sábado, 23 octubre 2021 13:40

Organizaciones andaluzas de mayores destacan la bajada de muertes por la tercera dosis

La Federación de Organizaciones Andaluza de Mayores (FOAM) ha asegurado este jueves que «ya comienzan a notarse» los efectos de la tercera dosis de la vacuna contra el Covid-19 en las residencias de mayores de Andalucía, ya que «ha bajado gradualmente» tanto el número de fallecidos como de contagiados recientemente, al mismo tiempo que ha contabilizado un total de 93 fallecimientos en residencias durante el mes de septiembre.

«El efecto no se ha hecho esperar», ha indicado en declaraciones el presidente de la FOAM, Martín Durán, quien ha indicado que estas muertes se han debido «a que la vacunación ha comenzado muy tarde», pero que ahora a final de mes «se están viendo los resultados».

«Al día 30 de septiembre, las muertes se han situado en cero y los contagios en tres casos, cuando en ese mismo mes hemos llegado a contabilizar en un día once fallecidos el día 13 y 129 contagiados el día 17», ha destacado en un comunicado.

En este sentido, la FOAM ha indicado que las 93 muertes de septiembre son «una cifra muy lejana» a las seis registradas durante julio. Asimismo, ha señalado que, por provincias, Sevilla es la que más fallecidos ha registrado en con 50, seguida de Huelva con once, Málaga con diez, Granada con nueve, Almería con cinco, Córdoba con cinco y Jaén con tres. Cádiz no ha contabilizado ningún fallecimiento en residencias este mes.

Durán ha exigido «la vacunación obligatoria» para trabajadores de residencias, la pauta completa para las visitas y realizar una prueba diagnóstica de infección activa de Covid-19 de cribado al personal de forma seriada y semanalmente a un tercio de los trabajadores, «de tal forma que cada 21 días se haya realizado el cribado completo a todos».

Del mismo modo, ha pedido realizar pruebas al retorno de trabajadores tras vacaciones y otras ausencias prolongadas, considerando como tal «las superiores a siete días», y continuar con medidas no farmacológicas.

«No podemos descuidarnos porque el virus continua ahí, por lo que hasta que no se encuentre un remedio definitivo que lo esterilice hay que seguir aplicando medidas que ayuden a su contención», ha concluido Durán.