sábado, 18 septiembre 2021 12:02

Sánchez constata posiciones «radicalmente» alejadas con Aragonés

el corte ingles

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha explicado este miércoles que en su reunión con presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha constatado que sus posiciones políticas para resolver el denominado conflicto catalán están muy alejadas y son «radicalmente distintas» por lo que ambos se han comprometido a dialogar «sin plazos».

Así lo ha puesto de manifiesto en la rueda de prensa que ha ofrecido tras su reunión de casi dos horas de este miércoles; una reunión que ha servido para reiniciar la mesa de diálogo entre el Gobierno central y el catalán, y que se ha sucedido de un encuentro entre los equipos designados por ambos Ejecutivos para emprender esta negociación.

De este modo, la jornada de este miércoles ha dejado un único acuerdo entre los dos Gobiernos –el de la Generalitat, representado únicamente por ERC, tras la exclusión de Junts–: el de seguir negociando «sin prisa, sin pausa y sin plazos», según ha señalado Sánchez, y después ha confirmado Aragonès, en su correspondiente rueda de prensa.

«HA MERECIDO LA PENA»

Eso sí, Sánchez ha dejado claro que el escollo principal sigue siendo la exigencia independentista de autodeterminación y amnistía que Aragonés ha vuelto a plantear y que el presidente ha reafirmado que nunca aceptará. Pero aún así, el jefe del Ejecutivo ha defendido que «ha merecido la pena» reiniciar este instrumento, para buscar soluciones.

«Creo que las imágenes son importantes desde el punto de vista político, que se celebren encuentros entre dos delegaciones del gobierno para tratar de resolver crisis que supusieron un desgarro, me parece bien que tenga una enorme potencia de mensaje político», ha asegurado.

Ambos son consientes, según han explicado, de que hay muchas «complejidades» y de que los problemas que les atañen «no empezaron ayer» ni se va a solucionar «mañana» y, por ello, han coincidido «en avanzar sin poner fecha a la resolución del conflicto», en palabras del presidente del Gobierno.

«Las posiciones están muy lejanas, pero también hemos coincidido en que la mesa es le mejor camino para encontrar soluciones acordadas», ha afirmado Sánchez, quien ha destacado que esto será posible gracias a que el clima ahora es mejor que hace año, y también a la disposición y la voluntad de ambos gobiernos al diálogo.

NO COMENTA LA AUSENCIA DE JUNTS

A este respecto, preguntado por la disputa que afecta a los socios de la Generalitat tras excluir Aragonés a Junts de la mesa, por su empeño de sentar a personas ajenas al Govern, Sánchez ha evitado comentar dichas tensiones.

«Desde el Gobierno de España somos profundamente respetuoso de lo que emana de las decisiones que ha tomado el Govern. Nosotros ahí no tenemos nada que añadir, vamos a ponernos a trabajar, creo que Cataluña y España se merecen un futuro mejor», ha afirmado Sánchez.

Eso sí, al mismo tiempo ha reafirmado que «el compromiso de ambas delegaciones es total rotuno». «Iniciamos esta etapa con esperanza y energías renovadas», ha enfatizado.

SIN METODOLOGÍA CERRADA, PERO REUNIONES «PERIÓDICAS Y DISCRETAS»

En cuanto a la metodología de la mesa, los dos mandatarios han coincidido en que se trata del mejor instrumento a su juicio para «buscar soluciones», pero no han terminado de cerrar los detalles de cómo funcionará. Esta será una cuestión que aborden las delegaciones de ministros y consejeros, aunque Aragonés ya ha avanzado que serán «reuniones periódicas y discretas.

La delegaciones han mantenido este miércoles su primer encuentro en este «reinicio» de la mesa de diálogo, tras la reunión a solas entre los presidentes, y que llega un año y siete meses después del primero intento de activar este instrumento de negociación, en febrero de 2020, antes de que estallara la pandemia del coronavirus y de que Cataluña entrara en un periodo de interinidad, por la salida del expresident Quim Torra y la celebración de elecciones.

Con prácticamente todos sus miembros renovados, la delagación del Gobierno está compuesta por el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, encargado de coordinar los trabajos; la vicepresidenta segunda y líder de Unidas Podemos en el Ejecutivo central, Yolanda Díaz; la portavoz y ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez, y el de Cultura, Miquel Iceta.

En cuanto al equipo de la Generalitat, este está compuesta por los consejeros Laura Vilagrà y Roger Torrent, después de que el presidente catalán dejara fuera a Junts de la mesa al rechazar su propuesta de nombres, entre los que se encontraban personas ajenas al Govern, entre ellos, dos de los condenados por el procés, indultados después por el Gobierno.

Al margen de las tensiones que han rodeado la cita, Sánchez y Aragonés han trasladado su firme apuesta por este instrumento, aunque no han cerrado ningún acuerdo más allá de ello, y ambos han vuelto a poner sobre la mesa propuestas o bien insuficientes o bien inaceptables para la otra parte.

De este modo, Aragonès ha vuelto a reclamara autodeterminación y amnistía, y Sánchez ha rechazado de plano negociar sobre esta cuestión. Es más, ha asegurado que «eso no es una propuesta a ojos del Gobierno». «El Gobierno de España siempre va a respetar la democracia y el orden constitucional», ha recalcado.

En su lugar, ha vuelto a trasladar la llamada ‘Agenda del Reencuentro’ que ya planteó en febrero de 2020, que incluye, según el presidente del Gobierno, respuesta a «las demandas históricas» que han planteado todos los Governs desde Artur Mas, en todos los ámbitos.

«La Agenda para el Reencuentro pretende sentar las bases de un proyecto de unidad, un proyecto para recobrar afectos y de compartir un futuro común que solo puede basarse en el diálogo y en la confianza mutua», asegura el Ejecutivo en el documento que ha llevado a la mesa de diálogo este miércoles.

En esa agenda del Gobierno sigue figurando, entre otras cuestiones, la intención del Ejecutivo de ampliar y mejorar el aeropuerto del Prat, aunque en su comparecencia Sánchez ha reafirmado que en estos momentos el proyecto no está «maduro» y debe ser «aparcado», por falta de consenso institucional en la Generalitat, tras el rechazo de ERC al proyecto, por la afectación medioambiental que supone de una zona protegida.

«Hemos constatado que ahora mismo, a juicio del Gobierno, con todos los respetos no existe una posición madura del Govern para abordar una inversión que para el Gobierno es estratégica. No hay novedades, el proyecto no está maduro y por lo tanto el Gobierno aparca esa ampliación», ha zanjado.

Teniendo en cuenta todas sus discrepancias, Sánchez ha emplazado asimismo a «empezar a hablar por aquellas cosas en las que tengan posiciones más cercanas». «Es la clave para poder seguir avanzando e insisto, partimos de posiciones radicalmente distintas, y vamos a necesitar mucho tiempo», ha recalcado. «Por eso me parece importante subrayar que hay que trabajar sin prisa, sin pausa y sin plazos», ahondado.