viernes, 22 octubre 2021 16:23

Almeida se marca un Gallardón: se arrima a Casado para que le proteja de Ayuso y le dé un ministerio

Quien a buen árbol se arrima… buena sombra le cobija. El refranero español tiene respuestas para todo y con el regidor de la capital no iba a ser menos. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, no se ve el resto de su vida llevando las riendas de esta ciudad. Fuentes del PP aseguran que ha dado un leve giro político para cobijarse bajo la sombra del presidente del Partido Popular, Pablo Casado. ¿El motivo? Prefiere pájaro en mano y no ciento volando. Sabe (o intuye, tal y como reflejan las encuestas electorales) que Casado tiene posibilidades de ser el próximo presidente del Gobierno y quiere que le tenga en cuenta para la formación del próximo Gobierno. La única duda que sigue en el aire es cómo el regidor pretende compaginar el ser el candidato para Madrid en mayo para luego plantearse que le nombren ministro en noviembre. Pero sea como sea, las fuentes tienen claro que Almeida ha abandonado sus pretensiones políticas por libre. De momento.

Uno de los detonantes que ha llevado a Almeida a arrimarse a Génova más de la cuenta ha sido la guerra oculta que libra el alcalde de Madrid con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Almeida teme las consecuencias que sufrirá su estructura de partido si Ayuso llega (como lo hará), a la presidencia del PP de Madrid. Con todo esto, el alcalde ha visto que su única salida es la de arrimarse a Génova. Al menos es la salida con más posibilidades, dado que en calidad de portavoz del PP puede aspirar a convertirse en ministro. Y es lo que espera, según deslizan fuentes del propio Ayuntamiento de Madrid. En este sentido, la cúpula de Casado también tiene interés en conseguir apoyos dado que la estela de Ayuso no solo amenaza a quienes no le fueron fieles en la capital. Unos necesitan y los otros quieren. Estas fuentes recuerdan que el exalcalde de Madrid Alberto Ruiz Gallardón ya hizo lo mismo con Mariano Rajoy. Y con buen resultado, ya que acabó de ministro de Justicia. Almeida sigue su estela.

El otro detonante que abrió la veda fue la declaración de Santiago Abascal en Ceuta como persona non grata. A priori, puede parecer que no tenga mucho que ver, pero lo cierto es que el regidor no ha sido del todo contundente con esta situación y la convirtió en otro escenario de guerra entre Ayuso y el alcalde. El PP de Isabel Díaz Ayuso tuvo claro que la declaración de Abascal como persona non grata en una ciudad donde es el más votado no tenía sentido, al igual que consideraron que es una falta de respeto para cualquier parlamentario. De hecho, este Partido Popular ha sido el primero que ha puesto de su parte para enmendar el error protagonizado por el presidente de Ceuta, Juan Vivas, mientras que Casado ha guardado un silencio incómodo que ha obligado a Vox a romper las relaciones con ellos. Lo curioso es que Almeida siguió la línea de Casado y no necesariamente porque sea el portavoz del PP.

El alcalde de Madrid, tal y como cuentan estas fuentes, tenía aspiraciones mucho más fuertes que las de mantenerse fiel a Casado. Por supuesto, esto iba a largo plazo, pero a parte de Génova les sorprende que Almeida haya apostado tanto por cerrar filas en torno al presidente popular cuando hace no mucho no mantenía una actitud tan cercana. Sea como sea, que Almeida no haya cerrado filas con el criterio del PP de Madrid liderado por Isabel Díaz Ayuso llama la atención a más de uno y les hace ver que el apoyo del alcalde se centra en contentar a un Casado cada vez más cuestionado por los suyos.

esto implicará una cantidad ingente de nombramientos y de cargos públicos de los que muchos populares esperan coger su número

El resumen es que las encuestas auguran un Casado ganador y es el momento de acercarse a él. Pocos dudan de que el presidente popular colgará su cargo para coger el de presidente del Gobierno en 2023. Y esto implicará una cantidad ingente de nombramientos y de cargos públicos de los que muchos populares esperan coger su número. Algunos, los que hagan más por la candidatura de Casado, puede que se queden con un ministerio. Es cierto que se habla de que Casado tirará de los restos del Gobierno de Mariano Rajoy para dar cierta imagen de seriedad, contando con la colaboración inestimable como ministra de Ana Pastor, pero también lo es que Almeida coquetea con la idea de ser ministro tan pronto como Casado consiga la presidencia del Gobierno de la mano de Vox.

Es cierto que la fórmula a seguir es compleja. Las fuentes reconocen no entender cómo se puede por un lado tener pretensiones a mantener el control del Consistorio de Madrid y por otro esperar que Casado te dé un ministerio. La clave en este caso será la de abandonar la alcaldía de Madrid (siempre que la gane) pocos meses después con el consiguiente reproche, pero no todos en el PP ven correcto que se hagan las cosa así. Sea como sea, el acercamiento de Almeida a Casado lo enmarcan en este contexto.

Almeida ha matizado sus palabras. «Necesitamos a más personas como Vivas y menos declaraciones incendiarias», comentó el alcalde de Madrid. Estas palabras han sentado especialmente mal en Vox y no han dudado en criticar al alcalde por activa y por pasiva, pero estas fuentes de Génova también reconocen que es una estrategia seguida por el alcalde para quitar presión al candidato popular y echársela sobre su espalda. Aunque después el alcalde se ha esforzado en matizar esas palabras y en criticar la declaración de Santiago Abascal como persona non grata en Ceuta, no parece que Almeida se consiga quitar el odio del partido de extrema derecha.

El alcalde de la capital sabe que Madrid lo tiene ganado. Pero también está convencido de que tiene mucho más valor como político como para crecer y dar el salto a la política nacional. Casado es quien puede ayudarle en cuestión de un par de años. Antes las cuentas eran mucho más dilatadas, pero ahora parece que el alcalde ha cambiado de criterio. Si lo puede conseguir ahora, ¿por qué esperar más tiempo? El problema es que este posicionamiento le puede pasar factura, tal y como cuentan las fuentes de Génova, dado que si Casado sale mal parado, puede que Almeida no consiga el objetivo deseado. Al fin y al cabo, ha dejado de lado a una parte del PP que no entiende que Casado haya dado la espalda a Vox, el único socio de gobierno con el que podrá alcanzar, precisamente, La Moncloa.