sábado, 25 septiembre 2021 23:58

Los estorninos cambian de estrategia para buscar pareja

Los estorninos modifican sus estrategias de búsqueda de pareja y de reproducción en función de las circunstancias ecológicas y sociales, según ha demostrado un equipo internacional en el que participa el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC).

Los investigadores aprovecharon la fundación de una nueva colonia de estornino negro ‘Sturnus unicolor’, con cajas nido, han podido estudiar la naturaleza dinámica de las estrategias reproductivas de esta especie.

Los resultados, que se publican en la revista ‘Frontiers in Ecology and Evolution’, muestran cambios en los niveles de poligamia de los machos y de parasitismo por parte de las hembras. Pero estos niveles de poligamia disminuyen cuando las poblaciones aumentan y a medida que aumenta la competencia por conseguir pareja cambian las estrategias reproductivas de la población.

El trabajo apunta que más allá de la pareja puede haber lazos estables en la estructura social de estas aves. Las estrategias reproductivas de una especie son una característica inmutable, pero raramente esto es cierto. La investigación expone que si se mira con cuidado, siempre existe algún nivel de variación en cómo los individuos de una especie se reproducen.

El estornino negro es un pájaro de tamaño medio con una alta tasa de supervivencia y tolerancia a la especie humana, lo que permite estudiarlos a lo largo de toda su vida y determinar su éxito y estrategias reproductivas.

Se sabe que las poblaciones tienen dinámicas de reproducción complejas ya que, además de parejas estables, hay un elevado porcentaje de individuos polígamos y de hembras parásitas, aquellas que dejan sus huevos en nidos ajenos al no encontrar uno propio.

Además de esto, las aves que no consiguen un nido llevan a cabo sabotajes de puestas, eliminación de huevos y pollos de los nidos, en un intento de conseguir un lugar donde nidificar.

En esta investigación se ha llevado a cabo un seguimiento basado en el uso de técnicas moleculares de una colonia de estorninos desde su formación en 2004 hasta 2006.

Esta metodología ha permitido no solo detectar y cuantificar estrategias reproductivas alternativas, sino también comprobar cómo cambian los patrones de paternidad al establecerse la colonia y las dinámicas que se generan al incrementarse el número de parejas disponibles.

El investigador del MNCN Diego Gil ha destacado que los datos muestran que a medida que se estabiliza la población de estorninos en el tiempo, se produce una bajada de los niveles de poligamia. «Este cambio podría deberse a un mayor nivel de competición para conseguir pareja o cajas en las que anidar», explica.

«Lo que ocurre es que los machos encuentran cada vez más dificultades a la hora de defender varios nidos ante el incremento de competidores: aves jóvenes que todavía no han obtenido un nido, y que se denominan flotantes durante el tiempo en que vagabundean esperando una oportunidad para criar», continúa.

Paralelamente a este cambio temporal, mediante análisis genético de paternidad, han detectado un aumento de parasitismo por parte de las hembras flotantes, ya que se evidenció un incremento de la puesta en nidos ajenos.

En algunos casos se trata de huevos fecundados por el mismo macho pero que provienen de diferentes hembras aunque solo una se encargue de criarlos (cuasiparasitismo). «Encontramos varios casos de este tipo e incluso en uno de ellos la hembra parásita terminó sustituyendo a la principal al año siguiente. Este ejemplo sugiere que pueden existir lazos estables en la estructura social entre estas aves que van más allá de la pareja», señala Gil.

Los ejemplos analizados son opciones que las aves pueden adaptar a las circunstancias ecológicas o sociales de la población. Según la investigación, la especie despliega una combinación de estrategias de apareamiento que permiten maximizar el éxito reproductivo a individuos de distinta calidad.

«Nuestros resultados enfatizan cómo estos patrones de comportamiento son plásticos, es decir, que cambian en función de las circunstancias de cada individuo y de la estructura de la población», concluye el investigador del MNCN.