sábado, 23 octubre 2021 15:22

La buena relación entre la justicia española y la italiana hace temblar a Puigdemont

El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha sido detenido en Cerdeña. No son buenas noticias para el líder independentista porque la justicia italiana y la española tiene mucho mejor trato que con la belga o la alemana. A Puigdemont le tiemblan las piernas porque sabe que el riesgo de fuga está más que acreditado y que según pise suelo español irá, previsiblemente, a prisión preventiva a la espera de juicio. Puede que sea indultado una vez sea condenado. Pero su paso por la cárcel no se lo quitará nadie. Pese a que Puigdemont mantiene cierta esperanza en que su condición de eurodiputado le vaya a salvar de la extradición, lo cierto es que fuentes de la justicia española lo dejan claro: la relación con los italianos es excelente. Si todo depende de Italia, Puigdemont llegará a España.

Los conspiranoicos hablan de un plan urdido por Puigdemont para ser encarcelado e indultado. Pero lejos de la realidad, lo cierto es que el expresidente ha patinado a la hora de hacer su viaje a Cerdeña para azuzar el independentismo catalán en una región de la isla. Son muchas las razones de peso que invitan al optimismo entre la justicia española. Con los belgas estaba todo perdido dado que tienen poca sensibilidad con este asunto, además de una relación fría con nuestro país. Pero con Italia la cosa es bien distinta. La colaboración entre la justicia española y la italiana es permanente. Solo las extradiciones constantes que aprueba España con la mafia italiana, que ha instalado en muchos casos su segunda residencia en regiones como Marbella o Estepona, hablan de una relación fluida y sin trabas.

Son dos las razones de peso que hacen que el entorno de Puigdemont tiemble. La primera, que Italia y España son dos países muy cercanos con una colaboración judicial muy estrecha. La mafia calabresa sabe que instalarse en España es sinónimo de quedarse en Italia a nivel de detenciones. La buena relación entre la justicia española y la italiana invita al optimismo y no hay voz en la justicia española que no opine que, si depende de Italia, Puigdemont será extraditado a España tan rápido como se pueda. Italia no es Bélgica y desde luego no tienen ese toque sensiblero hacia la causa independentista catalana.

Al mismo tiempo, se junta otro elemento que tampoco ayuda en absoluto al expresidente autonómico. Puigdemont acudió a Cerdeña a agitar el avispero del independentismo en la región. Hay que entender que Puigdemont iba a acudir este pasado viernes a una asamblea de alcaldes y concejales independentistas de Cerdeña para después reunirse con representantes de los partidos sardos, a los cuales iba a homenajear por dar su apoyo al separatismo catalán.

Aún así, Puigdemont se aferra a algunos elementos para soñar con la no extradición. El ministro del Interior italiano, Mateo Salvini, ha asegurado durante un acto en Milán que no quiere entrar en «cuestiones internas de otros Estados», pero ha sugerido que las autoridades italianas deben centrarse en otros temas: «Nos cuesta detener a delincuentes italianos y arrestamos a parlamentarios de otros países». Carles Puigdemont fue detenido el pasado jueves tras aterrizar en el aeropuerto de l’Alguer, en la isla de Cerdeña. «Es curioso, dado que otros países como Alemania han dicho no a la extradición porque se trata de un crimen político», ha comentado Salvini en referencia al expresidente catalán. «Espero que Italia no se convierta en protagonista de la justicia o la venganza a petición de otros países», ha comentado ante la sorpresa de muchos españoles.

Pese a los comentarios de Salvini, que han sorprendido a muchos, lo cierto es que la confianza en que la justicia italiana extraditará a Puigdemont es grande. La colaboración en materia de mafia ha sido constante y a Italia no le conviene en absoluto mantenerse al margen de esta decisión. Sea como sea, lo cierto es que tanto Bélgica como Alemania negaron la extradición de Puigdemont porque el delito de rebelión y el de sedición no estaba contemplado en sus códigos penales del mismo modo que se refleja en el español. Este vacío legal sirvió a los jueces de estos países para que se aferraran como un clavo ardiendo a estos tecnicismos y no enviar a España a este prófugo de la justicia.

Si Puigdemont es definitivamente extraditado a España, comenzará un proceso idéntico al que llevó a prisión a Oriol Junqueras y los suyos

Si Puigdemont es definitivamente extraditado a España, comenzará un proceso idéntico al que llevó a prisión al líder de ERC, Oriol Junqueras, y los suyos. Según aterrice, lo lógico es que entre en prisión preventiva dado que ha quedado más que acreditado el riesgo de fuga. Lo segundo, será juzgado, pero más rápido que sus compañeros independentistas porque la instrucción del caso ya está hecha. Y tercero, una vez se decrete la condena, el Gobierno podrá proceder, si así lo desea, a la concesión del indulto tal y como ha hecho con sus compañeros y tal y como se espera desde el independentismo catalán. Sin embargo, durante todo ese proceso, Puigdemont estará en prisión.

La justicia española confía en que su buena relación con Italia acabará con Puigdemont extraditado. Fueron los propios italianos quienes avisaron de que el expresident llegaría a Cerdeña y fueron ellos quienes tomaron la iniciativa de detenerle. Una vez custodiado por los agentes italianos, ya todo vuelve al mismo cauce: el judicial. El Tribunal Supremo espera que se el tribunal de Cerdeña tome pronto una decisión sobre el tema. Entretanto, las protestas porque liberen a Puigdemont se han recrudecido en Cataluña. Parece que los que han salido a las calles han tenido libre la mañana del viernes.