miércoles, 4 agosto 2021 00:09

Duque, el astronauta que aterrizó en la cartera de Ciencia, aspiró a dirigir la ESA

Pedro Duque aterrizó en 2018 en el entonces ministerio de Ciencia y Universidades con la estela que le otorgaban sus éxitos como astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA) y fue recibido entre aplausos por los trabajadores del ministerio. Año y medio después perdía la condición de titular de Universidades, cartera que con el Gobierno de coalición pasó a ocupar Podemos y, concretamente, Manuel Castells, que la mantiene tras esta última remodelación.

El propio Castells admitió en su toma de posesión que no era partidario de disgregar Universidades, que permanecerá como un ministerio independiente, aunque comparte edificio con el de Ciencia.

La primera vez que Duque pudo salir del Gobierno de Sánchez fue cuando presentó su candidatura a dirigir la ESA, cargó que finalmente ocupó en diciembre del año pasado el austriaco Johann-Dietrich Wörner.

Duque es licenciado en la E.T.S.I. Aeronáuticos de la Universidad Politécnica de Madrid (1986) y astronauta en excedencia de la Agencia Espacial Europea (ESA), donde ha ocupado diferente puestos directivos.

Además, ha sido director general y presidente ejecutivo de la empresa Deimos Imaging SL, de operación de satélites (2006-2011). Duque ha sido astronauta en la misión espacial STS-95 del transbordador espacial Discovery (1998) y en la misión Cervantes (2003).

Aunque no es amigo de polémicas, pocos meses después de llegar al ministerio tuvo que salir al paso por la compra de un chalé en Javea (Alicante) a través de una sociedad patrimonial. El aún ministro aseguró que todo era legal pero tuvo frases poco afortunadas como: “Fue el tiempo de la burbuja y ahora no haríamos lo mismo”.

La última polémica, más relacionada con su área compatencial, ha sido modificar la estructura y denominación de los Premios Nacionales de Investigación, a los que ha despojado de nombres como ‘Ramón y Cajal’, ‘Gregorio Marañón’ o ‘Juan de la Cierva’ para designarlos según el área de conocimiento que premian, una medida criticada por la Conferencia de Rectores y por sociedades científicas.

DEJA PENDIENTE LA LEY DE CIENCIA

Durante su etapa al frente del ministerio ha sacado a consulta pública la reforma de la Ley de Ciencia que tiene como objetivo introducir reformas en la carrera científica para dotar a los investigadores de un sistema de incorporación estable al Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación. Además, prevé actualizar la normativa reguladora de la transferencia de resultados de la actividad investigadora, para fomentar la innovación, cuyo objetivo es resolver dos de las principales carencias detectadas en el sistema, relativas a la carrera científica y a la transferencia de conocimiento.

Duque sí ha cumplido con la Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021-2027, que se concibe como el marco de referencia plurianual cuyos objetivos son compartidos por la totalidad de las Administraciones Públicas con competencias en materia de fomento de la investigación científica, técnica y de innovación.

Uno de los principales objetivos de la Estrategia es fomentar la inversión privada en I+D para poder duplicar la suma de inversiones pública y privada en I+D+I, hasta alcanzar en 2027 el 2,12% del PIB, desde el 1,25% actual.

También ha dejado aprobado el Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación para el periodo 2021-2023, en el que se concretan las acciones e inversiones que se acometerán en ciencia e innovación en la Administración General de Estado. El Plan se estructura en torno a las líneas definidas en la Estrategia y establece el desarrollo de una carrera científica dirigida a favorecer la estabilidad y el relevo generacional del personal investigador.

Igualmente, ha eliminado la intervención previa en los Organismos Públicos de Investigación (OPIs), recuperando la situación de 2014 (el control financiero permanente) y aprobó la reorganización de los Organismos Públicos de Investigación (OPIS). También aprobó un incremento de 91 millones de euros en las convocatorias de 2020 para proyectos de investigación, para ayudas postdoctorales.