miércoles, 22 septiembre 2021 05:17

La Fiscalía pide prisión permanente revisable para el acusado por el crimen de Laura Luelmo

El fiscal jefe de Huelva, Alfredo Flores, se ha mostrado convencido de que el juicio por el crimen de Laura Luelmo, la profesora zamorana de 26 años, la cual fue asesinada en El Campillo (Huelva), se celebrará previsiblemente en este último trimestre del año. Asimismo, ha indicado que el Ministerio Público ha solicitado prisión permanente revisable para Bernardo Montoya, acusado de agredir sexualmente y asesinar en el mes de diciembre de 2018 a la joven, y que se encuentra actualmente en prisión provisional.

Según ha indicado Alfredo Flores, y tal como ha adelantado en una entrevista a la Cadena SER, será un juicio complejo por la organización que requiere y la propia causa, toda vez que ha augurado que durará como mínimo dos semanas y que se señalará próximamente.

Como ha recordado Flores, la causa está ya en la Audiencia Provincial, la cual ya ha designó al magistrado presidente del tribunal del jurado.

La Audiencia Provincial de Huelva recibió en julio el procedimiento seguido por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Valverde del Camino para la celebración del correspondiente juicio con jurado popular.

Aún no se ha señalado la fecha para el juicio por el crimen de Luelmo, por el que se sentará en el banquillo Bernardo Montoya, el cual fue detenido el 18 de diciembre de 2018, apenas un día después del hallazgo del cuerpo de la profesora en la zona conocida como Las Mimbreras a las afueras de El Campillo, localidad donde residía en la misma calle que su presunto asesino. La joven estaba recién llegada a la localidad para impartir clases en el instituto del vecino municipio de Nerva.

Por su parte, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Valverde del Camino remitió la causa el pasado día 9 de julio a la Audiencia Provincial de Huelva, procedimiento que, una vez recibido ese mismo día en la Audiencia, ha correspondido por turno al magistrado de la Sección Tercera Florentino G. Ruiz Yamuza.

El asesinato de esta profesora conmocionó al país ya que fueron masivas las concentraciones de repulsa y las carreras que se convocaron en recuerdo de la joven, que iba con ropa deportiva en el momento de su desaparición el 12 de diciembre de 2018.

La denuncia fue interpuesta por la familia y se activó el correspondiente dispositivo de búsqueda para dar con su paradero, siendo encontrada el día 17 de diciembre de ese año. Un voluntario que participaba en las labores halló prendas de mujer en la zona de Las Mimbreras y la Guardia Civil encontró el cuerpo a unos 200 metros del lugar del hallazgo de las prendas, semioculto en una zona de terraplén y matorrales.

La autopsia realizada en el Instituto de Medicina Legal (IML) de Huelva acreditó que Luelmo sufrió abusos sexuales, además de un fuerte golpe que le provocó la muerte entre los días 14 y 15 de diciembre, es decir, entre dos y tres días después de su desaparición.

Bernardo Montoya, con graves antecedentes penales como el asesinato de una anciana, se encuentra en prisión provisional como presunto responsable. Éste confesó el crimen en el interrogatorio policial en un primer momento, pero posteriormente cambió su declaración y desde el 4 de abril de 2019 mantiene la versión de que fue su exnovia la presunta responsable de la muerte de la chica.

En todo este tiempo la familia de la profesora ha pedido el mayor de los respetos e intimidad para afrontar este trágico acontecimiento. La familia, que en su momento demandó una «petición pública de perdón» al Estado por su «fracaso estrepitoso» al «no ser capaz de garantizar el derecho a la vida y la integridad física» de su hija, ya anunció que solicitaba la prisión permanente revisable para Montoya.

Las muestras de cariño en El Campillo y Nerva han sido muchas en este tiempo y de hecho el pabellón multifuncional de la primera localidad pasó a denominarse Laura Luelmo, así como el aula de dibujo del instituto nervense donde la joven impartía clases con el fin de conmemorar a la profesora.