sábado, 23 octubre 2021 13:14

La cadena ganadero-cárnica reclama un marco fiscal estable para el sector

Las seis organizaciones interprofesionales que representan al sector ganadero-cárnico español (Asici, Avianza, Intercun, Interovic, Interporc y Provacuno) han puesto de manifiesto su unidad de acción y el compromiso para poner en valor y defender los intereses de toda la cadena y garantizar su sostenibilidad y resiliencia económica, ambiental y social.

Todo ello con el objetivo de contribuir a la recuperación de España. Al mismo tiempo, reclaman un marco fiscal estable para el sector, según han informado en un comunicado.

En concreto, en el marco de dos de las citas más representativas para el sector, FIGAN 2021, la Feria Internacional para la Producción Animal que se celebra en Zaragoza, y el 21º Congreso Aecoc de Productos Cárnicos y Elaborados que tiene lugar en Lleida, han intervenido Javier López y Alberto Herranz representando a las seis organizacionesinterprofesionales y han defendido que «solo juntos» se podrán afrontar los retos y oportunidades que experimentará el sector en los próximos años en el marco de estrategias como la ‘De la Granja a la Mesa’ o los Fondos Europeos Next Generation EU.

Javier López ha indicado en FIGAN que «las seis interprofesionales de la cadena, desde una posición de liderazgo en el sector, hemos aunado fuerzas en una colaboración sin precedentes en nuestro ámbito económico para asumir nuevos compromisos que actúen en favor de la reconstrucción económica y social de España y contribuyan a superar los retos comunes».

Por su parte, Alberto Herranz ha manifestado en el Congreso Aecoc que la cadena ganadero-cárnica es un «importante ecosistema generador de oportunidades». «En todo el país, dos millones de personas viven de lacadena ganadero-cárnica, con presencia mayoritaria en el medio rural, en muchos municipios con menos de 5.000 habitantes que son los más afectados por la despoblación», ha indicado.

«La ganadería aporta más de 15.000 millones de euros a la producciónagraria, mientras que la industria cárnica factura más de 26.000 millones de euros, lo que la sitúa como líder de todo el sector alimentario con el 22,6% del total, y una aportación a la balanza comercial del país con carca de 9.000 millones de euros deexportaciones», ha destacado Herranz.

El sector ha recordado que su ámbito va desde lo internacional a lo local, ya que el mantenimiento de la ganadería en el medio rural genera actividad económica en el ámbito local a través de las más de 400.000 explotaciones ganaderas activas y de las empresas instaladas en el territorio, en muchas ocasiones, en municipios de menos de 5.000 habitantes, que se encuentran en una especial grave situación como consecuencia de la despoblación, lo que la convierte en un agente fundamental para la vertebración del territorio y para afrontar la despoblación.

El sector agroalimentario español, con el sector ganadero-cárnico a la cabeza, ha demostrado durante todo el periodo de pandemia que actúa con sentido de Estado para asegurar la disponibilidad de productos para toda la población.

Ahora en la recuperación económica, la cadena ganadero-cárnica manifiesta su compromiso con la transformación de toda la cadena de valor para aumentar su competitividad, sostenibilidad económica y ambiental, así como sus capacidades de digitalización, como se podrá observar en el desarrollo del próximo PERTE agroalimentario que diseñará el Gobierno de España en estrecha colaboración con el sector y la cadena.

En este sentido, consideran que las políticas públicas juegan un «papel fundamental» en la reactivación de los diferentes sectores, como el agroalimentario que, tras un gran esfuerzo en los últimos años, necesitan contar con un contexto estable para avanzar en sus actividades.

De esta forma, señalan que para mantener la capacidad exportadora y la productividad, es fundamental mantener un marco fiscal estable, evitando efectos distorsionadores sobre el conjunto de la cadena cárnica, que llevarían a impactos regresivos, reduciendo sus ingresos en varios cientos de millones de euros, y presentando una naturaleza claramente regresiva al gravar especialmente a los hogares de renta másbaja.