martes, 22 junio 2021 02:39

Unidas Podemos anuncia una Ley de Salud Mental que quiere pactar con Sanidad y el parlamento

Unidas Podemos ha presentado este lunes en rueda de prensa su Ley de Salud Mental, un texto que quiere consensuar con el Ministerio de Sanidad del Gobierno del que forma parte, con sus socios del PSOE y con el resto de grupos parlamentarios, según ha explicado su portavoz en el Congreso, Pablo Echenique.

En aras de ese consenso, el grupo confederal no ha registrado aún su propuesta en la Cámara y espera recibir aportaciones de diversos ámbitos antes de hacerlo, previsiblemente, ya después del verano, en el próximo periodo de sesiones.

La propuesta es similar a la ya registrada por Podemos en 2019, pero que no se tramitó por la disolución de las Cortes, con algunas actualizaciones relativas, sobre todo, a las deficiencias en este ámbito que ha puesto de manifiesto la pandemia.

Después de que Más País haya hecho bandera de este asunto, Echenique ha querido subrayar que Unidas Podemos fue la primera formación que registró, en su momento, una ley específica sobre salud mental.

“En política es importante lo que se dice, pero sobre todo es importante lo que se hace. Afortunadamente en los últimos meses, se ha abierto un debate público sobre este tema y ahora toca pasar de las palabras a los hechos”, ha afirmado.

MÁS PROFESIONALES

Según han avanzado Echenique y la portavoz de Sanidad de Unidas Podemos, Rosa Medel, la norma apuesta por un aumento “decidido” en recursos humanos para acercar a España a las ratios europeas.

Así, establecen que “el Consejo Interterritorial deberá garantizar que el Sistema Nacional de Salud cuente con un mínimo de 18 psiquiatras, 18 psicólogos clínicos y 23 enfermeros especialistas de salud mental por cada 100.000 habitantes”. Eso sí, da un margen de cuatro años desde la entrada en vigor para llegar progresivamente a esas cifras.

Poniendo fin a la “falta crónica de profesionales”, también en el ámbito de la enfermería, Unidas Podemos persigue garantizar el acceso de todos los que lo necesiten a la salud mental, de manera que, en palabras de Echenique “no sea un derecho de clase”.

En este sentido, ha asegurado que su formación va a exigir “que se cumpla hasta el último punto del acuerdo de Gobierno” que suscribió con el PSOE para avanzar en “justicia social” y que se revierta la “infrafinanciación histórica” que arrastra el sistema público de salud para dotarlo de más profesionales y acabar con las listas de espera.

Entre las medidas incluidas en la ley destaca la de “obligar” a las empresas a “proteger” la salud mental de las plantillas con medidas de “prevención, vigilancia y control”, la “efectividad del derecho a la desconexión digital, la promoción de un ambiente agradable de trabajo y el mantenimiento del bienestar emocional de las personas trabajadoras”.

NO A LAS PRÁCTICAS COERCITIVAS

También incluye medidas para acabar con el “estigma” de los enfermos mentales, garantizar su autonomía, que se tiene en cuenta su opinión, que sean debidamente informados sobre los posibles tratamientos, y reciban una atención integral y con perspectiva de género. De hecho, establece derechos específicos para los pacientes con diversidad funcional, los niños y adolescentes y las mujeres.

El texto, contempla también el derecho de los enfermos a “una intervención en salud mental que las proteja de la iatrogenia”, que todos los servicios que se presten en este ámbito adopten tratamientos basados en el “consentimiento libremente otorgado” y que “ninguna persona sea sometida a terapia electroconvulsiva si así se recoge en el Documento de Voluntades Anticipadas”.

Asimismo, aboga por formar a los profesionales para “evitar la contención mecánica y cualquier otra práctica coercitiva”, que deberán quedar registradas y justificadas.

REGISTRO Y PREVENCIÓN DEL SUICIDIO

La ley dedica un capítulo específico a la prevención del suicidio, con un protocolo específico para su identificación precoz, la creación de un registro de datos estatal y formación especializada.

Además, defiende implantar programas específicos orientados a la prevención primaria y a la promoción de la salud mental en los Centros de Atención Primaria, en Centros Educativos y en los Servicios Sociales, dirigidos especialmente a las y los niños y sus familias, identificando y abordando factores de riesgo psicosociales.

Por último, el grupo confederal plantea una revisión quinquenal de las estrategias de salud mental, para que estén permanentemente actualizadas, todo, ha remarcado Echenique, con “escrupuloso respeto” a las competencias autonómicas, puesto que ya sanidad está transferida.