jueves, 23 septiembre 2021 22:42

Experta advierte de que «algunos grupos terroristas han utilizado la pandemia para reforzar su poder»

el corte ingles

La profesora asociada de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Málaga (UMA) Pilar Rangel ha advertido de que, según un Informe de la Interpol, «algunos grupos terroristas han utilizado la pandemia para reforzar su poder e influencia», especialmente «entre los grupos de población local, o para aumentar sus recursos económicos externos».

En esta línea, ha señalado en una entrevista que «los terroristas han tratado de aprovecharse de la Covid-19 para ganar dinero, reforzar su base y alimentar la división», añadiendo que «el Consejo Europeo manifestó recientemente que la radicalización que se ha producido durante este tiempo ha sido mayor, especialmente en el ámbito ‘ciber’ por el mayor consumo de material yihadista», aunque «gracias a la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) las amenazas y las vulnerabilidades han sido detectadas y el riesgo se ha minimizado».

Rangel dirige el seminario ‘Terrorismo, radicalización y crimen organizado: amenazas contra la seguridad nacional’, un curso de verano de la Universidad Intenrnacional de Andalucía (UNIA), en colaboración con Cifal Málaga y el Ayuntamiento de Málaga.

La directora ha apuntado que las principales amenazas del terrorismo yihadista en España, al igual que en otros países, «son principalmente las redes de captación y adoctrinamiento junto a los mensajes lanzados por el islamismo radical que pretende subvertir el orden constitucional vigente y sustituirlo por un sistema teocrático de carácter califal y regido por la sharía».

En esta línea, ha indicado que «también es una amenaza importante el retorno de los combatientes extranjeros que fueron a luchar al califato porque vuelven más radicalizados y mejor entrenados a la hora de llevar a cabo un atentado terrorista».

Rangel ha explicado que, frente a estas amenazas, las FCSE y servicios de inteligencia españoles «que son un referente a nivel internacional en la lucha contra el terrorismo» actúan desde cuatro ámbitos: prevenir la captación de nuevos terroristas, especialmente en el ciberespacio; proteger a la población; perseguir, haciendo frente a la actividad terrorista en colaboración con otros países, principalmente con Marruecos, EEUU y países de la Unión Europea, y por último, responder, restableciendo la normalidad».

LOS PROCESOS DE RADICALIZACIÓN

La profesora ha detallado que «la radicalización es el resultado de un proceso que se desarrolla a lo largo del tiempo, en unas personas puede ser mas rápido que en otras por lo que es necesario detectarlos de manera temprana, para lo que es imprescindible que se cuente con un plan de prevención de la radicalización violenta como el que Málaga tiene y que sirva como herramienta de concienciación de la sociedad civil y de los grupos o colectivos vulnerables o en situación de riesgo».

Ha resaltado que a nivel nacional existen «otras herramientas como la Estrategia de Seguridad Nacional contra el Terrorismo, el Plan Estratégico Nacional de prevención de la radicalización violenta y Stop Radicalismo, que surge para hacer frente a estas amenazas a través de la colaboración ciudadana de forma anónima informando de cualquier caso de radicalización que conozcan».

EL CIBERTERRORISMO

Rangel ha advertido de que «el ciberespacio es el nuevo campo de batalla en la lucha contra el terrorismo y es donde se están produciendo las principales amenazas y redes de captación y de adoctrinamiento». «Para ello cuentan con armas como la desinformación, el engaño, las ‘fake news’ y con un ejército con las personas que son reclutadas, adoctrinadas y radicalizadas», ha apostillado.

Ha añadido que «el uso de la red por los terroristas les sirve para lanzar su publicidad y propaganda, para extraer datos, recaudar fondos, reclutar y movilizar adeptos, compartir información y coordinar y planificar atentados».

La directora ha remarcado que las FCSE y los servicios de inteligencia «juegan un papel muy importante trabajando dentro del ciberespacio para detectar, prevenir y perseguir a estos terroristas», pero también «es fundamental fomentar la cultura de seguridad y defensa entre la población, especialmente en el ámbito ‘ciber’ que muchas veces es desconocido por gran parte de la sociedad».

Ha subrayado que «los terroristas están en todas las redes sociales y aplicaciones de mensajería e incluso han llegado a crear las suyas propias para no ser detectados».