martes, 27 julio 2021 19:42

Un analista de Seguridad Corporativa de Repsol comparece este jueves como testigo ante juez de ‘Tándem’

El analista de Seguridad Corporativa de Repsol Fernando Marco Mañas comparece este jueves ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón en el marco de sus pesquisas sobre el llamado ‘Proyecto Wine’, un supuesto encargo de la petrolera y CaixaBank al comisario José Manuel Villarejo para que espiara al entonces presidente de Sacyr Vallehermoso, Luis del Rivero, y a su entorno.

El titular del Juzgado Central de Instrucción Número 6 llamó a Marco Mañas con “carácter de urgencia” para completar la última ronda de comparecencias, después de que el pasado 24 de junio testificaran responsables de Auditoría Interna de Repsol y Caixabank. El analista de Seguridad Corporativa era uno de los convocados ese día pero no pudo acudir. Finalmente, su cita está prevista a las 11.00 horas.

Los responsables de Auditoría Interna de Repsol y Caixabank que sí testificaron entonces expusieron a García-Castellón que el proceso para contratar los servicios de Villarejo se hizo conforme a la normativa interna de ambas empresas, de acuerdo con fuentes jurídicas.

En concreto, la directora de Auditoría y Control de la energética, Isabel Moreno, destacó que las cuatro facturas pagadas por Repsol al comisario se tramitaron como encargos puntuales sucesivos. Además, explicó que no hubo concurso de proveedores para este contrato porque la normativa interna permite una adjudicación directa cuando se trata de un servicio especializado o por razones de confidencialidad y urgencia, siendo éste el caso, por lo que no pasó por la unidad de compras.

EL PROYECTO ‘WINE’

Estas declaraciones se producen en el marco de la pieza 21 de ‘Tándem’, en la que se investiga el ‘proyecto Wine’. Según García-Castellón, los servicios contratados a Villarejo tendrían como objetivo salvaguardar los intereses de la petrolera y de la entidad bancaria, que aparecen como aliados empresariales, en un contexto de pugna entre accionistas de referencia en Repsol YPF para tomar el control de la compañía.

Se refiere a Sacyr Vallehermoso, que en 2011 era presidida por Del Rivero y que habría llegado a un acuerdo con la petrolera mexicana Pemex para hacerse con el control del consejo de administración presidido por Antonio Brufau.

La maniobra es detectada por Repsol y, según el juez, con la ayuda de CaixaBank paralizó de manera temporal el desarrollo del plan elaborado por Del Rivero retirándolo de la Presidencia de Sacyr, y haciendo lo mismo con su hijo y con uno de sus colaboradores clave, Rodrigo Álvarez Vázquez, que era el encargado de Seguridad.