viernes, 17 septiembre 2021 01:06

Chivite llama a «mirar al futuro, aprendiendo del pasado, para vencer al terrorismo»

el corte ingles

La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha reivindicado la necesidad de «mirar al futuro, aprendiendo del pasado, para vencer al terrorismo», en el acto de inauguración de la escultura ‘El abrazo de Tudela’, erigida en la capital ribera en recuerdo de las víctimas del terrorismo de ETA.

A la inauguración del monumento memorialista también han asistido el vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Igualdad, Función Pública e Interior, Javier Remírez; el consejero de Educación, Carlos Gimeno; y la consejera de Relaciones Ciudadanas, Ana Ollo, acompañada del director general de Paz, Convivencia y Derechos Humanos, Martín Zabalza.

También ha participado en el acto, Alejandro Toquero, alcalde de Tudela, institución promotora del grupo escultórico, ubicado en el Paseo del Queiles, que ha tenido un coste de casi 10.000 euros, 8.000 de ellos aportados por el Gobierno de Navarra, a través de su convocatoria de subvenciones para la «actividades en materia de memoria, víctimas, derechos humanos, educación para la paz y convivencia», promovidas por las entidades locales.

El consistorio tudelano acompañó su solicitud de subvención con una declaración institucional en la que, junto a la condena del terrorismo, decía que parte de la sociedad «dio la espalda a las víctimas» y que es necesario «escribir un relato claro» sobre estos hechos que, aún hoy, no han recibido «la autocrítica de la izquierda abertzale».

En su intervención Chivite ha enlazado la declaración institucional que acompañó la propuesta para levantar el monumento con el primer Plan Estratégico de Convivencia, que la consejera Ana Ollo va a presentar en los próximos días. La presidenta ha destacado que este Plan se asienta en los valores de «igualdad, libertad, democracia, pluralismo y diversidad». «Conceptos que se vinculan completamente con la necesaria petición de autocrítica a la izquierda abertzale por la utilización y justificación de la violencia política con la constatación de que ni el odio ni el rencor nos ayudarán en la superación de tan dura etapa», ha reflexionado.

Chivite ha hecho un llamamiento a que «el terrorismo vivido nos sirva para unirnos como pueblo. Debemos mirar al futuro, sin miedo, sin temor y sin odio».

La presidenta ha mencionado las medidas concretas que recoge el Plan para «defender los derechos de las víctimas del terrorismo de ETA»: la «consolidación» del Plan de atención a las víctimas del terrorismo de ETA y el «impulso a la interlocución y cooperación con las asociaciones»; la formalización de un acuerdo de colaboración estable con la Oficina de apoyo a las víctimas del Ministerio del Interior; el impulso a la Ley Foral 9/2010, de ayuda a las víctimas del terrorismo; y la propuesta de un acuerdo a la Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC) para que las entidades locales garanticen los espacios públicos como «ámbitos de convivencia, sin actos ni mensajes, ni iconografías que reconozcan, idealicen o enaltezcan la actividad de los miembros de ETA», ha expuesto.

«No queremos pintadas que reivindiquen la acción de los asesinos, no queremos que los ‘ongietorris’ ensalcen las acciones violentas de unos pocos como si fueran dignas de homenaje y recuerdo», ha manifestado. Así mismo, ha expresado su compromiso para que, «con el respeto a la libertad de expresión y en colaboración con el Ministerio del Interior, impulsar una legislación que limite el fomento de la violencia en las calles y plazas». En este sentido, también ha expresado su deseo de colaborar de forma institucional con la Fundación Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo y un convenio con la Fundación Víctimas del Terrorismo.

La presidenta ha concluido su discurso con un alegato en pro de la unidad y ha animado a los presentes a «tener suficiente altura de miras para evitar el enfrentamiento en un plano tan sensible». «Seamos dignos de recoger el legado de las víctimas que, en su pluralidad política e ideológica, fueron asesinadas u obligadas al exilio por su lucha en común por una sociedad en la que prevalecieran la libertad, la democracia y el estado de derecho», ha finalizado.