sábado, 25 septiembre 2021 08:43

El «reto» del sector del aceite es «saber vender» otros tipos que no son virgen extra

La doctora en Ciencia por la Universidad de Jaén (UJA) y experta en aceite de oliva Mari Paz Aguilar ha destacado este lunes en Baeza (Jaén) que el actual «reto» del sector es «saber vender otros tipos de aceites, que no son virgen extra, para traspasar la barrera del consumo del 2,5% a nivel mundial».

Aguilar es codirectora junto al doctor en Ingeniería Química Mariano Uceda del curso ‘Aceite de oliva virgen extra. Salud, marketing y maridaje’ que la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) ha inaugurado en la mañana de este lunes en su sede jienense Antonio Machado de Baeza.

En declaraciones para los medios, la directora del curso ha indicado que, mientras que el aceite virgen extra sí está «bien posicionado», hay «otros formatos» que pueden «llegar a un mayor número de personas», así como a otros mercados «donde no están acostumbrados».

Para ello, la investigadora en materia de salud y calidad del aceite de oliva virgen extra salud, entre otros ámbitos, ha puesto el foco en acciones concretas de marketing y en la formación especializada, a través de las que se consigue transmitir «lo que conlleva» el precio de este producto y «su uso alimentario».

Un uso que la doctora ha relacionado con la salud y el concepto «componente minoritario». «Tenemos un producto natural que le gustaría tener al resto de aceites y grasas del mercado», ha indicado. De hecho, Aguilar ha calificado este aspecto como la «ventaja competitiva» dentro de la Unión Europea del aceite de oliva virgen extra, pues «protege frente a daños celulares, previene enfermedades cardiovasculares y da sensación de inmunología». En definitiva, se trata de «un aceite que representa salud».

También como estrategia de marketing, la experta ha mencionado el oleoturismo, «ya instalado antes de la pandemia y ahora adaptado a los nuevos tiempos». A este respecto, Aguilar ha sostenido que cree que la gente «valora el producto cuando conoce cómo se hace». Por ello, «cada vez más vienen personas no solo atraídas por el paisaje, sino por conocer nuestro producto estrella».

Concretamente, sobre el aove (aceite de oliva virgen extra), la directora, que es licenciada en Biología por la Universidad de Granada (UGR), ha señalado que este tiene un posicionamiento en el mercado relacionado con el «objetivo gourmet» y unas condiciones «de alta gama».

En este sentido, una de las principales diferencias de este tipo de aceite es «su olor a aceituna», tal y como ha apuntado Aguilar, lo que le permite expresar «su aroma y sus matices».

Respecto a la denominación de origen, la experta ha señalado que esta es «una figura de calidad» que el consumidor «tiene que aprender que significa que está tomando un producto que cumple unos cánones un poco más exigentes de lo que pide el reglamento».

También en relación con el etiquetado, la experta ha valorado la eliminación en este de la acidez como un «acierto», pues «cuando una aceituna se trata bien, el producto tiene una acidez ínfima» y «se ha demostrado que no hay correlación significativa entre el aspecto sensorial y la acidez».

Finalmente, sobre la evolución del sector de la producción del aceite de oliva, la doctora ha destacado su diversificación, iniciada en torno al año 2008. «Creo que el sector se ha puesto las pilas -no lo hacía desde hace tiempo- abriendo una gama de productos en su propia almazara», ha afirmado la experta, para concluir añadiendo que «ahora cuando te paseas por la provincia ves cantidad y calidad».