sábado, 23 octubre 2021 15:22

La COVID-19 no retrasó el avance del cambio climático: cumplir París está «muy lejos», según la ONU

Organismos multilaterales ven «cada vez más probable» que en los próximos cinco años se alcance un aumento de la temperatura global de 1,5 grados centígrados» por encima de los niveles preindustriales y que incluso «temporalmente» se supere este umbral, que es el objetivo marcado por la comunidad internacional en el Acuerdo del Clima de París, por lo que advierte de que el cumplimiento de este compromiso está «muy lejos».

Así lo advierte en su tercer informe ‘Unidos por la Ciencia 2021’ que coordina la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y en el que participan el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), el Proyecto Carbono Global, el Programa Mundial de Investigaciones Climáticas (PMIC) y la Oficina Meteorológica del Reino Unido.

En este trabajo, presentan los últimos datos y resultados científicos sobre cambio climático y advierten de que las concentraciones de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera siguen en «niveles sin precedentes» que «condenan al planeta a un peligroso calentamiento futuro».

Además, concluye que el coronavirus no retrasó el «avance implacable» del cambio climático, que no hay «indicios» de que se esté produciendo un crecimiento «más ecológico», ya que las emisiones de dióxido de carbono (CO2) aumentan otra vez rápidamente después de la disminución pasajera a consecuencia de la desaceleración económica por la pandemia y, «no se acercan en absoluto a las metas de reducción».

En sus conclusiones, destaca que el aumento de las temperaturas global está provocando fenómenos meteorológicos «extremos» y «devastadores» en todo el planeta cuyos efectos son «cada vez más graves». Entre ellos, por ejemplo, señala que se han perdido «miles de millones de horas de trabajo solo a causa del calor» puesto que la temperatura media mundial de los últimos cinco años fue una de las más altas «jamás registrada».

En definitiva, afirma que la escala de los cambios experimentados recientemente en el sistema climático en su conjunto «no tiene precedentes en muchos cientos, e incluso miles, de años» y que incluso si se adoptan medidas ambiciosas para reducir las emisiones de GEI el nivel del mar «seguirá aumentando» y constituirá una amenaza para las islas de baja altitud y las poblaciones costeras de todo el mundo.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha manifestado que este año es «decisivo» en la acción climática y considera que el informe supone una «constatación alarmante» de la lejanía del rumbo previsto y denuncia que los países están aún «muy retrasados con respecto a la consecución de los objetivos establecidos en el Acuerdo de París».

Por su parte, el secretario general de la OMM, Petteri Taalas, ha lamentado que durante la pandemia se ha escuchado que hay que reconstruir para mejorar y trazar un camino más sostenible y evitar los peores efectos del cambio climático, pero este informe señala que «hasta el momento en 2021» no se está avanzando «en la dirección correcta».

La aportación de la OMM al documento concluye que las concentraciones de los principales GEI –dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido nitroso (N2O)– siguieron aumentando en 2020 y durante el primer semestre de 2021.

Aunque no descarta que la disminución general de las emisiones que se registró en 2020 haya limitado el incremento anual de las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero de larga duración; sin embargo, afirma que este efecto fue demasiado pequeño. Asimismo, añade que la reducción del CH4 atmosférico a corto plazo podría contribuir a la consecución de las metas establecidas en el Acuerdo de París, pero eso no disminuye la necesidad de «reducir de forma pronunciada, rápida y sostenida las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero».

Así, precisa que la temperatura media global entre 2017-2021 está «entre las más cálidas jamás registradas» y equivale a entre 1,06ºC y 1,26ºC por encima de los niveles preindustriales (1850-1900). En cuanto al valor estival medio y el valor máximo invernal medio de la extensión de los hielos marinos del Ártico, añade que fueron inferiores a la media a largo plazo para el periodo 1981-2010. Y en septiembre de 2020 esa extensión alcanzó el segundo valor más bajo del que se tiene constancia.

En cuanto a los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos de efectos devastadores, la OMM recuerda el calor extremo excepcional en América del Norte y las crecidas en Europa Occidental fueron señales inequívocas del cambio climático causado por las actividades humanas.

COVID-19: UN PARÓN MOMENTÁNEO

En total, según el Proyecto Carbono Global, las emisiones mundiales de CO2 de origen fósil (carbón, petróleo, gas y cemento) alcanzaron un nivel máximo de 36,64 gigatoneladas de dióxido de carbono (GtCO2) en 2019, seguido de un extraordinario descenso de 1,98 GtCO2 (5,6 %) en 2020 debido a la pandemia de COVID-19.

Pero algunas estimaciones preliminares observan que de enero a julio de 2021 las emisiones mundiales en los sectores de la energía eléctrica y la industria ya se encontraban en el mismo nivel o en un nivel superior al observado durante el mismo período en 2019, antes de la pandemia, mientras que las emisiones procedentes del transporte por carretera registraron una reducción de alrededor del 5 por ciento.

Por su parte, el PNUMA denuncia que cinco años después del Acuerdo de París «no se ha avanzado» en los objetivos de emisiones mundiales, ya que estas deben ser de 15 gigatoneladdas de CO2 equivalente más bajas de lo que representan las contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN) incondicionales vigentes para cumplir el objetivo de 2 °C, y 32 GtCO2e más bajas para alcanzar el objetivo de 1,5 °C.

En la misma línea, el Boletín sobre el Clima media anual a decenal de la Oficina Meteorológica del Reino Unido, PMIC, OMM, ve probable que cada uno de los próximos cinco años la temperatura media mundial anual cerca de la superficie supere, por lo menos, en 1 °C los niveles preindustriales, y es muy probable que ese aumento oscile entre 0,9 y 1,8 °C.

De hecho, calcula que hay un 40% de probabilidades de que la temperatura media mundial en uno de los próximos cinco años sea, por lo menos, 1,5 °C más alta que en los niveles preindustriales; sin embargo, es muy poco probable (alrededor del 10% de probabilidad) que la temperatura media de los cinco años correspondientes al período 2021-2025 esté 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales.

El análisis incluye también aspectos destacados del Sexto Informe de Evaluación del IPCC que no deja dudas sobre la influencia humana en el calentamiento de la atmósfera, los océanos y la tierra. Refleja así que la escala de los cambios experimentados en el sistema climático y el estado actual de «numerosos aspectos» del sistema climático «no tienen precedentes en muchos cientos, e incluso miles, de años».

Entre los datos del IPCC figura que entre 1900 y 2018 el nivel medio del mar a nivel mundial creció 20 centímetros y que lo hace a un ritmo acelerado de 3,7 + 0,5 metros por año de 2006 a 2018. Esto supone que incluso aunque se reduzcan las emisiones para mantener el aumento de temperatura muy por debajo de 2 °C, el nivel medio del mar a escala mundial probablemente aumentaría entre 0,3 metros y 0,6 metros de aquí a 2100, y podría aumentar entre 0,3 metros y 3,1 metros de aquí a 2300.

En definitiva, para Guterres el informe «no da lugar a dudas» de que el tiempo se está «agotando» de modo que para que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2021 que se celebrará en Glasgow, «todos los países deben comprometerse a alcanzar las cero emisiones netas, a más tardar, en 2050».