viernes, 22 octubre 2021 20:38

La OIM advierte de la «alarmante» aumento de desapariciones de migrantes en la ruta canaria

el corte ingles

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) se ha mostrado este viernes «extremadamente preocupada» por el «fuerte aumento» de las muertes y desapariciones en el mar de personas migrantes que intentan llegar a Europa por conocida como ruta Canaria, a lo largo de la costa de África Occidental.

Esta entidad señala que, a finales de agosto de este año ya se habían registrado 785 personas muertas o desaparecidas, incluidas 177 mujeres y 50 niños, mientras se dirigían al archipiélago español.

En este sentido, apunta que agosto fue el mes «más mortífero» en términos de muertes documentadas, con 379 vidas perdidas, lo que, explica, representa casi la mitad del número total de muertes registradas este año.

La OIM indica, además, que estas cifras muestran «un aumento del doble» en comparación con el número de muertes registradas en el mismo período del año pasado, cuando unas 320 personas perdieron la vida en la Ruta África Occidental-Atlántico.

De hecho, en todo 2020 se registraron 850 muertes de migrantes en esta ruta, apenas 65 más que en los primeros ocho meses e 2021 y, aún así, es la mayor cantidad documentada de vidas perdidas en un solo año desde que la OIM comenzó a recopilar datos en 2014.

NAUFRAGIOS «INVISIBLES»

El director del Centro de Análisis de Datos de Migración Global de la esta entidad, Frank Laczko, ha explicado que el número real de vidas perdidas en el mar «es probablemente mucho mayor» ya que existen «los naufragios invisibles» en los que no hay supervivientes y «ocurren con frecuencia en esta ruta». Son sucesos, ha indicado, «casi imposibles de verificar».

La OIM ha recogido testimonios de personas que han llegado a Canarias a través de esta ruta y que describen unos viajes que, ha señalado, cada vez son más arriesgados.

Así, uno de los siete supervivientes de un barco que transportaba a 54 personas y que estuvo a la deriva durante dos semanas antes de zozobrar cerca de la costa de Mauritania a mediados de agosto, explicó al personal de la OIM que su motor se había perdido después de tres días en el mar y se habían quedado sin comida y agua.

«La gente ya estaba empezando a morir y sus cuerpos fueron arrojados al mar para que el bote no pesara demasiado y todos muriéramos. Había gente que parecía que se había vuelto loca, a veces se mordían, gritaban y se tiraban al mar «, ha narrado.

En este sentido, Laczko ha lamentado «la falta de esfuerzos concertados para recuperar los restos de migrantes en esta y en todas las rutas».

«Poner fin a esta insensata pérdida de vidas en todas las rutas de migración marítima a Europa requiere una respuesta integral, mejores capacidades de búsqueda y rescate dirigidas por el estado y vías para una migración segura, ordenada y regular», ha concluido.