lunes, 2 agosto 2021 13:24

Hana Jalloul sigue perdiendo para liderar el PSOE-M y Reyes Maroto se sitúa como favorita

La que vino llamada por Iván Redondo para convertirse en la nueva candidata del PSOE de la Comunidad de Madrid está desinflándose tan rápido como llegó a las listas del partido. El punto de inflexión fue su papel durante el debate de investidura de la presidenta autonómica Isabel Díaz Ayuso. Para muchos, la actuación de Hana Jalloul, portavoz socialista, fue “lamentable” y las críticas no han ido más que in crescendo durante estas semanas. Tal es el grado de desencanto con la que fue secretaria de Estado de Migraciones que suenan los tambores de guerra para buscar sustituto. Redondo le dio la portavocía como prueba de cara al congreso que elegirá al sustituto o sustituta de Gabilondo, pero parece que su papel en el PSOE no será el que espera siempre que el nuevo favorito, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, María Reyes Maroto, acepte el encargo de Sánchez. Aún así, tal es el olor a sangre que desprende la falta de liderazgo de Hana que incluso la secretaria general del PSOE de Paracuellos del Jarama, Eva Llarandi.

No todo está perdido, pero pocos en el PSOE apuestan por Jalloul como futura referente del partido. La idea de Sánchez es que María Reyes Maroto, una de las pocas que aceptó el encargo de poner su nombre a disposición del presidente para ayudar en la Comunidad de Madrid, sea la candidata para batir a Ayuso en las elecciones de 2023. Aún así, hay nuevas caras que consideran que tienen posibilidades, como es el caso de Llarandi. Todo esto nace después de que Jalloul diera ese lamentable espectáculo en la sesión de investidura con un discurso gris, sin fuerza y cargado de tópicos. Ya ni quienes la pusieron ahí confían en que Jalloul tenga el suficiente tirón como para ganar unas elecciones a una indomable Ayuso.

Aún así, Hana no se ha rendido y sigue llamando la atención (y para mal) en el PSOE. El problema es que Jalloul no entiende otra forma de hacer política que tirar de tópicos y sumarse a las olas izquierdistas que vienen, sin tomar la iniciativa. Si estamos en junio, Hana Jalloul aparece haciendo acopio de todos los clichés del día del orgullo LGTB. Esta es la tónica general que sigue la candidata pero sin ningún tipo de tirón ni originalidad, tal y como cuentan las fuentes. La prueba de fuego era el discurso de la sesión de investidura e hizo más de lo mismo: tirar de topicazos y de la línea argumental de su predecesor al frente del PSOE de la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo.

Era una persona misteriosa cuyo currículum hizo que las expectativas de los socialistas fueran altas

Jalloul ha perdido apoyos en cuestión de semanas. Algunos allá por marzo de 2021 la llamaban Kamala porque estaba llamada a ser la vicepresidenta que se quedaría con el cargo de Gabilondo (en caso de que éste consiguiera ganar las elecciones). Era una persona misteriosa cuyo currículum hizo que las expectativas de los socialistas fueran altas. Pero con el paso del tiempo, la campaña y sobretodo el famoso discurso durante la sesión de investidura todo quedó absolutamente meridiano: “Kamala” no estaría a la altura.

Hay voces en el PSOE que aseguran que ella ni siquiera se presentará con el paso del tiempo al congreso, pero los que asumen que sí lo hará, también tienen claro que no ganará por dos razones: primero, no goza del respeto de las bases del PSOE-M y, segundo, ha perdido la confianza de la directiva socialista. Iván Redondo y Sánchez ya no harán presión para que sea Hana quien se quede con la candidatura para batirse con Ayuso en 2023. Ahora es María Reyes Maroto quien tiene todas las papeletas para conseguir el cargo y quien goza del amparo de Moncloa.

Eva Llarandi
Eva Llarandi.

Luego hay algunas candidatas, como es el caso de Eva Llarandi, que quieren jugar con los mayores y quieren utilizar las primarias para darse a conocer. El entorno de esta socialista de Paracuellos del Jarama asegura que la dirigente tiene claro que no ganará estas primarias (ni posibilidades que tiene), pero que sí que entiende que es un buen escaparate donde lucirse ante los suyos y poder aspirar a algo más. Hay que aprovechar las oportunidades.

EL CASTIGO

Sánchez castigará a todos aquellos que no quisieron ayudarle en la candidatura de la Comunidad de Madrid. Ángel Gabilondo fue el socialista que se presentó a las elecciones, pero no era el favorito de Sánchez. El presidente antes había tanteado otros nombres que le dijeron “no” a liderar el PSOE en la capital porque sabían que Ayuso arrasaría en las elecciones. Con todo esto, la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, están en el punto de mira de un presidente que no le gusta que le digan que no a sus propuestas.

Sobre cómo les castigará, aún no lo tienen del todo claro las fuentes consultadas por MONCLOA.com, pero sí que entienden que en el caso de Robles se la expondrá para que sea ella la que reciba las críticas ante situaciones como el haber dado los indultos a los líderes del procés. Lo que sí aseguran con total rotundidad los socialistas consultados es que ninguno de estos dos repetirá como ministro en caso de que el PSOE revalide su control del Gobierno. De no ser así, no habrá necesidad de venganza, pero sí que no gozarán del apoyo del aparato del partido.