el torso situaban la data del fallecimiento cercano a ese día.

Otro de los indicios en el que se apoya el fiscal es el comportamiento “controlador” del acusado conforme a la declaración de Gloria, la madre de la joven, y sus exparejas, entre ellas su exmujer y madre de su hija menor. En relación a Natividad, ha mencionado como tercer indicio los antecedentes penales al tener una condena por hechos violentos relacionados con su exmujer, con la que convivió durante catorce años.

El cuarto indicio es el conocimiento de César en manipular carne, apoyándose en la pericial de dos forenses que determinaron que el asesino sabía seccionar al cortar a la perfección el cuerpo por las articulaciones, algo propio de carniceros o cirujanos.

De igual modo, ha mencionado la maleta en la que se halló el tronco, reconocida por la madre de la chica y por una de las exparejas de César, Sara. El AND del torso coincidía en un 99,991285 con el perfil genético de Gloria. Además, ese AND se halló en un rodapié en el piso de la calle López Grass, donde vivía César antes del crimen.

También ha aludido a la testifical del taxista que trasladó a César a la nave la mañana del 5 de agosto de 2019 y que reconoció la maleta del crimen en la Sala. Otro de los indicios es que César era una de la pocas personas que tenían las llaves de la nave.

Los posicionamientos telefónicos del móvil de César en las antenas repetidoras le sitúan a las 13 horas del 13 de agosto de 2019 en un lugar próximo a la nave. Ese día, los bomberos hallan la maleta tras ser alertados por el conserje de un edificio próximo que alerta de un pequeño incendió y que vio a una persona echar el cierre a esa misma hora, a las 13 horas.

Entre otros hechos, ha destacado que la huella del acusado se halló en el tapón del bote de la sosa cáustica empleada para destruir el cadáver y cuya anilla de seguridad se localizó en el tronco de la maleta.

Así, ha tachado de “inconsistente” y “absurdo” el relato del acusado acerca de que le amenazó una banda criminal de vuelcos de droga. “La muerte de Heidi es una muerte para eliminar rastros de identificación. No se ha aportado prueba que desvirtúe todo este conjunto de indicios, lo que nos lleva a la única explicación de que fue el acusado quien acabó con la vida de Heidi”, ha sentenciado.

UNA PELÍCULA

El abogado Ramón Fernández de Mera, que representa a la familia, ha expuesto su argumentación para sustentar la calificación penal de un delito de asesinato, maltrato habitual y profanación del cadáver, por lo que reclama 28 años y cinco meses de cárcel.

“Entiendo que hay circunstancias agravantes de asesinato como alevosía dado que hay sorpresa en el crimen. No está acreditada la disposición previa. Ella acudió a casa de César esa madrugada sin saber lo que iba a pasar. No iba a acudir al matadero voluntariamente. Concurre una fuerza física”, ha apuntado.

En relación al móvil del crimen señala que César era una persona “celoso” y “pretendía que Heidi fuera una posesión suya y podía disponer de ella libremente”. “César huye, se oculta, cambia su aspecto, miente en papeles. Tiene conciencia de lo que ha hecho e intenta ocultarlo No está acreditado los vuelcos ni que haya una banda corrupta”, ha dicho.

Ha citado la teoría de la ‘Navaja de Ockham’ para indicar que en este caso probablemente ocurriera la explicación más sencilla frente “a las películas” del acusado. “Acude posiblemente al domicilio para decirle que la relación se ha terminado y él entra en cólera y la mata. Queda de forma palmariamente clara que es caso de violencia de género”, ha zanjado.