jueves, 28 octubre 2021 06:39

El Museo Goya de Zaragoza incorpora once pinturas a su colección

El ‘Museo Goya. Colección Ibercaja-Museo Camón Aznar’ de Zaragoza va a incorporar once pinturas de Francisco de Goya, Corrado Giaquinto Francisco Bayeu, Francisco Preciado de la Vega y Antonio González Velázquez a su colección permanente. Entre ellas, se encuentra la primera obra conocida y firmada del artista de Fuendetodos, ‘Virgen del Pilar con Santiago y uno de los convertidos zaragozanos’, fechada en torno a los años 1759 y 1760.

Las pinturas se exhiben actualmente en la exposición ‘La estela de Corrado Giaquinto en España: de González Velázquez y Bayeu a Goya’, que se puede visitar hasta el 26 de septiembre. A partir del día siguiente, 27 de septiembre, las obras pasarán a las paredes del museo zaragozano en un régimen de cesión por depósito de carácter indefinido.

La presentación de los cuadros ha contado con la intervención del director general de Fundación Ibercaja, José Luis Rodrigo Escrig, la directora del Museo Goya, Rosario Añaños, y el autor del estudio histórico-artístico de los cuadros, Arturo Ansón Navarro.

Las tres obras de Francisco de Goya que se integrarán en los fondos del museo son ‘Virgen del Pilar con Santiago y uno de los convertidos zaragozanos’, primera obra conocida del artista, cuya firma se encuentra en la base de la columna; ‘San Cristóbal’, fechada hacia 1763, igual que la tercera, ‘Dios Padre y el Espíritu Santo en la Gloria’, rubricada por el artista en el ala derecha de la paloma que aparece en ella.

De Francisco Bayeu se suman ‘La Virgen y el Niño entregando rosarios a Santo Domingo de Guzmán y a Santa Rosa de Lima’, ‘Virgen del Rosario’ y ‘El Dios Vulcano’. Las tres incorporaciones atribuidas a Antonio González Velázquez son ‘Flagelación de Cristo’, ‘La oración del Huerto’ y ‘Una joven ofrece una copa de vino a un joven pastor’.

En el caso de Corrado Giaquinto, se sumará una única obra, ‘Aparición de la Virgen a San Felipe Neri’, un boceto inédito al óleo; lo mismo ocurre con Francisco Preciado de la Vega, del que se expondrá el óleo sobre cobre ‘Santa María Magadalena’.

CONOCIMIENTO Y DIVULGACIÓN DE LA OBRA DE GOYA

La incorporación de estas once obras a la colección del Museo Goya «refuerza» el discurso expositivo en torno a «la pintura del aragonés» y a «la pintura aragonesa del siglo XVIII», ha reconocido el director general de Fundación Ibercaja, José Luis Rodrigo, un hecho que, además, se produce en el año de conmemoración del 275 aniversario del nacimiento del pintor de Fuendetodos, ha añadido.

El Museo Goya, dedicado a facilitar el conocimiento y divulgación de la obra de este artista, alcanzará así la cifra 22 obras de este pintor, que forman parte de una colección que suma un total de 517 obras expuestas.

El director de Fundación Ibercaja ha calificado a esta institución museística como «la puerta de Goya en Aragón», y ha agregado que «quien quiere conocer a Goya, tiene que venir a este museo», que es uno de los referentes «en el mundo».

Asimismo, ya se ha detallado la ubicación definitiva de los cuadros, que será, por un lado, el último espacio de la sala primera, junto a las obras pertenecientes a la escuela aragonesa del siglo XVIII; y por otro, la sala de Goya, en la segunda planta, donde se ubican las obras del pintor, así como las de sus maestros y seguidores.

LOS TRES GOYAS

Las nuevas pinturas corresponden a los primeros años de actividad de los autores y destacan por su «calidad y trascendencia artística», por lo que permiten conocer mejor «la conformación de sus respectivos estilos pictóricos», ha destacado la directora del museo, Rosario Añaños.

A cerca de las obras de Goya, la primera de sus creaciones conocida hasta la fecha ‘Virgen del Pilar con Santiago y uno de los convertidos zaragozanos’ (1759-1760), es de su época adolescente ya que la realizó con unos 13 o 14 años, posiblemente, antes de comenzar su formación artística con José Luzán.

Es un óleo sobre molde de cartón de papel maché endurecido, sobre el que también se hizo el marco, formando una sola pieza. Estaba destinada a cubrir la demanda popular de imágenes de la Virgen del Pilar, que se vendían en la época de su creación a fieles devotos y peregrinos fomentando su devoción.

El óleo inédito de ‘San Cristóbal’, datada sobre el año 1763, cuyas dimensiones son de 52,5 por 39,2 centímetros, fue pintado durante la formación de Goya en el estudio de Luzán. La pintura es una copia de la original de Solimena para un cuadro de altar de San Cristóforo –1695-1700–, del que Luzán hizo una copia durante su formación en Nápoles.

Sobre esta pieza, el especialista Arturo Ansón ha explicado que, dada la juventud de Goya, se aprecia una excesiva dureza del manto que cubre al santo frente al modelado de la figura. Este hecho, ha continuado, se debe a que Goya debió tomar un modelo a lápiz o carboncillo de su maestro, Luzán, con el sombreado, por lo que a la hora de transcribirlo, los perfiles resultaron más «dibujados» en la mano del pintor de Fuendetodos.

PINTURA DEL SIGLO XVIII

Entre las once piezas, destaca la ‘Aparición de la Virgen a San Felipe Neri’, de Corrado Giaquinto, realizada hacia 1737 y 1738. Se trata de una obra de pequeño formato, llena de ligereza rococó, en la que se observa la manera ligera y nerviosa de pintar los bocetos que caracteriza al maestro italiano, con toques empastados que resaltan puntos de luz. También se conoce que responde a un ‘modello’ de presentación para un cuadro de altar con el mismo asunto.

La gran tela de ‘Dios Padre y el Espíritu Santo en la Gloria’, creada sobre 1763, es un óleo sobre lienzo inédito de la etapa de juventud de Goya. Aunque su procedencia es desconocida, se sabe que era la parte superior de un cuadro integrado en un retablo, que estaría en la iglesia de un convento o una parroquia de Aragón y que, previsiblemente, sería dorado por el padre de Goya, ha apuntado Rosario Añaños.

Francisco Bayeu, iniciado con Luzán en la estética rococó y siguiendo la manera de pintar de González Velázquez y Giaquinto, comenzó pronto su actividad como profesional con obras como ‘La Virgen y el Niño entregando rosarios a Santo Domingo de Guzmán y a Santa Rosa de Lima’ y la ‘Virgen del Rosario’ (1755-1756).

Sobre las piezas de Antonio González Velázquez, la directora del Museo Goya ha detallado que se trata de copias de obras de su maestro Giaquinto, realizadas en la década de 1750 como ejercicio pictórico y como modelos para sus propios discípulos.

En el caso del óleo sobre lienzo ‘Una joven ofrece una copa de vino a un joven pastor’ (1762), es un boceto de presentación que el pintor hizo para un cartón o pintura que serviría de modelo a los tejedores de la Real Fábrica de Tapices de Madrid, dado que la serie de los tapices le fue encargada en el mismo año.

Por último, la obra ‘Santa María Magdalena’, del sevillano Francisco Preciado de la Vega, formado en Roma, en contacto con Giaquinto, es un óleo, aunque sobre lámina de cobre, copia del original de Guido Reni.