martes, 28 mayo 2024

Un alto cargo de la UE llama a definir una política exterior común

El secretario general adjunto para los Asuntos Políticos del Servicio de Acción Exterior de la Unión Europea, Enrique Mora, ha advertido de que la UE se enfrenta de cara a futuro a un mundo geopolítico en el que sin una estrategia común los países europeos no cabrán en él. «Si la UE no define una política exterior común que defienda sus intereses seremos pasados por encima», ha afirmado el diplomático.

Mora ha participado como ponente en el seminario ‘¿Quo Vadis Europa? IX. Hacia una Unión Europea geopolítica’, dentro de los Cursos de Verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, dirigido por el vicepresidente de la Comisión Europea, Josep Borrell, donde destacadas figuras intelectuales y cargos relevantes han analizado el presente y futuro de la organización supranacional.

El diplomático de la UE ha afirmado que en los próximos años, debido a la incidencia del cambio climático y posibles pandemias, el mundo va encaminado a un escenario de «lucha por los recursos» en el cual «las tierras raras o incluso el agua, que ya está provocando guerras» serán medios necesarios para la supervivencia.

En este sentido, en opinión de Mora, la pandemia ha sacado a relucir algunas de las debilidades de Europa. «Hemos tenido problemas en los canales de suministro a nivel industrial y de consumo», pues «Europa no se planteaba antes tener esos recursos», como las mascarillas u otros productos sanitarios como el paracetamol, ya que consideraba que así «era competitiva».

«Esto tiene que cambiar y ya está cambiando», ha asegurado el diplomático, que ha apostado por poner el foco en la autonomía estratégica y en reindustrializar el continente para «no depender de otros».

En este sentido ha advertido de que si los países europeos actúan de forma individual «son demasiado pequeños», pero unidos pueden conformar una potencia geopolítica.

Además, ha valorado la falta de ejército europeo, una institución que en su opinión ayudaría a asegurar esta autonomía estratégica. «Es una debilidad; en mi opinión debería haber un pilar europeo en la OTAN», ha defendido Mora, apostillando que «ahora no estamos en el debate, pero se va a plantear más adelante».

UN MODELO NO EXPORTABLE

En este sentido, Mora ha apostado por un ejército europeo que esté centrado en «que no decidan por nosotros» y no en exportar el modelo «y ni mucho menos, imponerlo»; una estrategia que el diplomático asegura «fue un error en el pasado».

Al respecto, ha sostenido que el modelo europeo se debe exportar «convenciendo con la actuación». «Si seguimos actuando dentro de las fronteras con derechos individuales, estado de derecho, libertad de información, esa capacidad de inducir a otros a imitar el modelo sucederá, pero no debemos exportarlo y mucho menos imponerlo», ha insistido.

Mora ha incidido en el modelo como sentido vertebrador de la UE y ha advertido de que «ningún país es inmune al populismo», ya que existe un caldo de cultivo que lo propicia. «Hay unas dos generaciones que no encuentran empleo ni vida digna: no podemos esperar que no haya populismo», ha sentenciado.

Un modelo cuyos valores cristalizados en la política exterior hace que sea, en opinión del diplomático, más sencillo tener socios en América Latina, países de Asia y Estados Unidos, ya que «se comparte el mismo modelo de comunidad internacional que queremos». «Cuando vas con los valores, los socios vienen solos», ha afirmado.

A pesar de ello, Mora cree que hay que ser asépticos en las relaciones con otros países. «Tenemos que acercarnos a otros que no comparten nuestro modelo pero son necesarios para nuestro bienestar y convivencia». «Hablar con el ‘diablo’ es el secreto para hacer una política exterior que sirva luego al bienestar común», ha asegurado.

AMERICA FIRST

El diplomático ha recordado que estos procesos de cambio global y necesidad de industrializarse no afectan solo a Europa, sino que es una tendencia mundial. En este sentido, Mora ha destacado aquellas constantes en la política exterior de Estados Unidos, aliado natural de la UE por los valores comunes que comparten, que la administración Trump introdujo y van a permanecer en el tiempo.

«Va a permanecer el deseo de presentar a Estados Unidos de una forma más individual y unilateral», ha sostenido, augurando que el gigante americano «va a ser más aliado de sus aliados», pero que en última instancia, defenderá «intereses claramente norteamericanos».

«No lo van a llamar America First, no lo van a llamar de ninguna manera, pero seguirá subyaciendo algo que también está presente en todas las potencias, que es la necesidad de recuperar capacidad industrial propia y competir», ha subrayado.

Según Mora, «se va a quedar una profunda desconfianza a todo el uso de la fuerza para avanzar los intereses norteamericanos», algo que en su opinión «supo rentabilizar muy bien electoralmente» Donald Trump, canalizando el descontento de una sociedad «cansada de conflictos».