jueves, 29 julio 2021 02:07

Pedro Sánchez prepara una rebaja del “peso de la ley” para ayudar a la vuelta de Puigdemont

El acuerdo entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y los independentistas catalanes no solo contempla el indulto. Los partidos separatistas han sabido jugar bien sus cartas y han sido capaces de exprimir al Ejecutivo hasta límites insospechados. Las ansias de Sánchez por pervivir en La Moncloa para intentar remontar en las encuestas y revalidar su mandato en 2023 han sido los argumentos esgrimidos por los independentistas para sacar los indultos, un posible referéndum y una rebaja de las penas por el delito de sedición (por el que están condenados los líderes catalanistas del procés) a un PSOE desesperado por el poder. Cuando la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha salido tras el Consejo de Ministros en el que se han aprobado los indultos a aclarar que, si los independentistas reinciden, caerá sobre ellos “todo el peso de la ley”, se refería a hacerlo en un contexto donde ese “peso” no será ni mucho menos tal y como se contempla ahora en el Código Penal español.

El PSOE ya lo ha hecho. El Consejo de Ministros de este martes ha aprobado indultar a los líderes independentistas encarcelados tras los acontecimientos del 1 de octubre. El problema es que este indulto, que no olvidemos que viene de la mano de un informe del tribunal sentenciador en el que no se recomienda liberar a los condenados por falta de “arrepentimiento”, viene acompañado de un extra que les garantiza no volver a entrar en la cárcel con las mismas penas que cumplían. El Gobierno ha acordado con ERC a cambio de su apoyo en el Congreso durante estos dos años que modificarán el Código Penal para que las penas por el delito de sedición sean menos graves. De cara a la galería, el PSOE defiende que es un delito anclado en el pasado y que hay que actualizarlo. Sin embargo, lo cierto es que lo que busca es que en caso de que reincidan los independentistas el peso de la justicia no sea tan severo como lo ha sido ahora.

Con el apoyo de Europa y la pervivencia de Sánchez en juego, no ha sido difícil tomar la decisión de reformar el delito de sedición

Esta idea viene motivada no solo por el pacto entre Sánchez y los independentistas, sino que el Consejo de Europa ha apoyado la idea de indultar a los catalanes y ha solicitado expresamente al Gobierno que reforme el delito de sedición. Con el apoyo de Europa y la pervivencia de Sánchez en juego, no ha sido difícil que el Ejecutivo haya tomado la decisión de reformar el delito de sedición para rebajar las penas que se reflejan actualmente.

En su línea, Vox y PP han pedido precisamente lo contrario. Buscarán que no se pueda indultar a quienes hayan cometido el delito de sedición. Pero parece que dada la situación del Congreso la idea del PSOE triunfará frente a la derecha y se impondrá una rebaja que beneficiará solo a los independentistas. También si deciden reincidir. De hecho, este último dato es crucial para entender por qué el Gobierno ha abordado esta empresa. No solo se trata de que los independentistas, en caso de que vuelvan a cometer el mismo delito, no tengan que cumplir penas, a su juicio, “desproporcionadas”, sino que con esta reforma la llegada de Carles Puigdemont haría que se le juzgara por muchos menos años. Todo un chollo para los que hicieron las maletas y huyeron de su responsabilidad con la justicia.

Este pack que el PSOE ha preparado a medida de los independentistas no solo pretende “normalizar” las relaciones con los partidos separatistas y con los líderes del procés, sino que también busca enmendar la situación de todos aquellos diputados autonómicos que cruzaron la frontera a sabiendas de lo que les esperaba bajo el mazo de Manuel Marchena. El daño no quedará reparado hasta que los que huyeron de España, que son considerados como exiliados por todos los independentistas, regresen a España sin consecuencias. Puigdemont quiere volver de una vez para seguir haciendo de las suyas y nadie es capaz de vislumbrar la forma. Pero el PSOE parece que le ha dejado un camino intermedio: llegar, ser juzgado y asumir una condena mucho más leve que la que afrontaron sus compañeros.

EL REFERÉNDUM

En cualquier caso, los indultos se han concedido, la reforma está por llegar y solo queda pendiente una cosa más para que se pague todo el precio impuesto por los independentistas. El acuerdo entre el PSOE y ERC contempla también un referéndum que los separatistas pretenden enfocar en clave de independencia. Hasta el ministro de Política Territorial, Miquel Iceta, ha dejado entrever que el Gobierno está más que dispuesto a llevar las urnas a los colegios para debatir una cuestión relacionada con la independencia. Solo que algo edulcorada para evitar que la derecha eche más espuma por la boca de la necesaria.

Según las palabras de Iceta, la idea es volver al problema inicial que hizo que el independentismo subiera como la espuma para recuperar la idea del estatuto. El referéndum, que será interpretado en clave de independencia o no, será sobre si se quiere un estatuto que dé más autonomía a Cataluña. Otra vez vuelta al famoso “estatut”. En cualquier caso, se ha negociado y los independentistas han sacado todo lo que han querido y más al PSOE, desesperado por permanecer en el poder y sobretodo por tener cintura parlamentaria para enfocar la remontada. No hay que olvidar que estos indultos vienen motivados porque Sánchez se hunde en las encuestas y necesitan todo el apoyo necesario para hacer que el partido vuelva a subir. Hacen falta leyes y medidas de efecto que hagan a los españoles volver a valorar a los dirigentes del Gobierno.