jueves, 28 octubre 2021 10:19

Muere el dramaturgo Alfonso Sastre, ‘agitador social’ del teatro

el corte ingles

El dramaturgo Alfonso Sastre ha fallecido este viernes 17 de septiembre a los 95 años edad, tal y como ha anunciado el grupo municipal Abosanitz, que recuerda que «la literatura fue su herramienta de trabajo y su arma de revolución».

Sastre ha sido un dramaturgo clave del siglo XX y un escritor de amplísimo espectro de géneros literarios. Desde muy joven decide encaminar su vida por los rumbos del teatro y se plantea la necesidad de dar a su obra una dimensión crítica, social y de agitación revolucionaria.

En 1946 funda, junto con otros compañeros, el grupo de teatro de vanguardia Arte Nuevo. En aquellos años inicia también su obra como dramaturgo, con títulos como ‘Comedia sonámbula’, ‘Uranio 235’ o ‘Cargamento de sueños’, entre otros. En 1950 firma, junto con José María de Quinto, un manifiesto que anuncia la fundación del Teatro de Agitación Social.

En 1953, año en el que acaba sus estudios de Filosofía, estrena ‘Escuadra hacia la muerte’, obra censurada después de su tercera representación en Madrid (Teatro María Guerrero) por un grupo de teatro universitario.

Tras una primera etapa vanguardista, la obra dramática de Sastre se orienta hacia el tema de la transformación revolucionaria del mundo y a ‘Escuadra hacia la muerte’ le siguen importantes obras, de las cuales sólo se le autoriza a poner en escena unas pocas; en unas el tema es la revolución (‘El cubo de la basura’, ‘El pan de todos’, ‘Guillermo Tell tiene los ojos tristes’, entre otras) y en todas aparecen elementos como la libertad, la culpabilidad o la responsabilidad, con una acción situada en España (‘Muerte en el barrio’ o ‘La cornada’), o en otro país con una clara significación española (como en los casos de ‘La mordaza’ o ‘Asalto nocturno’).

En 1961 crea el Grupo de Teatro Realista, modelo del teatro de urgencia que preconiza. Su obra dramática es muy extensa y también escribe otras obras como ‘Ana Kleiber’, ‘La sangre de Dios’ y ‘El cuervo’.

Entre sus obras representadas se incluyen ‘La gitana Celestina’ (1985), ‘La taberna fantástica’ (1985), ‘Historia de una muñeca abandonada’ (1989), ‘Los últimos días de Emmanuel Kant’ (1990), ‘Los hombres y sus sombras’ (1991), ‘El viaje infinito de Sancho Panza’ (1992), ‘Dónde estás, Ulalume, dónde estás?’ (1994) o ‘Los dioses y los cuernos’ (1995).

Entre sus obras narrativas publicadas figuran: ‘Necrópolis’ (1994) e ‘Historias de California’ (en lengua gallega, 1995); entre sus últimos libros de poesía, ‘Vida del hombre invisible contada por él mismo’ (1995) y ‘El evangelio de Drácula’ (1997).

El conjunto de sus obras está publicado en curso de publicación en Hiru Argitaletxea, y en el libro ‘Alfonso Sastre o la ilusión trágica’ (Hiru, 1997), publicado en conmemoración de los cincuenta años de la aparición del grupo Arte Nuevo, han sido resumidas su vida y su obra.

También ha recibido numerosos premios entre los cuales destacan dos Premios Nacionales, uno en 1985 por ‘La taberna fantástica’ y otro en 1993 por ‘Jenofa Juncal’.

MEDALLA DE HONOR PÓSTUMA

Sastre era socio de la SGAE desde el año 1946 y precisamente la Junta Directiva de esta entidad había aprobado, por unanimidad el pasado 25 de marzo, otorgarle la Medalla de Honor. El próximo 4 de octubre, el presidente de la SGAE, Antonio Onetti, tenía previsto entregársela con motivo de los Premios Max de las Artes Escénicas.

Tras conocer el fallecimiento, Onetti ha asegurado que la Medalla de Honor le será entregada en todo caso a título póstumo, lamentando la pérdida de «un visionario y un intelectual brillante, cuya lucidez e ingenio han guiado los derroteros de la creación teatral durante más de medio siglo». «Ha sido el patriarca de la escritura dramática española», ha añadido el presidente de la SGAE.

Por su parte, el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, ha calificado en declaraciones recogidas Sastre de «escritor fundamental de la postguerra española». «También del realismo, una tradición que me afecta especialmente. Sus obras marcaron un momento del teatro español y siento su desaparición», ha concluido.