jueves, 21 octubre 2021 07:15

Errejón ve un «mal negocio» para el Estado privatizar AENA y luego invertir 3.200 millones en El Prat y Barajas

El portavoz de Más País-Equo en el Congreso, Íñigo Errejón, ha insistido en sus críticas a las inversiones millonarias para ampliar los aeropuertos de Madrid y de Barcelona y ha pedido cuentas al Gobierno por el «mal negocio» que a su juicio supone que el Estado primero pierda AENA con la privatización y después invierta 3.200 millones en dos aeropuertos.

En una pregunta registrada en el Congreso, Errejón recuerda que AENA, la empresa que gestiona ambos aeropuertos, fue parcialmente privatizada en febrero de 2015 por 4.263 millones de euros, quedando el reparto accionarial con un 51% para el Estado y un 49% en manos privadas incluyendo cinco grandes fondos de inversión.

«Esta venta ya fue muy cuestionada por sindicatos y oposición en su momento por el bajo precio, que en los primeros años ya multiplicó su valor para los accionistas aportando grandes beneficios», recuerda.

Y ahora, prosigue Errejón, el Gobierno de PSOE y Podemos anuncia inversiones en El Prat y Barajas por valor de 3.200 millones de euros con cargo al presupuesto público, una operación que a su juicio «genera dudas» porque «la necesidad de ampliar la capacidad de estos aeropuertos es cuestionable cuando en los últimos dos años el tráfico aéreo ha caído más de un 60% y los hábitos de consumo turístico se están modificando tras la pandemia». «En este momento, tanto El Prat como Barajas están lejos de alcanzar su máxima capacidad», subraya.

Su conclusión es que, según el diputado madrileño, «la inversión parece un muy mal negocio para el Estado», pues «primero se privatiza por 4.200 millones la mitad de la empresa a manos privadas y ahora se invierten 3.200 millones en la misma del presupuesto público».

«¿Qué consecuencias tendría esta inversión en la distribución accionarial de AENA? ¿Una inversión de 3.200 millones por parte del Estado supone una ampliación del porcentaje de capital público de AENA en detrimento de los fondos privados?», pregunta.

Y ADEMÁS, LA CUESTIÓN ECOLÓGICA

También la cuestión ecológica, dado que la crisis climática obliga a reducir las emisiones y proteger el territorio, en sentido contrario a esta ampliación que supondría, en el caso del Prat invadir el espacio protegido La Ricarda, y en ambos casos incrementar el trafico de uno de los medios de transporte más contaminantes.

«¿Es coherente con la recientemente aprobada ley de Cambio Climático la promoción del transporte aéreo, invadiendo espacios protegidos y aumentando la contaminación, frente a alternativas más sostenibles como el tren? –pide saber–. ¿Es sostenible territorialmente ampliar la capacidad en dos focos que ya absorben actualmente más del 40% del tráfico aéreo?».