Arrimadas reafirma su «convicción» en el proyecto de Ciudadanos y apela a los votantes del PSOE y del PP

La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha afirmado que el encuentro que el partido ha celebrado este fin de semana en Madrid se ha convertido en «la convención de la convicción» en el proyecto de «liberalismo progresista», y ha apelado a los votantes el PSOE y del PP a dar su confianza a Cs.

En el discurso con el que ha cerrado el cónclave en el Palacio de los Duques de Pastrana de Madrid, en el que han participado unos 300 cargos y afiliados, Arrimadas ha hecho un alegato en favor de la continuidad de la formación naranja. «Esta es la convención de la convicción en lo que somos, lo que queremos representar y lo necesario e imprescindible» que es Ciudadanos «para nuestro país», ha subrayado.

La presidenta ha señalado que Cs es «la casa de todos los españoles» y, en particular, del «liberalismo progresista», y que puede ser una alternativa para muchos españoles que se identifican con un partido «liberal, de centro, de progreso, reformista y limpio».

Concretamente, se ha dirigido a aquellos que han votado al PSOE pero «no se ven para nada representados» en lo que está haciendo su actual líder, Pedro Sánchez, a los que han votado al PP, especialmente por su modelo económico, pero quieren un proyecto «moderno y reformista» que «defienda la libertad individual siempre y no solo a trozos» y a quienes se sienten alejados de la política o no confían en los partidos.

EL «VERDADERO PROGRESISMO» ESTÁ EN CIUDADANOS

Ha insistido en que el PP es «conservador» y el PSOE «era socialdemócrata» y ahora es «sanchista», y que estas opciones políticas son respetables pero ni pueden ni quieren defender las ideas liberales, aunque intenten captar los votos de ese sector del electorado.

Arrimadas ha añadido al término «liberal» el concepto «progresista», que en Ciudadanos apenas se utilizaba en los últimos años, y lo ha reivindicado como propio de su partido. «Este es el espacio liberal, el verdadero progresismo, y no lo que defiende Sánchez», ha afirmado.

A su modo de ver, «no hay nada más alejado del progresismo» y «más contrario a la izquierda» que asumir los «mantras» del nacionalismo, como cree que ha hecho el presidente del Gobierno, ni «nada más reaccionario que la mayoría que se ha montado» en el Congreso «para mantenerse en el poder», con el apoyo de partidos independentistas a cambio de «concesiones».

«Se ha mancillado el término ‘progresista'», ha lamentado, advirtiendo de que Cs no permitirá que los partidos de la izquierda «se queden con banderas que no les pertenecen», como las del ecologismo, el feminismo, la igualdad o el progresismo.

PERSONAS QUE SE PUEDEN SENTIR REPRESENTADAS POR Cs

Arrimadas considera que para saber si Ciudadanos tiene que seguir existiendo o no, simplemente hay que preguntarse si en España hay gente que «necesita ser representada» por este partido.

A su juicio, Cs es la opción de quienes quieren a la vez «igualdad y libertad», porque reclaman impuestos bajos, defensa de los derechos de las personas LGTBI, una educación pública de calidad, facilidades para montar una empresa, protección del medio ambiente, europeísmo, independencia del poder judicial y de los medios de comunicación, regulación de la eutanasia y una posición firme frente al nacionalismo.

De cara al futuro, la presidenta de la formación naranja ha enumerado diez grandes reformas que ve fundamental abordar en España, y hacerlo a través de pactos de Estado, en los ámbitos de la educación, el empleo, las pensiones, el fomento de la natalidad, la ciencia y la innovación, el desarrollo sostenible, la lucha contra la despoblación, la vivienda, el emprendimiento y la lucha contra la corrupción.

Según Arrimadas, Ciudadanos es necesario para impulsar esas reformas, para alcanzar consensos con el PP y el PSOE dejando al margen «al nacionalismo y al populismo» y para que la sociedad española no esté dividida, pues, en ausencia de Cs, «el bipartidismo se irá a los extremos». Asimismo, ha resaltado el papel de la formación naranja defendiendo «los intereses de España» dentro del grupo liberal del Parlamento Europeo.

LOS MÁS PENALIZADOS EN LAS URNAS

La diputada, que ha hecho un repaso de los logros políticos de Cs desde que nació en Cataluña hace quince años, ha advertido de que en política las cosas pueden cambiar mucho en poco tiempo, y ha pedido no escuchar a «los cenizos y los pesimistas» que creen saber lo que va a pasar con Ciudadanos y con el país de aquí a unos años.

Aunque ha reconocido que en el partido han cometido errores, no se ha detenido a explicar ninguno de ellos. Se ha limitado a decir que han aprendido de esas equivocaciones, que se han asumido responsabilidades y que son el partido más penalizado en las urnas por sus errores, mientras otros no reciben el mismo castigo tras cometer incluso «infamias y delitos».

En su opinión, esto ocurre porque Ciudadanos tiene «los votantes más exigentes» y es el partido de «la razón frente a las vísceras» y el que «antepone siempre el interés general de España» al interés propio. Además, lo ha descrito como un proyecto «útil, sensato y moderado» que ha demostrado, en comunidades autónomas y Ayuntamientos, que gobierna «muy bien».

A continuación, ha afirmado que no van a parar hasta conseguir que sus políticas se apliquen también desde el Gobierno de España. Porque «nosotros no nos rendimos nunca y no se puede vencer a quien nunca se rinde, por eso seguimos aquí», ha recalcado, añadiendo que los políticos de Cs seguirán trabajando por el país para sentirse orgullosos cuando echen la vista atrás, no por «mantener un puesto o una silla».

EVITA MENCIONAR A ALBERT RIVERA

En su intervención, Arrimadas no ha mencionado en ningún momento a quien fue el presidente de Ciudadanos durante trece años, Albert Rivera, ahora dedicado a la abogacía y que declinó participar en la convención de este fin de semana.

Los nombres propios presentes en su discurso han sido los de pensadores como John Locke, Adam Smith, Montesquieu, Alexis de Tocqueville, Karl Popper, José Ortega y Gasset o Clara Campoamor, de cuyas ideas se nutre Cs, según ha dicho.

En este contexto, ha destacado una serie de pilares que defiende la formación naranja, como la tolerancia y el respeto a la moral y creencias de cada persona; la soberanía nacional, que «no se puede trocear, y menos por motivos económicos o etnolingüísticos»; la separación de poderes, «cuestionada y atacada cada día por el bipartidismo»; la economía de mercado y el libre comercio, combatiendo el «capitalismo de amiguetes»; y la igualdad ante la ley, algo que no ve compatible con otorgar beneficios a políticos separatistas condenados por los tribunales.

Igualmente, ha reivindicado la igualdad de oportunidades, algo que considera imprescindible para que el individuo desarrolle su libertad, y la igualdad entre todos los ciudadanos independientemente de dónde nazcan, de qué familia procedan, qué lengua hablen o cuál sea su género. «Nosotros somos feministas», pero con un feminismo que «no es el de Irene Montero», la ministra de Igualdad, sino el que reclama «la igualdad entre hombres y mujeres», ha indicado.

Por último, ha destacado que Cs defiende la protección del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático, «la principal amenaza al ser humano», pero apostando por el progreso tecnológico y sin renunciar al desarrollo económico, y también está a favor de una «regulación garantista» de la eutanasia y del aborto y apoya «todos los modelos de familia», incluyendo la gestación subrogada, «sin criminalizar ni juzgar» a nadie.