domingo, 17 octubre 2021 05:22

El brote de 57 personas en una residencia de Valencia está «controlado»

Un brote con 57 personas afectadas en una residencia de personas mayores de la localidad valenciana de Navarrés, notificado este domingo, se encuentra «controlado» y los contagiados –45 residentes y 12 trabajadores– se mantienen asintomáticos o con algún síntoma «leve».

Así lo ha remarcado la vicepresidenta de la Generalitat y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, en declaraciones a los medios tras su visita a la residencia de mayores de Alpuente (Valencia).

El brote se inició el miércoles de la semana pasada cuando un residente del centro de día que acudió al hospital con síntomas dio positivo en Covid-19. Posteriormente, se realizó una prueba PCR a las cuatro personas con las que comparte mesa durante las comidas y todas dieron positivo. En los días siguientes, apareció el primer caso dentro de la residencia. Desde el centro se informó a Salud Pública y se realizaron las PCR a residentes y trabajadores.

Actualmente, hay una persona ingresada que fue derivada al hospital por patología previa y el resto de residentes y trabajadores son asintomáticos o presentaron algún síntoma «leve» que ha mejorado «en cuestión de horas».

Oltra ha subrayado que este brote «no puede compararse con la situación prevacuna». En este sentido, ha destacado que «las vacunas están funcionando y resistiendo, lo que se evidencia en el impacto que el virus tiene cuando entra en un centro».

No obstante, ha advertido que «no se puede bajar la guardia» y ha insistido que «hay que seguir con las medidas de mascarilla, higiene de manos y ventilación porque la vacuna nos da más resistencia contra la enfermedad pero no imposibilita el contagio».

«Es verdad que la vacunación minimiza el contagio, pero este sigue siendo posible y más cuando hay muchas personas que viven juntas», ha señalado, al tiempo que ha instado a «no tentar a la suerte» y ha pedido «prudencia, precaución y seguir las medidas de protección». «Aunque el impacto es menos, el virus sigue ahí», ha reiterado.

«PUEDE DETECTARSE ALGÚN CASO MÁS»

Por su parte, la alcaldesa del municipio, Estela Darocas, ha reconocido que, «seguramente, pueda detectarse algún caso más». En esta línea, ha explicado que la residencia se encuentra dividida por fases: la zona roja, donde se encuentran los residentes que han dado positivo; la naranja, con aquellas personas que dieron negativo pero han estado en contacto con un positivo, y la verde, en la que están las personas «limpias de Covid».

«Lo más alarmante es que son muchos los contagios, pero en realidad la situación es leve porque tenemos personas asintomáticas y personas con síntomas más leves», ha trasladado Darocas, que ha destacado que la situación es «de tranquilidad y día a día se van observando mejorías».

Asimismo, ha expresado su «admiración» por «la naturalidad con la que llevan todo los residentes», aunque ha lamentado que tengan que «estar encerrados ahora que habían empezado una dinámica más o menos normal de vida».

«El ser uno de los primero centros en los que residentes y trabajadores estaban vacunados desde el principio daba una cierta tranquilidad», ha resaltado. En este sentido, ha indicado que «cuando se dio la autorización para poder salir, algunos residentes se iban a comer a casa de un familiar y llevaban una vida más o menos normalizada».

La primera edil ha lamentado que, «por desgracia, esto es invisible y no te sale una peca en la cara que te dice que ahí empieza». «Por muchos medios que tengamos y cumplamos la normativa estricta de Salud Pública, ha pasado esto», ha declarado, al tiempo que ha aseverado que «ha sido mucho más leve por la vacuna».

SIN PCR A LA VUELTA DE VACACIONES

Darocas ha subrayado que «lo único» que «han echado de menos» es que «no se ha hecho una PCR a los trabajadores que volvían de vacaciones». «Consideramos que se tendría que mantener sí o sí», ha expresado.

Por su parte, la directora de la residencia, Isabel Chorro, ha añadido que «es cierto que a los trabajadores no se les hace PCR a la vuelta de vacaciones», por lo que «no es posible saber si el contagio ha venido por la reincorporación».

Chorro ha apuntado que «el problema que tenemos es que la pandemia ha ido evolucionando y se han ido aligerando las medidas». «Los residentes salían a la calle y, aunque nosotros marcamos unas pautas, no sabemos si, una vez salen de puertas para afuera, se mantienen en un único núcleo familiar o si van por la calle sin mascarilla», ha admitido.

«La pandemia es lo que es, pero los residentes necesitan un contacto, ver al familiar, tocarse y, aunque dentro del centro no se permitía, fuera esa distancia no existía», ha concluido.