sábado, 25 septiembre 2021 09:09

Padre de una víctima de ETA critica la «impunidad absoluta» de los homenajes a etarras

el corte ingles

Antonio Salvà, el padre del guardia civil Diego Salvà, asesinado por ETA en Mallorca en 2009, ha censurado públicamente este lunes la «impunidad absoluta» de los «descarados» homenajes a etarras, que ha calificado de «repugnantes».

Así se ha expresado Salvà el día que Calvià ha acogido un acto de recuerdo a Diego Salvà Lezaun y al también guardia civil Carlos Saenz de Tejada, las víctimas del atentado de ETA en Palmanova el 30 de julio de 2009.

El acto de recuerdo a los guardias civiles debía llevarse a cabo hace un mes pero tuvo que posponerse debido a la situación sanitaria de aquel momento.

Salvà, quien actualmente es diputado de Vox en el Congreso por Baleares, ha asegurado que este homenaje a las víctimas es «muy importante actualmente» debido a los homenajes a etarras que se han podido ver en medios de comunicación. «Es una humillación no sólo a las víctimas, sino al resto de los ciudadanos», ha denunciado.

Por su parte, el presidente de Vox en Baleares, Jorge Campos, ha acusado al PSOE de «connivencia» con el separatismo y ha asegurado que «Bildu es ETA» y «sostiene a Pedro Sánchez». «Las víctimas de ETA molestan y molesta su recuerdo», ha protestado Campos.

DOCE AÑOS DEL ATENTADO

El atentado fue perpetrado por la banda terrorista ETA el 30 de julio de 2009 utilizando una bomba lapa que ubicaron en los bajos de un coche patrulla de la Guardia Civil en Palmanova.

El vehículo estaba aparcado en la calle y la explosión de la bomba se produjo en torno a las 13.50 horas. Después de ello, todos los accesos a Palmanova se cortaron y las autoridades iniciaron la ‘operación Jaula’ en las Islas, cerrando el aeropuerto de Palma y todos los puertos de Baleares.

En otro vehículo, un perro de la Guardia Civil encontró otra bomba lapa que no llegó a explotar. Ésta fue finalmente detonada de forma controlada por los artificieros del Gedex.

Diego Salvà y Carlos Saenz de Tejada fueron las últimas víctimas mortales de la banda terrorista en España.